¿De dónde viene la crisis de la profesión docente?

En clases anteriores, durante el desarrollo de la técnica del acuario en el aula, realizamos un intenso debate sobre el artículo Gimeno Sacristán, J. (2007). ¿De dónde viene la crisis de la profesión docente? Cuadernos de Pedagogía, nº 374, p. 17-21.

La técnica del acuario es una dinámica que organiza el aula en grupos (unos de peces, otro de tiburones). Los “peces” son los encargados de analizar el tema, dando la información de base necesaria para el trabajo del tema. Los “tiburones” se encargan de debatir el tema, ampliando, preguntando o prestando atención a ciertas cuestiones importantes. En nuestro caso, sirvió de forma de análisis del texto, iniciando un debate en el aula en el que al final “peces” y “tiburones” acabaron ejerciendo los mismos papeles.

 

El texto se empleó como base para el desarrollo de dicha técnica, pero creo que es interesante un análisis por separado del artículo, ya que tratan temas muy interesantes ya trabajados en las últimas actividades, tanto del aula como en esta red, ampliando las ideas en base a las mismas y creando nuevos conocimientos.


El autor de este artículo es José Gimeno Sacristán, Catedrático de la universidad de Valencia (Didáctica y Organización Escolar). Profesor en diferentes universidades españolas y extranjeras, y escritor de diferentes publicaciones en relación a la educación.

 

Este texto se basa en la idea de la crisis como un estado de ruptura, inadaptación o desajuste respecto a un determinado orden y contexto al cual estamos acostumbrados, lo cual va a crear la necesidad de cambios en nuestro desarrollo como profesionales, posiciones, actitudes, etc. En multitud de ocasiones hemos hablado de este tema, ya que en la actualidad se observa como la sociedad, y muchos de los valores que antes eran más estables, se están modificando, creando realidades diferentes en muchos ámbitos (entre ellos, obviamente, el educativo, donde los docentes se encuentran inmersos y observan las necesidades día a día). Como ya analizamos en otras ocasiones, se observa la necesidad de crear cambios en la función docente, cambiando este por tanto su identidad, tal y como anteriormente se entendía.

Ante todo se destaca la importancia de entender la crisis y los cambios como estados inherentes al sistema educativo, que exigen al docente posicionarse de alguna manera ante estos cambios. Este tiene dos opciones claras, que serían el adaptarse y lograr sacar la mayor potencialidad de cada situación, o por el contrario, pueden mantenerse estables en sus actitudes y funciones, esperando a que los alumnos se adapten a ellos (lo cual no será efectivo, por lo menos para poder dar una enseñanza de calidad).


Me resulta muy interesante y comparto totalmente la idea que este autor destaca de entender la crisis como un conflicto, un conflicto con el cual los docentes pueden trabajar y que no se interprete como algo negativo (si no como una situación con un fin muy positivo). Los docentes deben ser los que guíen en la resolución de los conflictos por medio de un papel activo. Para ello será necesaria una formación constante, más completa y actualizada, para responder a estos conflictos de manera adecuada y para adaptarse a "sentirse siempre en crisis" (lo cual reducirá sus inseguridades y temores frente a las situaciones inciertas). Como ya veíamos en otro blog (el profesor, hoy), esto lleva a un empoderamiento (empowerment) de los docentes en base a su labor, haciéndolos mas autónomos y eficientes.

