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Aprender a ser maestra: perplejidades y paradojas

En la última clase expositiva, hemos realizado una sesión de seminario, en la que hemos tratado 5 textos diferentes, del nº 436 de Cuadernos de Pedagogía. Creamos cinco grupos al azar, según estábamos sentados, y cada grupo debía tratar uno de ellos para después a través de un portavoz, exponer al resto de los grupos, las ideas principales que se reflejaban en el mismo. Así, nosotros fuimos el grupo 3, por lo que nos tocó trabajar sobre: “Aprender a ser maestra: perplejidades y paradojas” de Juana M.Sancho Gil y José Miguel Correa Gorospe.

Ideas principales del texto:

- La incertidumbre sobre el futuro hace que los docentes vivan su trabajo con perplejidad. Convertirse en educador implica una renovación metodológica.

- El sistema educativo debe garantizar la transmisión y preservación de valores, actitudes y saberes dominantes y hegemónicos de una sociedad. Así, debe ser capaz de adecuarse a la realidad social, pero la escuela está considerada como un dispositivo bastante inamovible, poco preparada para lidiar con estas nuevas características sociales.

-David Berliner afirmaba “Creo que vivimos en un mundo V-I-C-A: volátil, incierto, complejo y ambiguo. Si el mundo es así, se requiere un cambio radical en el currículo para que responda a los cambios en el mundo” (Sancho y Hernandez, 2011, p. 47). En un mundo volátil, la información también se contagia de esta característica y es necesario por tanto un cambio radical en el currículo. Tenemos que garantizar que nosotros y nuestros estudiantes, desarrollemos nuestra capacidad para seguir aprendiendo a lo largo y ancho de la vida.

- En el S.XXI no resulta fácil dedicarse a la enseñanza en la Escuela Infantil y Primaria. Se piensa que realizan un trabajo sencillo, que tienen un buen horario, un buen sueldo y unas buenas vacaciones. Esta opinión popular, genera apreciaciones ambivalentes, por un lado que no se aprecia el valor de la profesión, y por el otro, que su trabajo es poco exigente, placentero. Sin embargo, según los datos ofrecidos por el barómetro de febrero de 2013, los maestros de Infantil y Primaria, son la cuarta y tercera posición más valoradas, sólo por detrás de los médicos y el profesor de universidad.

- Los desencadenantes clave de esta tormenta perfecta, parecen encontrarse en la bancarrota de Lehman Brothers en el plano internacional, tras el estallido de la llamada “burbuja inmobiliaria” en España y la crisis de la deuda soberana europea. Estos tres elementos macroeconómicos y alejados de la vida cotidiana, están teniendo consecuencias importantes en derechos como la educación o la sanidad.

- En estos últimos años el nº de docentes de Educación Infantil y Primaria ha aumentado de manera significativa. Con los fenómenos de la jubilación y las necesidades de nuevos maestros, la demanda era mayor, lo que llevó no solo a que desapareciese el paro en este sector, sino que licenciados universitarios sin formación pedagógica específica podían pasar directamente a ejercer en estos niveles de enseñanza. Sin embargo, en contraposición a lo expuesto hasta ahora, un estudio realizado entre los que terminaron la carrera en el intervalo 2004-2010, indica que muy pocos tienen trabajo asegurado, y que la mayoría se mueve por sustituciones llegando incluso a pasar por más de 15 centros en un año escolar.

- Los recortes por la crisis, también han afectado estos últimos años a los sueldos de los docentes, a pesar de que cada vez se les exige más, se les carga de mayores responsabilidades y tienen una carga de trabajo mayor.

- Los procesos de producción, almacenamiento, acceso, difusión y valoración del conocimiento se han visto profundamente transformados por las tecnologías digitales de la información y la comunicación, lo que exige una constante actualización.

- La escuela actual requiere una concepción del aprendizaje más basada en la indagación, la coordinación y la articulación dinámica del conocimiento, para la resolución de problemas, que en la mera memorización de contenidos cerrados y estancos.

- Otro elemento de cambio se encuentra en las exigencias que se le piden a la escuela. Se pide que proporcione una formación básica que va desde la psicomotricidad hasta la alfabetización funcional. Además, los cambios globales y los movimientos migratorios, provocan una amplia diversidad en el alumnado, lo que dificulta llevar a cabo estas exigencias.

- Por otro lado, la digitalización de la cultura y la sociedad, que hace temblar los cimientos de la escuela tradicional. Todos estos factores, cuestionan las funciones tradicionales de la escuela y el papel de maestro.

- El papel de los docentes continúa siendo fundamental, pero debe pasar de transmisor, a guía y orientador, transitando de una noción de autoridad impositiva a otra basada en el diálogo, el acompañamiento y el fortalecimiento de los procesos de aprendizaje.

Entonces cabe preguntarse…¿la formación que está recibiendo actualmente el profesorado, es coherente con el mundo y la realidad actuales?

Conclusiones:

Somos un barco a la deriva, perdidos en el medio del océano, sin saber hacia dónde remar, y cuando remamos, lo hacemos a contracorriente. En una carrera de fórmula uno, estaríamos doblados; en una piscina ahogados; en una cancha de baloncesto o fútbol, derrotados, apabullados. ¿Qué debemos hacer entonces?... CAMBIAR

Pero no cambiar por fuera, eso es muy fácil y quizás en algún momento fue la solución pero tampoco lo hicimos. Ahora ya es tarde para eso, y ya es tarde para lamentarse, tenemos que cambiar desde dentro hacia fuera. El cambio empieza por uno mismo, como decía Gandhi. Si todos aportamos nuestro grano de arena, al final tendremos una gran montaña. Cada uno debe someterse a un proceso de reflexión propio, único, personal, y preguntarse, ¿qué puedo hacer yo para mejorar esto?. Si obtienes la respuesta, ponla en práctica, y quizás creemos una cadena de soluciones inmediatas que vaya tan rápido como la cadena de favores en la película. Poco a poco, las personas implicadas, se irán dando cuenta de que es posible, de que todo es querer y tener voluntad, y que debemos intentarlo.

La formación que recibe el profesorado está cambiando, pero no todavía lo suficiente como para hablar de una formación adaptada en su totalidad a la realidad social. Debemos de dejar a un lado las tradiciones, las melancolías, y ponernos a estudiar qué metodologías funcionan a través de las TIC, que temas pueden ser de interés para el alumnado y cómo podemos sacar provecho de ellos para impartir los conocimientos necesarios. Como crear motivación, capacidad crítica y creatividad en nuestros alumnos, deben ser los deberes de cada día. Así, estaremos colaborando a que las cosas mejoren, y estos pequeños cambios provocaran cambios mayores, como en el sistema educativo o en el currículum escolar.

¿Estamos motivados para continuar? ¿Tenemos vocación en lo que hacemos? Pues entonces no tengamos miedo en innovar, en cambiar, en transformar. Súbete al barco, y vamos a poner rumbo hacía el S.XXI .

Bibliografía:

Correa. J.M. y Sancho, J.M. (2013).Aprender a ser maestra: perplejidades y paradojas. En Cuadernos de Pedagogía, nº436, pp.18-21.