La elección de ser docente

 

¿Por qué quieren los jóvenes ser maestros de Infantil y Primaria?

Esta es la cuestión en torno a la que gira el artículo de Sandra Martínez Pérez y Luispe Gutiérrez analizado durante la pasada sesión de clase, a través de la técnica del seminario.

En él se establece un diálogo a tres bandas a partir de la trascripción de los testimonios de docentes, otros profesionales (sociólogos, filósofas y pedagogos) y los propios autores, los cuáles actuarán como nexo entre los testimonios de los docentes participantes en la investigación y las voces de los expertos citados.

A través de esta recopilación podemos conocer y comprender mejor qué causas motivan a los jóvenes elegir la carrera docente como profesión. image

En el desarrollo de dicho texto se señalan como desencadenantes de la elección a diferentes aspectos de carácter personal.

Por un lado se hace referencia a la vocación, entendida como una “llamada interior” que lleva a los individuos a querer ser profesores. Esta lleva implícita un compromiso personal orientado a alcanzar una transformación para construir un mundo mejor. La carencia de dicho compromiso implicaría la falta de vocación. A este respecto se alude a otras causas que llevan a los jóvenes a querer ser profesores, tales como las condiciones laborales, el sueldo, el horario laboral, etc.

Sin embargo, varios autores mencionados en el artículo, señalan que se ha producido un cambio en la concepción de la vocación, la cual aún manteniendo esa vinculación con lo social, se presenta ligada a un “querer ser maestros desde pequeños”.

En contraposición a este despertar vocacional surgido durante la etapa infantil, se muestran los testimonios de dos docentes cuya vocación ha sido “tardía”. Estos, a pesar de haber cursado otros estudios universitarios o ya tener una vida personal y profesional encaminada, decidieron cambiar el rumbo de sus vidas para convertirse en profesores. De este modo pudieron calmar esa inquietud y malestar que le producían sus anteriores profesiones y alcanzar así su satisfacción profesional.

Por otro lado, se presenta una causa de motivación de la elección relacionada con “la palabra del Otro”. Es decir, una persona significativa (un familiar o un docente) que influye sobre la decisión. La influencia que ejerce el “Otro” sobre el sujeto puede llevarle a querer pertenecer a este colectivo profesional, o sea, despertar su vocación; o puede causar el efecto contrario, provocando que llegue a rechazar por completo la posibilidad de unirse a él.

Finalmente, los autores hacen mención a un argumento que lleva a tomar la decisión de ser profesor y que todos hemos escuchados alguna vez, la conocida frase de: “quiero ser maestra porque me gustan los niños”. Pero hay que ser prudentes a la hora de realizar esta afirmación, ya que lleva implícita muchas cuestiones sobre las que quizás no se ha reflexionado; por ejemplo: ¿Por qué te gustan los niños?, ¿en qué sentido?, ¿también aquellos que consiguen sacarte de quicio?, etc.

Además, hay que tener en cuenta que ser maestro implica mucho más que dar amor, también hay que educar. Por ello, justificar la toma de dicha decisión a través de esta muletilla puede indicar un desconocimiento de lo que significa ser profesor y cuáles son las funciones que este debe desempeñar; así como acerca de lo que implica trabajar con niños.

Por tanto, considero que que te gusten los niños está muy bien y quizás sea algo indispensable para poder trabajar adecuadamente dentro de este ámbito, pero hay que tener en cuenta más variables a la hora de tomar la decisión de ser docente.

La formación recibida durante la carrera debería servir para clarificar esta elección y saber si verdaderamente estamos donde debemos estar, sí realmente nos gusta lo que hacemos y queremos dedicarnos a esa profesión en el futuro.

Sin embargo, me gustaría dejar claro que todas las causas que motivan la elección de esta profesión son respetables. Lo importante es ser un buen profesional y ser conscientes de la importancia y responsabilidad que implica este trabajo, buscando siempre la mejora.

A veces no importa tanto como llegamos a donde estamos, si no como nos sentimos allí y el compromiso que mostramos con esta profesión.

 

 

 

 

Bibliografía:

 

Gutiérrez, L. y Martínez Pérez, S.(s.f.). La elección de ser docente. Cuadernos de Pedagogía, 436, 22-25.