Formación inicial: entre la teoría y la práctica

A continuación analizaré el artículo titulado "Formación inicial: entre la teoría y la práctica"; escrito por Fernando Herraiz García y Sandra Martínez Pérez. El eje central de este documento es la búsquedad de respuesta a dos grandes preguntas: ¿Qué aprenden para ser maestros y maestras y cómo, cuándo y con quién lo hacen? y ¿Cómo recuerdan haber vivido su experiencia académica en la Universidad?. Para ello, empieza analizando la formación inicial de los docentes. Esta se entiende como el inicio de una formación permanente. Contribuye al desarrollo de destrezas y habilidades que nos serán útiles en el desempeño de nuestra profesión. Cuando alguien inicia sus estudios universitarios, lo que busca es adquirir las teorías que le faciliten su desarrollo profesional. Personalmente, considero que la formación inicial es necesaria para poder tener unas bases que nos ayudarán en el progreso de nuestra función profesional. Asi mismo, creo que la práctica tiene un peso importante en este sentido, ya que podemos conocer mucha teoría y conocimiento pero no sabemos como ponerlos en marcha. De este modo, lo ideal sería una formación que estuviera equilibrada en esta línea, que estuviese formada por teoría y práctica, para así generar en nosotros una experiencia que nos hará más fácil nuestro camino profesional.De esta forma, podemos hacernos una idea de cómo es la realidad en el aula.

Para dar respuesta a los dos interrogantes planteados al inicio, se basa en el testimonio recogido sobre varios docentes. Respecto al primero, se fundamenta en el análisis acerca de los aspectos negativos que recuerdan haber vivido los docentes. En este apartado, realizan una crítica sobre todo a la ausencia de la práctica. Manifiestan haber recibido mucha teoría, pero que una vez situados en su labor profesional no sabían cómo ponerla en marcha. Como dice uno de los docentes: "No es normal que tengas una asignatura que se llame Lengua Catalana o Lengua Castellana, en la que te enseñen grámatica y no a enseñar gramática". Creo que sus quejas van encaminadas hacia una falta de metodología y técnicas docentes. Es decir, nos situamos ante una separación entre la formación universitaria y lo que pasa realmente en las escuelas. Existe una ruptura entre los conocimientos que se trabajan en las facultades respecto de los saberes prácticos necesarios (separación entre Universidad y escuela). Muchos de los testimonios destacan la importancia de que en la vida laboral es cuandos se producen los aprendizajes más significativos del docente novel. Por lo tanto, como principal error existente argumentan que no están en congruencia los conocimientos académicos y los laborales. Me gustaría destacar las palabras aportadas por uno de los declarantes: "Quizá hay asignaturas que se tienen que cambiar porque si las escuelas cambian y la sociedad cambia, las asignaturas también se tendrán que cambiar". En mi opinión, lo que busca es una revisión del currículo. Como dice, la educación debe avanzar al mismo tiempo que progresa la sociedad. Por lo tanto, si se producen modificaciones en la misma, puede ser que estas afecten al ámbito educativo.

Respecto al segundo interrogante planteado, se explica las experiencias vividas como universitario, así como las valoraciones que realizan acerca de las mismas.Se destaca entre otros aspectos la motivación y vocación que mostraban los profesores de la universidad. Esto en mi opinión es algo fundamental, ya que nosotros como alumnos debemos percibir las sensaciones que muestran los docentes. Si se mantienen desmotivados y sin ganas de enseñar influirá en nuestro aprendizaje, haciendo que nos volvamos más reticentes a sus explicaciones y haciendo de nosotros unos sujetos pasivos a los que nos da igual aprender o no. Por lo tanto, es de destacar la importancia del modo de enseñar y el docente en su figura. Una de las entrevistadas explica que las experiencias positivas que mejor recuerda eran las que tienen un sentido práctico.
Considero que esta es la mejor manera de aprender. Aquello que va más allá de la teoría es lo que realmente interiorizas. Es necesario dejar de lado la memorización y la reproducción, algo que esta aún muy presente sobre todo en las etapas educativas iniciales.

Otro de los apartados que se comenta en el artículo es el del reparto de posibilidades como una solución a estos problemas. Esto hace referencia al reparto de responsabilidades entre los agentes implicados en la tarea educativa. Asi mismo, se pretende acortar esa distancia existente entre Universidad y vida laboral. En los testimonios se reflexiona acerca de la necesidad de una metodología autónoma y reflexiva, dejar que el alumno construya su propia mentalidad y opinión acercad de lo que aprenda. No convertirlos en máquinas que reproducen lo que les enseñan, si no un sujeto que recapacita y expone lo que le sugiere los conocimientos.

A modo de conclusión, me gustaría decir que es necesario que formación y vida laboral estén más unidos. Es decir, por ejemplo en el caso de los profesores estoy de acuerdo con que hay que enseñarle contenidos teóricos, pero también prácticos. Pueden saber mucho acerca de Matemáticas pero no conocer cómo transmitir todo esa información que posee. Un docente que sabe mucho, no quiere decir que sea un buen docente, ya que a lo mejor no sabe cómo enseñar todo lo que domina. Personalmente,
cuando realicé las primeras prácticas de la carrera me sentía desorientado, no sabía como poner en práctica lo que había aprendido previamente en los cursos anteriores.
Debido a esto, es necesario proporcionar al estudiante una formación inicial basada en la conjunción de conocimiento teóricos y prácticos.

BIBLIOGRAFÍA:
Herraiz, G., Martínez, S. (2013). Formación inicial: entre la teoría y la práctica. En Cuadernos de Pedagogía, nº436, pp. 46-49.