Complejidad del asesoramiento 2.0

En esta entrada intentaré reflexionar sobre el día 06-03-2012, que abordamos en el aula el porqué de la complejidad del asesoramiento.

Hace poco subí una entrada que trataba este tema. En esa entrada cité las cuestiones tratadas por la profesora, por lo que en esta, me ceñiré a las reflexiones mencionadas por parte del sector alumnado.

En esta clase, nos referimos a diversas cuestiones sobre el porqué de la complejidad del asesoramiento como: la dificultad del clima de colaboración en cualquier institución (en especial, en el colegio), la visión que tienen tanto la sociedad como los profesores del orientador escolar, las continuas reformas educativas que cambiaban las funciones de los agentes educativos, la tardía entrada de los orientadores en los centros, la confusión que existe al enmarcar la práctica del propio orientador (a veces, ni los propios orientadores saben cuál es su función), la multiplicidad de escenarios y enfoques, etc.

Todas estas afirmaciones, según mi concepción, me remiten a un terreno común: las ciencias sociales. ¿Por qué es tan difusa la concepción de orientador?, ¿Por qué aún tenemos una educación basada en los años 70?, ¿Por qué términos que deberían ser perfectamente conocidos por parte del profesorado como adaptación curricular o atención a la diversidad, en realidad son efímeros (o mal utilizados) en las actuaciones en el aula?...Nos vienen a la cabeza un sinfín de preguntas cuando hablamos de educación, y esto tiene una razón.

Si miramos la investigación de las ciencias sociales (y en particular, la educativa), vemos como es aún un campo reciente y poco explorado. Refiriéndonos a investigación educativa, podemos enmarcar su origen a finales del s. XIX, lo que nos da una visión más clara de la causa de todas estas incógnitas. Ahora bien, si el principio de la investigación en educación se sitúa aquí, ¿cuándo se cimienta la orientación en este ámbito (y más en concreto, el asesoramiento)? Mirando los referentes legislativos de España, vemos como la primera referencia a este hecho es en el 70, con la entrada en vigor de la LOGSE. Solo pasaron 42 años desde esto, por lo que no podemos pretender que un agente como el orientador tenga completamente definidas sus actuaciones; igual que pasa con los idiomas, que pasan siglos hasta que estos tienen una normativa bastante arraigada y que no cambia cada pocos años.

Desde esta perspectiva y según mi entender, podemos comentar más certeramente la pregunta que acaparó prácticamente la totalidad de la clase. ¿Por qué el asesoramiento es una actividad tan compleja? Un porqué simplista no contestaría plenamente a esta cuestión, por lo que pongo sobre la mesa un compendio de elementos que responden a este enigma, aunque todos ellos basados en el foco de esta entrada: la investigación educativa.

Los orígenes del asesoramiento, su poca definición en la práctica, su concepción controvertida y marginal…Todo esto se entiende cuando comprobamos que no existe una evolución drástica en el terreno educativo, ni en su investigación ni en su fracción práctica. Solo cuando los maestros, y posteriormente la sociedad, cambien de concepción sobre la educación, podremos definir perfectamente el asesoramiento en educación, haciéndose realidad la expresión mencionada en la otra entrada “La práctica de muchos será la teoría de unos pocos” (E. Willems). Cuando exista esta práctica uniforme, será cuando realmente hablemos de asesoramiento como algo usual y sencillo, puesto que todas las complejidades de su definición se explicitarían en su práctica.