ACOSO ESCOLAR Y LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO

www.madrid.org  define el acoso escolar como:

 “Cuando hablamos de “acoso escolar” nos estamos refiriendo a situaciones en las que uno o más alumnos/as persiguen e intimidan a otro u otra —víctima— a través de insultos, rumores, vejaciones, aislamiento social, motes, agresiones físicas, amenazas y coacciones... pudiendo desarrollarse a lo largo de meses e incluso años, siendo sus consecuencias ciertamente devastadoras, sobre todo para la víctima pero también para los espectadores y para el propio agresor o agresora”

 Hoy en día nos enfrentamos como educadores a muchas situaciones complicadas que no tienen una solución sencilla, hoy me gustaría destacar el tema del “acoso escolar”, muchos alumnos se ven acorralados y aterrados en su día a día y se encuentran solos, pues no se atreven a comunicárselo a sus familias, profesores o compañeros, se encuentra así asilados de la solución y viviendo una situación injusta e incomprensible.

¿Por qué deben formarse los profesores en el acoso escolar?

Pues porque la formación del profesorado debe ser integral y global y no puede atenerse solo a conocimientos académicos, debe existir una formación que atienda a otras facetas del discente y entre ellas esta proteger la integridad física y mental del discente.

Nosotros como posibles futuros pedagogos en un centro escolar deberíamos ayudar, orientar y guiar al profesorado en su formación y para ello podríamos hacer las siguientes intervenciones:

 Ir al ámbito profundo

  • Somos personas educadoras, no sólo impartimos una materia.
  • Todo lo que afecta al mundo de las emociones esta  correlacionado directamente con resultados escolares.
  • Involúcrate en el problema del discente, aunque para ti no resulte relevante

Información

  • Folletos informativos.
  • Una reunión informativa al principio de curso a modo de prevención.
  • Explicar a todo el profesorado a comienzo de curso todos los espacios y horarios.
  • Informar del historial de acoso escolar que exista en el centro.
  • Establecer reuniones periódicas entre todo el profesorado.

Dar pautas para la detección y para la prevención

  • Comunicación directa.
  • Tutorías activas.
  •  Darle importancia a la función de los delegados.
  • Promover siempre  medidas educativas, antes que punitivas.
  • Las reprimendas siempre en privado.
  • Ser consecuente con los castigos o penas fijadas.

Otro recurso que se puede plantear sería la mediación  que consistiría en una vía de resolución de conflictos, donde las partes cuentan con la ayuda de una persona imparcial y neutral, que diseña un proceso para que éstas puedan dialogar y llegar a acuerdos beneficiosos para ambos.

Por su carácter de voluntariedad, neutralidad, imparcialidad y confidencialidad, la mediación se presenta ante la familia como un recurso puede ayudar a hacer presente y de forma real el respeto mutuo.

Bibliografía:

anti-acosoescolar.blogspot.com

http://www.madrid.org/dat_norte/WEBDATMARCOS/supe/convivencia/materiales/conceptoeidentificacionacoso.pdf

http://www.educacion.navarra.es/portal/digitalAssets/47/47923_INTERVENCION.pdf