Aprender a ser maestra

Como ya he comentado en la mayoría de las entradas anteriores, ser educador conlleva a estar renovandose todo el tiempo, y sobre todo visto el continuo cambio de leyes educativas en nuestro país. Sabemos que un profesor debe transmitir valores además de conocimientos, actitudes y saberes.

 

El sistema educativo es perteneciente al mundo V-I-C-A. Es decir, la educación es: Volatil, Incierta, Compleja y Ambigüa.

  • Volátil: porque no es constante. La informacion cambia, la sociedad también y con ello debe cambiar las formas de educar y enseñar en la escuela. Siempre se deben y se pueden hacer más innovaciones.
 
  • Incierto: he ido comentando a lo largo del blog que la educación es algo que precisamente por ser cambiante, no sabremos como será dentro de uno dos o 10 años. Para un maestro no todos los días son iguales, por lo tanto se rompe con la rutina que sí existe en otro tipo de profesiones.

 

  • Complejo: educar no es fácil, lo hagamos en el contexto en el que lo hagamos. Nos vamos a encontrar con muchos alumnos de muy diversas características, al igual que compañeros de profesión que nos acompañarán a lo largo de nuestra experiencia como docente. Tampoco es fácil transmitir valores, conocimientos, etc. si no que cada uno tiene sus estrategias y lo hace mejor o peor. Como se dice en el monográfico "no se aprecia su labor. O se considera que realizan un trabajo poco exigente, bastante placentero y en unas condiciones envidiables".

 

  • Ambigüa: la unión de los tres anteriores hace que se forme esa ambigüedad.

Los docentes y futuros docentes, tienen una ardua tarea que vencer. Los profesores de promaria e infantil con cada vez más, al igual que alumnos que cursan dichas carreras.

 

En el curso académico 1999-2000, el aumento de profesores sumado a aumento de alumnos escolarizados, al aumento de profesores jubilados y al aumento de las clases de una hora, surge la necesidad de nuevos maestros y por lo tanto puede incluso dar clase cualquier licenciado sin nociones pedagógicas.

 

Pero en ésta época de crisis y recortes, todo ha cambiado. Las plazas para las oposiciones son muy pocas y los estudiantes de magisterio son muchos. ¿Qué podemos hacer con ésto? ¿eliminar plazas de las aulas universitarias de magisterio? Y, ¿qué hacemos con los estudiantes cuya vocación es dar clase y transmitir todo lo que debe transmitir un docente? ¿No es entonces injusto que cualquiera pueda ser docente?

 

La escuela exige ciertos elementos que no todos son capaces de conseguir. Un docente está para ayudar en el desarrollo del alumno como persona en todos sus ámbitos y eso debe saber hacerse perfectamente.