La crisis de la profesión docente

   En la sesión interactiva de la semana pasada llevamos a cabo la llamada técnica del acuario en relación al artículo de Gimeno Sacristán (2007) concretamente al que lleva por título “¿De dónde viene la crisis de la profesión docente? por ello, me parece oportuno no solo reflexionar sobre los temas que este autor expone, sino también hacerlo  sobre lo que ha ocurrido en dicha clase. Para comenzar expondré las ideas que este autor defiende  aportando mis valoraciones personales, pero antes de nada conozcamos de cerca a este profesional de la educación.

image   Gimeno Sacristán, es un pedagogo con cátedra en Didáctica y Organización escolar en la Universidad de Valencia. Trabajo con anterioridad en la Complutense de Madrid y también en la Universidad de Salamanca. Asimismo, fue asesor del Ministro de Educación y Ciencia, José Mª Maravall después de uno de los periodos históricos más duros de España, la época franquista. Se trata de un crítico muy comprometido con la modernización, innovación y mejora en la educación y destacan sus investigaciones por su lucidez de análisis, en diferentes ítems educativos. Así lo podemos comprobar en el artículo analizado.

   Concretamente en ¿De dónde viene la crisis de la profesión docente? Se parte de la negativa conceptualización que de esta tenemos y lo que esto supone. Esta idea se enlaza con la valorización que se tiene del profesorado, tanto por ellos mismos como por agentes externos. Repensando esta idea, realmente me di cuenta en que no todo lo que parece negativo, lo es. Todo lo contrario, ya sea de los tiempos de crisis como de críticas recibidas, se pueden extraer muchas reflexiones y acciones positivas. Esto al principio resulta paradójico, porque vivimos tan frenéticamente que asimilamos conceptualizaciones impuestas, cuando realmente solo necesitamos un pequeño espacio para asimilar que las cosas son así, pero también pueden ser de otra forma.

   Sin ir más lejos, la crisis económica actual a mi modo de interpretarla es un factor que hace que valoremos mucho más lo que tenemos, o incluso  las posibilidades de tenerlo. Por ejemplo, a nivel educativo bajo mi punto de vista (y sobre todo si la LOMCE entra en vigencia) retrocedimos en derechos, pero esos derechos antes de estar tambaleándose, yo no pensaba en ellos. Es más nunca pensé en lo que suponía que yo pudiera estudiar, al ver esto en riesgo en los últimos años, procuro no desaprovechar ni un sólo momento de formación. Asique creo que cuando posees algo, simplemente lo consumes, pero cuando algo te cuesta infinito esfuerzo, lo valoras. Con esto quiero decir, que estoy de acuerdo con Gimeno, ante la idea de que también tiene una buena partida el término “crisis”.

   Sin embargo no se puede quitar relevancia a ciertos efectos de la crisis, hablo de  “la incertidumbre”, esa inestabilidad que se produce en el profesorado cuando corren estos tiempos. Como afirma Gimeno, son crisis que tienen repercusión en la identidad personal y profesional del profesorado, pues en el caso de los docentes, se implica su personalidad en el trato con otras personas. De hecho también pueden ocasionar conflictos en el ejercicio profesional, las crisis personales que cada profesor tenga. Esto se entiende con el simple hecho de que el docente está de cara a las personas, y debe procurar que sus problemas personales no les afecten a sus alumnos. Y a raíz de ello, destaco una de las ideas relevantes del texto “El profesorado debe aprender a vivir siempre en crisis” como afirma Gimeno, en la medida en que sus funciones las desempeña en contextos inestables, sometidos a cambios que hoy son más rápidos, amplios, complejos y decisivos. ¿Pero acaso es esta una labor tan sencilla, como para no dedicarle formación al profesorado? A esto mismo nos responde el autor con las siguientes palabras, “Es necesaria una preparación sólida para afrontar esas nuevas realidades porque en esta tesitura forjar una nueva identidad y reconstruir el auto concepto profesional se ha convertido en esencial”. Así pues, deja claro el vacio sin justificación que se tiene en la formación.

   Siendo precisamente esta escasa formación que tiene el profesorado para afrontarse al reto de la enseñanza, una de las causas de su deslegitimación. Como dice Gimeno “Lo que se ha hecho es mantenerlo en una minusvaloración intelectual, no elevando y exigiendo el nivel cultural y científico en su preparación y constante puesta al día”. Esta frase apela la idea de que no ha  existido esa formación del profesorado necesaria para la enseñanza. Incluso critica que el sistema de promoción del profesorado está basado en la antigüedad y en la recolección de justificantes de asistencia a cursos. Justificantes que muchas veces, no aseguran la formación. Y todo ello repercute en la percepción que se tienen de sí mismos, cuando su labor, la de educar a la sociedad, no la ven relevante. Aceptando la actitud de “a mí que me jubilen”.

