Reflexión sobre 07-03-2012. Adentrándome en los modelos de asesoramiento

En esta clase estuvimos debatiendo sobre los modelos de asesoramiento.

En primera instancia, nos apoyamos en la legislación presente en Galicia, con vistas a determinar las funciones de un orientador, y así poder delimitar cuáles de los modelos ya conocidos podrían encajar en los modelos de asesoramiento. Las funciones son: asesorar, refuerzo educativo, coordinar e implementar programas y evaluar. Todas estas funciones están atravesadas sincrónicamente por el asesoramiento, ya que este término está presente en cada una de las acciones que lleva a cabo el orientador colaborativamente con sus compañeros.

Al analizar los modelos de orientación y transferirlos a asesoramiento, comenzamos con el más concurrido, el clínico. Rápidamente, este fue desestimado como modelos de asesoramiento, ya que no cumplía las condiciones necesarias para definirlo bajo esta tipología. A mí, personalmente me quedó una duda, ya que si no tenemos clarificados diversos ámbitos del asesoramiento y decimos que lo definimos como complejo, no podremos determinar al 100% si se encuentra fuera de los modelos de asesoramiento. Con esto quiero decir que, al igual que ahora mismo no consideramos que realizamos una orientación adecuada si nos basamos en este modelo, podemos considerar el modelo clínico como un modelo de asesoramiento remoto y mal llevado a cabo. Considerando los orígenes difusos del asesoramiento, podremos afirmar (potencialmente, no quiero decir que sea así) que el modelo clínico es un paso tan ancestral como propedéutico para alcanzar la concepción actualmente aceptada que tenemos de asesoramiento, y por lo tanto, puede ser un modelo de asesoramiento anticuado, pero, al fin y al cabo, un modelo de asesoramiento.

Seguidamente, realizamos una actividad en grupo que consistía en coger un modelo conocido, analizar su pertinencia a los modelos de orientación y/o asesoramiento y poner un ejemplo. Hubo prácticamente una opinión uniforme al escoger el modelo de consulta. En nuestro grupo, lo expusimos de la siguiente manera. El modelo de consulta consiste en una relación indirecta e interna. Este modelo nos lleva a plantear la relevancia de una intervención indirecta sobre todos los agentes educativos, especialmente profesores, padres e institución escolar como tal. Así, este enfoque se fundamenta en la relación entre dos o más personas consideradas iguales y que plantean una serie de actividades con el fin de ayudar o asesorar a una tercera. No solo ha de centrar su acción sobre el sujeto, sino que ha de hacer de consultor, formador y estimulador del cambio de los agentes implicados. El ejemplo que propusimos consistía en un niño ciego que se matricula en un colegio. El tutor no sabe cómo reaccionar y le pregunta al orientador, existiendo así este modelo.