LA DURA ELECCIÓN DE SER DOCENTE

LA ELECCIÓN DE SER DOCENTE

 

Ya hace más de seis años que marqué en una cuadricula mi futuro, acababa de matricularme en Educación Infantil. Mí pasado mi presente y donde me quería ver en el futuro  se conformaban y mi sueño de ser profesora se comenzaba a hacer realidad.

Durante los primeros años de carrera me sentía un poco vacía puesto que las clases eran muy teóricas y no encontraba bien la concordancia con lo que yo quería ser. Pero en el último año todo cobro vida, empezaban mis prácticas y quizás uno de los momentos más emocionantes de mi vida, donde cada hora teórica cada apunte y cada asignatura encajaban en un gran puzzle. Aun recuerdo la cara de incertidumbre, de alegría y la sonrisa de cada uno de los niños de los que pude ser su profe.  ¿Pero por que ser docente? ¿De donde ese gran amor a educar?

 

Aun recuerdo cuando tenía 3 o 4 añitos y cuando jugábamos a “mamas y a papas” yo siempre quería ser la profe y siempre estaba dispuesta a ayudar y a enseñar a mis compañeros aquello que ellos no sabían hacer. Eso es vocación amor por esta profesión. 

En el texto que trabajamos en clase la vocación está vista desde varios puntos de vista como pueden ser el punto de vista de profesionales de la  educación que ven la  educación desde una perspectiva más amplia  donde unen la profesión de maestro con la palabra vocación. Como una militancia un compromiso personal con la educación en pro de cambiar el mundo.

 

¿Pero y que dicen los maestros?

 

A lo largo del texto también se recogen una serie de testimonios de personas que nos cuentan el porque llegaron a ser docentes muchos de ellos desde pequeños ya querían ser profesores como también puede ser mi caso y otros testimonios donde la vocación se hizo presente en su vida después mucho tiempo y ya después de haber concluido etapas de su vida como puede ser el final de sus carreras o al ser madre por segunda vez y darse cuenta de la insatisfacción profesional que atravesaban sus vidas.

 

En el texto también nos muestra como muchos de los estudiantes de magisterio siguen o son motivados por otros a la hora de escoger esa carrera, ese futuro.

Mucho de lo que ahora soy se lo debo a mi abuelita adorada, que se que ahora mismo se sentiría muy orgullosa de mi. Ella siempre me dijo que tenía un don el don de la paciencia, y que tenia mucho mucho amor que repartir entre los niños y que podría ser una maestra excelente. La verdad siempre estuvo ahí para apoyarme y ayudarme a llegar a donde estoy incluso cuando mi vocación me fallaba ella siempre estaba ahí para recordarlo. Aun recuerdo la de veces que dibujaba y escribía para mi siendo yo su profesora.

 

En el texto también nos muestra algunos testimonios de profesores que decidieron serlo gracias a la motivación, y el apoyo de familiares y profesores que influyeron positivamente en su vida. Algunos de ellos también por seguir los pasos de sus padres y abuelos hijos de profesores.

 

Para finalizar en el texto también nos muestra un tópico que es la respuesta de muchos de los estudiantes que se encuentran en las aulas de magisterio. ME GUSTAN LOS NIñOS.

¿Pero que niños?. Muchas de las personas que estudian magisterio por este motivo cuando llega el momento de enfrentarse a una clase se dan cuenta de que cada niño es especial y diferente y cada niño requiere unas atenciones diferentes.

En mi caso personal después de enfrentarme al día a día de las clases si puedo decir que me gustan los niños y que si sirvo para esta profesión. Amo esta profesión y me encantan los niños.

 Para mi no hay nada más motivador que el saber que gracias a personas como yo sentamos las bases de nuestros futuros ingenieros, abogados, albañiles, y nuevos profesionales y quien sabe quizás……

 

¿NUEVOS DOCENTES?

 

 

Sandra Martínez Pérez y Luispe Guitiérrez Cuadernos de pedagogía nº 436 monográfico "LA ELECCIÓN DE SER DOCENTE"