Elección de ser docente.

 En el documento “Elección de ser docente” de Sandra Martínez Pérez y de Luispe Gutiérrez, se hace mención a cuáles son los motivos que impulsan a los jóvenes a querer se docente en Educación Infantil y Primaria, destacando que el ser maestro es un oficio marcado por saberes y representaciones sociales, pero también por la vocación, la motivación y la influencia de alguna figura cercana. Pero sobre todo se señala el discurso de que la mayoría reconoce ser maestro por “la pasión por los niños”.

            El monográfico parte diciendo que el aumento de matrículas en las escuelas de Magisterio y las Facultades de Educación es evidente, por Anatomía de una maestra!eso es necesario reflexionar sobre tal situación y analizar las causas que originan esto. Para ello se estable un diálogo a tres bandas; la primera, a partir de la investigación sobre algunos sujetos que participaron en la investigación, es decir, el testimonio de varios docentes. En segundo lugar, a través de otros profesionales como sociólogos (François Dubet), pedagogos (Philippe Meirieu) y filosofas (María Zambrano). Y finalmente, a través de los propios autores del texto.

            Al comienzo se destaca la unión de la profesión del maestro al constructo de vocación, la cual Mieirieu (2007)  la define como “(…) una dimensión oculta, a la vez muy personal y universal, que atañe a lo más profundo del proyecto de enseñar. Una especie de vibración particular de la que son portadores los maestros y que no se puede reducir a la lista de competencias necesarias para enseñar”. Y por otra parte Dubet (2007) afirma que la vocación del maestro fue, durante mucho tiempo, comparable a la de ser docente “Los profesores de Primaria franceses estaban formados como una especie de sacerdotes civiles capaces de sacrificarse por su vocación y por la República”. Sería una idea del compromiso personal que requiere la enseñanza, pero el propio Dubet también insiste en decir que la vocación es “menos heroica y más protestante”, como si los docentes si se preocuparan por realizar de manera correcta su función en el sistema educativo, pero que no sienten una verdadera pasión por la profesión.

            De la misma manera se alude, a la elección del magisterio sin vocación, donde entraría en juego razones que concentran atractivo para llegar a tener esta carrera. Desde mi óptima estas razones serían:

  • Porque es una carrera corta que proporciona una capacitación profesional directa.
  • Porque puede ser como una “carrera puente” hacia otras titulaciones como puede ser la psicología.
  • Y por la promesa de un trabajo fijo y estable con un buen suelto, lo cual es algo muy apreciado en épocas de precariedad y crisis laboral.

Yo considero que tales razones por sí solas son insuficientes a la hora de elegir esta carrera profesional, pues ser maestro puede ser una actividad inmensamente gratificante para aquellos que la asumen con pasión, aunque de la misma manera puede ser muy difícil para aquellos que se acerca a ella por error, por recurrir a ella como una última salida o la elección de un salario más o menos seguro.

            Si avanzamos en el texto, vemos que se van induciendo conceptos que deben estar presentes a la hora de elegir una profesión. Estas palabras son la elección a través de aspectos del carácter personal, que debe conducir a una realización plena de la persona, que nos implique reflexión y replanteamiento de los problemas e inquietudes educativas. Yo pienso que el proceso de elección es más emotivo que cognitivo, porque pasa por diferentes momentos en lo que priva la duda, el desconcierto y la incertidumbre, acompañando la inseguridad ante toma de una decisión final.

            Por otro lado, en el texto se recogen una serie de testimonios de personas que nos cuentan el porqué llegaron a ser docentes. Así muchos de ellos señalan querer ser maestros desde pequeños,  y otros destacan que su elección fue “tardía”, es decir que la vocación se hizo presente en sus vida después de mucho tiempo, incluso después de tener un trabajo estable.

            Después también se incluye la palabra otro, el ser estudiante motivados por otros a la hora de escoger esa carrera o ese futuro profesional. Y también aquellos testimonios de profesores que decidieron serlo gracias a la motivación y el apoyo de familiares y profesores que influyeron positivamente en su vida. Aunque pienso aquí también estaría el concepto de herencia “Quiero ser maestra…como mi abuela”.

            Y por último se muestran el tópico que es la respuesta de muchos estudiantes que se encuentran en el aula de magisterio diciendo “me gustan los niños” o “quiero ser maestra porque me gustan los niños”. Pero al mismo tiempo admiten que no todos los  niños son de su gusto y que son conscientes de que habrá momentos de crisis vocacional. Pero hay que tener en cuenta que cada niño es especial y que va a requerir de unos objetivos educativos y atención distinta a los demás, lo que conllevará mucho trabajo y dedicación. Además para dedicarte a la docencia te quienen que gustar los niños, pues vas a pasar la mayor parte del tiempo a su lado, ayudándolos y aporyándolos. Por eso pienso que es una condición que debe ir unida a las demás, todas ellas tiene validez pero si en todas está presente la vocación o la motivación a la hora de transmitir conocimientos.

            En conclusión, lo que se dice en el documento es que para algunos la profesión es como una “herencia del oficio”,  pues sus padres o abuelos les hicieron notar la importancia que reviste el ser profesor, lograron transmitirles el amor por esta profesión y la comodidad que brinda tal ejercicio en tiempos cambiantes e inciertos que nos están tocando vivir. Pero otros declaran haber descubierto su vocación en forma prematura, es decir, desde muy pequeños ya disfrutaban imaginando como sería convertirse en un profesional de la educación. Y por último, estarían aquellos que no encontraron otro camino más que la docencia, dado que sus padres o tutores los obligaron a estudiar la carrera más destacada y segura, no dando ni la más mínima importancia a la vocación. Esto sería la inducción traducida en obligación. 

            Al margen de todo esto, pienso que una persona a la hora de elegir su profesión debe reflexionar con profundidad y analizar los pros y los contras, pues es algo con lo que vamos a convivir el resto de nuestras vidas. Al elegir hay que tener en cuenta las ilusiones y deseos de ser un profesional de la educación, de poder entrar en un mundo de conocimientos cambiantes y que se actualizan día a día, donde los sueños personales sean ayudar a otros a aprender y a enseñar, a progresar en la vida, a transformar los valores tanto sociales como culturales, y a aportar ideas para avanzar.

            Pero opino que por encima de esto todo, está la idea de la docencia como una buena opción debido a que es una carrera corta, de rápida inserción laboral y con grandes posibilidades de desarrollo. Cuando la docencia no es un sacerdocio ni la maestra una segunda madre, sino que un docente debe tener capacidades específicas que no son innatas y que se van construyendo a lo largo de la vida, a través de las experiencias.

            Otro factor que no he incluido anteriormente, es el vacacional. Ya que pienso que también juega mucho a la hora de elegir ser docente.

            Para concluir, sólo indicar que para integrarse en una profesión o elegirla debemos sentir una llamada o un sentimiento que nos indique que eso es lo que queremos ser o lo que queremos hacer. No deber ser una devoción desinteresada, pues en ella debe incluirse la realización profesional y la satisfacción en el cumplimiento de la misma.

            También os dejo un vídeo, que se trata de una canción dedicada a los maestros de siempre, en la que se destacan muchos de los aspectos que hoy en día tiene que poner un maestros para realizar su labor docente de manera adecuada.

 Bibliografía utilizada

Gutiérrez, L. y Martínez Pérez, S. (s.f.). La elección de ser docente. Cuadernos de Pedagogía, 436, 22-25.