   Y yo me pregunto: Si ellos mismos no se valorizan, ¿Cómo lo va a hacer el resto de la sociedad? “Podría decir que su función es muy importante, pero las figuras que desempeñan  no tanto”, afirma Gimeno. ¿Qué sentido lógico tiene esto? Con todo ello, también veo justo mostrar la otra cara de la moneda. Aquellos ejemplos que sí apuestan por la relevancia de la figura del maestro y en los que el autor del texto también se para a pensar:

“Las buenas escuelas son fruto no tanto de las buenas legislaciones cuanto principalmente de los buenos maestros, que agregiamente preparados e instruidos, cada uno en la disciplina que debe enseñar, y adornados de las cualidades intelectuales y morales que su importantísimo oficio reclama, arden en puro y divino amor hacia los jóvenes a ellos confiados”. (Pío XI ,1929)

“El educador nato es quien se siente llamado a ejercer la educación, un tipo humano caracterizado por el amor que siente por el niño y por el joven, es decir un ser ferviente enamorado de los valores que trata de transmitir a los demás”.

(Spranger, 1958)

Ambas citas, me recuerdan a una película muy significativa para mí y que guarda relación con la función del profesorado, que aquí estoy exponiendo. Hablo de la película “La lengua de las mariposas”, donde se puede observar la función formativa increíble que desempeña el profesor ante su alumnado. Aquí os dejo un pequeño fragmento.

   Por otro lado quiero destacar otra idea fundamental del texto. La interpretación de los resultados de la educación en España, ese Informe PISA que nos informa de los malos resultados que tiene nuestro alumnado a nivel internacional. Interpretándolos en España  como consecuencia de problemas ajenos a las relaciones entre el alumnado y el profesorado, o a la propia formación del profesorado. Siendo precisamente a estos profesionales de la educación a los que se les culpabilice de los resultados de un sistema educativo que fracasa. Pues es éste el que está al frente de la educación, el que la representa de la manera más obvia. Pero que en realidad, es un profesional que aplica la legislación educativa impuesta incluso por aquellos que ni formación en educación tienen. La consecuencia de todo ello, no es más que sentirse pesimistas en la profesión, que haya una malformación de la opinión pública y que se tenga más en cuenta un resultado que un proceso.

   Todo esto fue comentado en clase mediante la técnica del acuario, realmente tengo que decir que al representar mi papel de “tiburón”, he podido descubrir el texto en profundidad pues mi  responsabilidad era interpretarlo desde otras perspectivas e informaciones, que concerniesen las temáticas expuestas por Gimeno. Para realizar la técnica nos dividimos en: Peces, Tiburones, Clase.

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   Primero los peces, expusieron las ideas principales del texto.  Partiendo de lo que afecta la crisis a las actuaciones personales y profesionales del profesorado. Se resalto pues la idea de que, lo personal influye en lo profesional y lo profesional afecta a lo personal y esto hace que el profesorado se pueda desestabilizar sobre todo en tiempos de crisis. Y en dicha desestabilización, influyen notoriamente las medidas formativas que se aplican a este sector profesional. Por otro lado los tiburones, ampliamos información sobre lo comentado por los peces, y además comentamos algunos aspectos en relación a lo expuesto. Tales como el concepto de Modernidad Líquida de Zygmun Bauman, a la hora de hablar del poco compromiso que mostraban algunos profesores, ante la responsabilidad de enseñanza. Por otro lado también debatimos cómo se realizan Informes educativos como el PISA, valorando cuantitativamente y no cualitativamente la situación educativa del país. Otro aspecto relevante fue la mención de la visión del profesorado por parte de Andy Hargreaves. Este autor en 2009 afirmó “El maestro es más poderoso que el ministro de educación. Cuando entra a su aula, y cierra la puerta tiene más influjo de lo que otros actores o elementos del sistema educativo puedan lograr.”

   Concretamente nosotros, nos centramos en aportar la idea de profesorado que tiene. Éste afirma que en la Sociedad del Conocimiento, existen tres tipos de profesores, por un lado el profesor “catalizador”, que son aquellos que buscan el aprendizaje profundo de sus alumnos marcando unos contenidos específicos ; el profesorado “contrapunto” que serían aquellos que luchan por lograr en sus alumnos algo más que el aprendizaje de contenidos básicos logrando un aprendizaje social y emocional, es decir desarrollando una educación integral; y por último el profesor “víctima”, que creen en el aprendizaje basado en la memorización de aprendizaje y en enseñar tal cual se determina por la Admón. ”, son los principales creadores de quejas y además donde más se notifica la frustración en la profesión. Finalmente la clase, comentó y dio su versión ante estas temáticas. Creándose un ambiente de interacción, donde cada uno nos enriquecimos de las opiniones y versiones del resto. Para finalizar decir que me quedo sobre todo con una idea, con la que precisamente se cerró esta técnica.

Lo que realmente cuenta es cumplir el lema de que debemos formar “Cabezas bien hechas no bien llenas”.

Fuentes:

Gimeno, José (2007). ¿De dónde viene la crisis de la profesión docente? Barcelona: Cuadernos de pedagogía.        Recuperado de http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&ved=0CDkQFjAB&url=http%3A%2F%2Fstellae.usc.es%2Fred%2Ffile%2Fdownload%2F42906&ei=An1uUoTbII6N0wXzlICACg&usg=AFQjCNEEkgS1ij10SP49__QQfUQG0qkQ3g&sig2=mRzv-kF7oyCY0ppv1GGdYw&bvm=bv.55123115

Beck, Ulrich (2006). La sociedad del riesgo. Barcelona: Paidós.

(Consultado el día 8/11/2013)

http://intrigapersonal.wordpress.com/2009/04/01/hargreaves/ (Consultado el día 11/11/2013)