¿De dónde viene la crisis de la profesión docente?

Este documento, comienza introduciéndonos en el concepto de crisis en un sentido general. Nos referimos a una situación que se caracteriza por el desajuste o inadaptación del orden a un contexto al que ya estábamos acostumbrados, debido a que se han introducido cambios. Es un momento de desestabilización provocado por factores sociales, culturales, políticos y económicos. Esto exige una modificación de las pautas de comportamiento para poder adaptarnos a la nueva situación.

Partiendo de esta idea, podemos decir que la crisis es algo inherente a la educación. Se justifica en que el contexto en que se desarrolla el ámbito educativo está constantemente en cambio, haciendo que encontremos explicaciones y acomodaciones a las nuevas situaciones que surgen. Considero necesario aclarar, que el concepto de crisis no sólo se usa para referirse a algo negativo (perspectiva que personalmente me cambio después de haber leído este texto), si no que más bien lo entendemos como una situación de transformación a la cual hay que buscar una solución. Por lo tanto, el profesorado está llamado a adoptar un papel activo en la resolución de esta. Creo que los docentes son los que más implicados se encuentran en esta situación y los que deben tomar cartas en el asunto.

Me gustaría resaltar la idea que propone Beck (2006) diciendo que estamos en una “sociedad de riesgo”. Comparto la idea de que el profesorado debe aprender a sentirse en crisis. Creo que esto sólo se puede aprender a manejar a partir de la experiencia. Con esto quiero decir que los contextos en los que realiza su función son inestables, en los que los cambios y las modificaciones están a la orden del día. Por eso, trabajar en este tipo de entornos hace que los docentes estén continuamente en una situación de crisis, ya que deben buscar fórmulas para cumplir los nuevos retos que le surgen.

A continuación, el documento nos expone algunos de los motivos que desestabilizan al profesorado. De entre ellos, me gustaría resaltar algunos. Por ejemplo, dice que el currículo lo forman objetivos y contenidos, mientras que ahora se buscan las competencias básicas, dando a entender que los contenidos no son tan importantes. Es normal que este motivo cree un desajuste en los docentes, ya que los tres aspectos son igual de importantes para lograr un proceso de enseñanza productivo. No podemos decir que las competencias son más importantes que los contenidos, ya que ambos están interrelacionados y son igual de necesarios.

Otro factor que aparece, es el de crear un ambiente productivo. Esto es algo fundamental. Para ello es necesario que esta tarea se inicie en el ámbito familiar, inculcando una disciplina básica para que los alumnos lleguen al aula y sepan que hay unas normas que cumplir, favoreciendo esto la creación de un ambiente de enseñanza fructífero.

Además, también destacaría el motivo en el que se dice que adquirir un mejor nivel educativo pierde valor como promesa de tener una vida más segura y agradable. Esto en medida viene muy influido por el contexto que les toca vivir a los alumnos, ya que ven como gente que está muy formada tiene que abandonar su lugar de origen. Debemos hacerles ver que estar formados para desempeñar una labor profesional es algo necesario, y que asimismo nos facilitará las cosas a la hora de ponerlas en práctica.

Todo esto podemos verlo desde otra perspectiva, mas que un problema o una crisis creo que se tiene que plantear como un desafío o un reto, al cual los docentes buscan una solución.

En cuanto a la deslegitimización del profesorado, es muy común el comentario de: “para profesor vale cualquiera”, “los maestros son los que mejor viven”, “los docentes no la rascan”… Argumentos que se basan en ignorancias y que lo único que hacen es menospreciar la labor profesional. En este sentido, me gustaría decir que el sistema de promoción del profesorado quizás haya que cambiarlo, ya que considero que hay que renovar las plantillas docentes con gente joven que viene cargada de motivación y con ganas de desempeñar una labor para la que se estuvieron preparando.

Por último, señalar que en el texto se habla de que antes no se tenía en cuenta la figura del maestro a la hora de llevar a cabo reformas, algo que ayudaba a que se sintieran como un papel secundario, en el que su función no contaba ni se tenía en cuenta, cuando realmente era lo contrario, ellos son los que desde el aula pueden poner en práctica los cambios que se van sucediendo.

Personalmente, creo que este documento nos aclara la idea de crisis, dándonos una nueva concepción y dejando de lado la connotación negativa. En este sentido, se pone de manifiesto que el cambio es necesario, y que ante este tanto docentes como sociedad deben adaptarse a ellos. Nos muestra también los motivos por los cuales se produce esa desestabilización en los maestros, factores que se deben analizar y buscar soluciones. Y finalmente, trata la situación del profesorado, el cual con el paso del tiempo ha ido adquiriendo una mayor importancia.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Gimeno Sacristán, J. (2007). ¿De dónde viene la crisis de la profesión docente? Cuadernos de Pedagogía, nº 374, p. 17-21.