La elección de ser docente

En el texto de Sandra Martínez Pérez y Luispe Gutiérrez, “La elección de ser docente”, se exponen unos motivos de por qué los jóvenes escogen la profesión de maestros. Para dar respuesta a esta pregunta se recogen opiniones distintas de profesionales o sujetos que trabajan en la investigación.

El término vocación es lo que justifica en la mayoría de las respuestas él porqué se escoge la profesión de maestros. Podemos entender por vocación una llamada especial para ejercer la docencia o un compromiso personal de los que creemos en otro mundo.

Los motivos que se recogen en el texto de porqué se unen a la profesión de maestros los jóvenes son los siguientes:

En algunos casos porque tienen vocación desde siempre, siempre les ha llamado esa profesión y han querido formar parte de ella.

Otros tienen vocación tardía, aquellos que se dan cuenta tarde de que quieren hacer magisterio porque algo los llama a hacerlo.

Otro de los motivos son aquellos que se ven influenciadas por terceras personas y eso les lleva a hacer magisterio. Aquellos que alguien de la familia forma parte de la profesión y siempre le ha llamado porque han tenido ese referente. Aunque también en estos casos a veces esas terceras personas hacen que dejen de hacer magisterio, puesto que no tienen una buena visión de la profesión.

Aunque no todas las personas que hacen magisterio tienen esa vocación, esta es la realidad, muchos la hacen porque su media no da para mucho más o porque consideran que es una profesión sencilla en la que tienes muchas vacaciones y un horario bueno.

Considero que la elección de ser maestro es algo complicado, no llega con “me gustan los niños” y lo digo desde mi propia experiencia. A mi siempre me gustaron los niños y no por eso se me dio por ser maestra. Después de hacer prácticas con niños considero que hay que verse en la situación para saber si de verdad quieres trabajar de eso toda la vida. Hay que tener motivación para intentar conseguir que los niños estén a gusto y se diviertan aprendiendo.

La vocación es algo que tiene que estar presente en los profesionales que se dediquen a la vocación porque ahí es donde se nota la diferencia entre un buen o un mal docente.

Desde mi punto de vista, la profesión de docentes hoy en día está muy desvalorizada, se piensa que viven genial, tienen muchísimas vacaciones, no tienen que trabajar después de salir de clase… . Considero que están engañados, puesto que un buen docente después de salir del aula sigue trabajando y buscado para preparar las clases y hacerlas cada día mejores, además tienen que ser muy responsables porque la educación de muchos niños está en sus manos.

En conclusión, considero que para ejercer la profesión de docente tienes que tener vocación y querer hacerlo, estar motivado y disfrutar con lo que haces y sobretodo, antes de decir me gustan los niños deberás trabajar con ellos.

 

Bibliografía:

Martínez, S. et Gutiérrez, L. La elección de ser docente. Cuadernos de pedagogía. Nº 436, 22-25.