TÉCNICA DEL SEMINARIO (IV)

El cuarto de los textos objeto de estudio que no fue explicado ni comentado todavía fue “la docencia, una experiencia compartida” de Lorrea Fernández, Estíbaliz Jiménez de Aberasturi y Asunción Martínez-Arbelaiz, pero al tener acceso al mismo, creí conveniente hacer un pequeño resumen tras su lectura, con el fin de tener más claro su realidad cuando llegue el momento en el que sea partícipe de la explicación de uno de los portavoces del seminario encargado de profundizar en dicho texto (momento en el cual a lo mejor será posible realizar una reflexión más profunda).

El texto centra su visión en el profesorado novel, aquel que termina sus estudios y se adentra por primera vez al desempeño de la profesión docente, en donde posiblemente todo sean utopías, ilusiones, y escaso conocimiento de la realidad de un aula, e incluso puede suponer un choque el enfrentarse a dicha realidad.

Es decir los profesores noveles carecen de estrategias y experiencias previas en las que basar su tarea, que se traducen en incertidumbre, miedo, tensión y desesperación por no saber qué hacer.

En este punto juega un papel preponderante la figura del profesorado ya asentados en la realidad de la institución docente, los cuales los pueden guiar y orientar, así como dar consejos. A raíz de ello, lo primero que suelen hacer los profesores al llegar a un centro tiende a observar la actividad de sus compañeros, para tomar como base o punto de partida, e incluso llegan a imitarlos, pero yo me pregunto si realmente es posible llegar a ser buen profesor por imitación.

 

Aun así como en todas las profesiones habrá compañeros con los que se tenga una buena relación y otros con los que no, unos que será posible tomar como ejemplo, referencia o modelo y otros que no se querrá saber nada de lo que se hacen; aun así para este tipo de profesores el diálogo es imprescindible y fundamental como base para el desarrollo y configuración de su realidad, para la adquisición de competencias y habilidades que lo harán progresar y desarrollarse como un profesional capacitado, y a comenzar a seguirse seguro de sí mismo, con su profesión y tarea, frente a sus compañeros y frente a los alumnos a los que les transmitirá los conocimientos y los hará partícipes de los mismos.

 

Ser profesor novel no es una tarea fácil, pero para todo hay una primera vez, y por ello será necesario comenzar del mejor modo desarrollando las bases que se tienen para ir progresando y evolucionando poco a poco, llegando a forjar su propia identidad docente, siendo esta singular y diferente a la de cualquier de sus compañeros, pero para ello es necesario ser activo, dinámico, no detenerse nunca, y tratar de superar los obstáculos y problemas que se vayan presentando en el día a día del mejor modo, conversar con otros compañeros mejorar la práctica,  porque aprenderán a ser maestro resolviendo problemas, es decir, como en cualquier profesor un profesional novel debe aprender desde la práctica y de sus errores.

 

Y más concretamente a mí este texto me lleva a recordar una frase que he utilizado el curso pasado en una entrada en Stella en la materia de Tecnología Educativa en la que dije esto:

“LOS OBSTÁCULOS ESTÁN PARA SUPERARLOS Y NO PARA DETENERNOS ANTE ELLOS”

Es decir solo intentando las tareas, resolviendo problemas y desempeñando su profesión del mejor modo se puede llegar a ser un buen profesor, con capacidades, habilidades, actitudes, destrezas y competencias válidas para su desarrollo profesional y personal, así como para que sus alumnos obtengan aprendizajes los más válidos y fiables posibles.

 

 

 

NOTA: aunque no ha sido publicado en relación a este texto el día 13 de noviembre por la mañana he publicado un archivo con un artículo con unos 70 consejos para profesionales de la educación que comienzan su desempeño profesional  o ya llevan tiempo ejerciéndolo, prestando especial atención a la figura del profesor novel, que puede resultar un medio y recurso útil a la par del diálogo y ayuda que puedan proporcionar otros profesores con una trayectoria profesional más larga en la realidad de la institución educativa. Por si no lo habéis visto el texto es el siguiente:

 

TOMÉMOSLO COMO BASE

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 Fernández, L., Jiménez, E., Martínez, A. (2013). La docencia, una experiencia compartida. En Cuadernos de Pedagogía, nº436, pp. 58-61.