Los principales motivos que explica este autor para la situación actual de desestabilización del profesorado son:

  • Los conocimientos como saberes, en la práctica, no lo van a ser todo, es decir, no van a ser los que den respuesta a los interrogantes y realidades que los docentes se encuentren a diario
  • El currículo busca centrarse en competencias, lo cual dificulta mas la labor del docente que al centrarse en contenidos.
  • Existen multitud de fuentes de información en la actualidad, ya no es la escuela la mas empleada para esta adquisición de conocimientos
  • Dificultad de seleccionar una u otra estrategia pedagógica
  • Es complicado proponer un proyecto unitario de formación, debido a la incipiente diversidad del contexto educativo y social
  • Visualización de un futuro incierto
  • Multietnicismo y multiculturalidad
  • Necesidad de una inclusión social
  • Desconocimiento de los efectos a largo plazo de las actividades formativas concretas

Todo esto debe llevar a una reflexión, pero también a un análisis de las necesidades reales que se encuentran en nuestras aulas y a las cuales los docentes se tienen que enfrentar. Sin intención de ser repetitiva, recalcar la importancia de una buena base de conocimientos y experiencias, en su formación inicial y continua,  por parte  de los docentes para poder hacerles frente a todas estas situaciones y no dejarse llevar a ese estado de crisis reinante.

A todas estas situaciones de incertidumbre hay que sumarle la imagen que en ocasiones (y por interés de ciertos sectores como el político o los medios de comunicación) se da de los docentes, deslegitimando, como dice el autor, la labor de estos. Todo esto no hace más que crear una sensación mayor de incertidumbre y de dificultad en el desarrollo de su labor, ya que ponen trabas al trabajo autónomo de los mismos. Como ya pudimos analizar en otras ocasiones, la imagen que se da socialmente no  se corresponde con la satisfacción real de todas las personas. En otros blogs vimos como los docentes son de los profesionales mejor valorados, así como el sistema educativo, a pesar de las limitaciones que tiene el trabajar con la educación y los problemas que esto presenta. En este sentido me gustaría destacar la frase que en el articulo referencia de Pio XI (1929), "las buenas escuelas son el fruto no tanto de las buenas legislaciones cuanto principalmente de los buenos maestros", dándole un total reconocimiento y valor al trabajo de los docentes, que al fin y al cabo son los que mantienen al sistema educativo donde está situado actualmente, a pesar de la imagen negativa que se da.

 

Tras el debate en el aula se amplió toda la información del texto, sobre todo la relativa a temas en otras ocasiones tratados. En este caso, se reafirmó la necesidad de la figura del docente como catalizador en las aulas (un docente innovador, que sepa emplear el conflicto de manera positiva y se adapte al constante cambio y necesidades emergentes); se trató la dificultad del trabajo del docente en la sociedad actual, tanto por las trabas institucionales como por las derivadas del contexto; tratamos la importancia del síndrome de impaciencia, que se incrementa con la dificultad de observar el resultado a corto plazo de las acciones educativas que los docentes llevan a cabo; se realizaron críticas los diferentes estudios del sistema educativo (sobre todo el informe PISA, que valora más resultados que procesos, totalmente descontextualizado, analizando un conjunto de indicadores muy limitados, etc.); debatimos sobre la necesidad de una formación inicial y continua más completa (centrándose un poco más en la práctica que en la teoría, para trabajar ciertas habilidades y competencias que van más allá que las teóricas); buscar docentes y alumnos que no tengan las cabezas llenas, sino las cabezas bien hechas (lo cual parte de una formación más completa y realista); debatimos la importancia de los docentes como buenos profesionales, que puedan superar las limitaciones que los recursos les impongan, ya que estos serán solo los medios para este proceso de aprendizaje y apoyos en una buena labor docente.

Después de este análisis destacar que me parece importante e interesante el empleo de esta técnica, ya que nos sirvió para debatir los temas que en texto se proponen. Así mismo, nos hizo profundizar y analizar las implicaciones de algunas partes que el texto menciona y que quedaban más en el aire, consiguiendo una comprensión mayor del tema.

 

 

 

Bibliografía y Webgrafía:

http://www.edmorata.es/autor/gimeno-sacristan-jose (Consultado el 17/11/2013)

http://www.slideshare.net/astaroht84/acuario-2562295 (Consultado el 17/11/2013)

Gimeno Sacristán, J. (2007). ¿De dónde viene la crisis de la profesión docente? Cuadernos de Pedagogía, nº 374, p. 17-21.