Formación inicial: entre la teoría y la práctica.

La formación inicial se entiende por el inicio de una formación permanente, ya que supone tanto un fundamento teórico como una dimensión práctica comenzada en el ámbito universitario. En un primer momento, al iniciar los estudios universitarios se persigue obtener las teorías que orienten el desarrollo profesional y que les ayuden a resolver las diferentes situaciones en el aula, pero con los cambio crecientes aparecen nuevas demandas. Se les estimula a trabajar en entornos autónomos y colaborativos para dar respuestas a las demandas socioeducativas.

¿Qué aprenden para ser maestros y cómo, cuándo y con quién lo hacen? Y ¿cómo recuerdan haber vivido su experiencia académica en la Universidad? Como estudiantes siempre esperamos llevarnos las técnicas, estrategias, metodologías que podamos poner en acción y que noa proporcionen respuestas; aunque con la teoría no es suficiente y anhelan prácticas que les acerquen a la realidad. Con la formación inicial se les proporcionan los primeros conocimientos y contactos con la realidad. Por esto al revisar el papel de la Universidad en la formación aparece una desvinculación entre los conocimientos teóricos en la Universidad y los conocimientos prácticos en la escuela.

Miradas críticas de desencanto: en este grupo se encuentran los maestros desencantados con su formación, aprenden contenidos pero no trabajan estrategias para su enseñanza. También existe una importante separación entre la formación universitaria y aquello que pasa en las escuelas, además de la dificultad latente que se encuentra al conectar la realidad universitaria con la escuela Infantil y Primaria; en la vida laboral es cuando se producen los aprendizajes más significativos del docente novel. El principal desencuentro que se destaca es la distancia entre los conocimientos académicos y los laborales. 

Miradas cómplices y valoraciones positivas: se destacan términos como la vocación y la motivación que se encuentra a la hora de abordar la docencia por parte de algunos docentes, pero el papel de los docentes es determinante en esta cuestión de aprendizaje. Importancia de un modo de trabajar que va más allá de la ordenación o memorización con una metodología que da significado a la experiencia. Por lo tanto las experiencias mejor valoradas son las que tienen un sentido vivencialmente práctico. 

En lo que se refiere al reparto de responsabilidades en los diferentes contextos universitarios y escolares nos encontramos con desplazamientos, en ocasiones los alumnos en prácticas ejercen responsabilidades que no les corresponden porque se encuentran en un período de aprendizaje. Una vez acabados los estudios es el momento de poner en práctica lo que se adquiere en la formación inicial asumiendo y desarrollando actividades y funciones para las que se considera que no ha sido preparado. Asumen unas demandas que no entran dentro de sus posibilidades y su formación inicial pero que asumen por la buena fe y la responsabilidad. 

En definitiva, en este documento Herraiz y Martínez muestran la formación inicial haciendo referencia a la diferenciación existente entre la teoría y la práctica, es decir, existe un gran distanciamiento entre la formación inicial y la realidad educativa. Aun así existen dos puntos de vista que ya he comentado, el primero que nos proporciona una mirada negativa de la situación basándose en la memorización y en las malas prácticas educativas que llevan a cabo los docentes en el aula y un segundo punto de vista mucho más positivo que alude a la importancia del modo de enseñar del docente y la importancia del docente en sí en el aula. También es importante el hecho de que poco a poco esta formación inicial va mutando, las prácticas finales se han bifurcado en unas prácticas de primera toma de contacto y otras de larga permanencia y especialización. Por lo tanto se está intentando salvar esa brecha existente entre la teoría y la práctica y se tiene en cuenta la opinión de los alumnos, es claro que el papel de los docentes es clave.


Bibliografía:

Herraiz, F. y Martínez Pérez, S. (2013). Formación inicial: entre la teoría y la práctica. En Cuadernos de Pedagogía nº436, pp. 46-49.