Aislamiento de la profesión docente

En una de las clases expositivas de la materia, cuando hablábamos de las características propias de la profesión, surgió el tema del aislamiento profesional docente. En la presente entrada me gustaría profundizar un poco en este fenómeno, pues no se mucho sobre él.

Supongo que todos, a lo largo de nuestra vida, hemos escuchado a nuestros profesores decir que tenemos que aprender a trabajar en equipo, a colaborar con otras personas, a ayudar a los demás cuando lo necesiten, etc, pero luego los docentes son los primeros que trabajan de manera individual, y este es uno de los grandes problemas que tiene esta profesión. De echo, está considerada la profesión en la que se ejerce mayor soledad y aislamiento.

Con esto quiero recalcar que no considero que esto suceda por voluntad propia de los docentes, sino que surge por motivo de la estructura organizativa de las escuelas, con módulos independientes. Esto provoca un cansancio y un desgaste interno en los docentes, lo que conlleva que se encierre en si mismo, realizando un trabajo solitario e individualista. Además, causa una atrofia profesional, que a su vez dificulta una coordinación con los demás profesores, tan importante como necesaria.

Por otro lado, este aislamiento provoca que los profesores no compartan los errores que cometen con otros profesores, y lo mismo pasa con los aciertos y las experiencias positivas.

También existen personas que afirman que los docentes utilizan este individualismo como “…un mecanismo de defensa al que recurre un maestro que se encuentra incómodo dentro de su propia piel es aislarse y evitar al máximo a los observadores de su desempeño frente al grupo.” ( Zepeda, Monique, 2003, ¨Profesión Maestro.SM, México). Es decir, de este modo, nadie podrá juzgarle o reprocharle que está realizando de forma inadecuada su labor.

A pesar de esto, existen autores que encuentran varios elementos positivos en dicho aislamiento: el primero, la creatividad individual, el segundo, la seguridad psicológica y, el tercero, el mantenimiento de las actividades negativas en el anonimato. Huberman (1993); Ferman y Floden, (1986), Litle (1992ª), Marcelo García (1994); Esteve (1995).

Personalmente, no estoy del todo de acuerdo con lo que dicen estos autores. Creo que es fundamental que los profesores trabajen en equipo, compartan sus experiencias, se ayuden a resolver los posibles problemas que tengan y se apoyen unos con otros. A mi parecer, esto enriquecería mucho su trabajo. Además, podrían relacionar unas materias con otras para que los alumnos no las vean como materias aisladas unas de otras, para que puedan ver que existe una relación entre todas ellas.

Relacionado con esto, me gustaría compartir mi experiencia en el Practicum I en el CEIP de Belesar (Baiona). Durante mi breve estancia en el centro pude comprobar como los maestros se ayudaban unos a otros, compartían actividades que encontraban y que podrían interesarle para su próxima clase a otro docente, comentaban las dificultades con las que se encontraban en el aula, etc. Todo esto ayudaba a que existiera un buen clima en el centro, además de que mostraban a los alumnos que predicaban con lo que decían.

Como conclusión, considero fundamental que exista una mayor relación y comunicación entre los docentes para así mejorar la calidad de la educación, no cometer los mismos errores y crecer como profesionales.


FUENTES DOCUMENTALES

http://apinnovacion.wikispaces.com/Aislamiento+docente Consultado el 21 de octubre de 2013

http://wikiproyecto1.wikispaces.com/AISLAMIENTO+PROFESIONAL Consultado el 21 de octubre de 2013

http://www.eljaya.com/index.php/opinion/3328-el-aislamiento-en-la-profesion-docente Consultado el 21 de octubre de 2013

http://www.udual.org/CIDU/Revista/22/DesarrolloProfesional.htm Consultado el 22 de octubre de 2013

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