"La docencia, una experiencia compartida"

El texto comienza dando una gran importancia a las relaciones laborales que surgen entre los docentes. Estas van a ser un punto importante en la consolidación de una identidad docente. Cuando un profesor llega nuevo a un centro escolar puede producirse lo que se conoce como "shock de la realidad". Esto es la transformación que sufre el maestro cuando llega a la realidad del centro escolar. Hace referencia a que el contexto en el que se va a desarrollar la función laboral no es como uno se esperaba; y además, ve como lo aprendido no se puede llevar a cabo en la escuela. Esto también se debe a la ausencia de técnicas y metodologías prácticas, lo que genera sentimientos de incertidumbre. Aquí, vemos como de nuevo la práctica impartida en la formación inicial es fundamental. Conocemos mucha teoría pero no sabemos como hacer uso de ella.

Esta dificultad, puede tener la consecuencia de recibir ayuda por parte de los otros compañeros docentes. A veces, es común que algunos se sientan más arropados e integrados que otros (por ejemplo un profesor sustituto no va a tener casi capacidad de cambio en algunos aspectos del centro). El trabajo en equipo y en coordinación con los otros profesionales ayuda a consolidar relaciones pedagógicas y laborales. Es necesario, apoyarse en nuestros compañeros para superar las dificultades que van apareciendo. Personalmente, creo que esto es algo básico en la docencia. Trabajar de manera conjunta permite que por medio de la superación de trabas aprendamos unos de los otros. Creo que tanto docencia como aprendizaje es algo compartido.

Normalmente, cuando un docente llega nuevo a un centro escolar, lo más frecuente es que siga un modelo de imitación; es decir, que primero observe a los que tienen mayor experiencia para así trabajar del mismo modo. Esto lo que hace es que el docente novel sienta falta de formación, ya que se encuentra en una nueva situación que no sabe como resolver. No conoce cómo hacer frente a la diversidad de casos que se le presentan. También se puede producir una sensación de ausencia, ya que en ocasiones los nuevos profesores ven como sus aportaciones no tienen cabida en la institución. Aquí es cuando realmente uno adquiere responsabilidades, y ve la necesidad de cumplir y superar unos objetivos establecidos. Además, creo que alguien a pesar de que sea nuevo tiene una opinión y unas ideas que compartir, por lo que los testimonios de estos deben tener la misma importancia que los de los veteranos. Por medio del diálogo, comunicación y puesta en común de diferentes consideraciones, hace que lleguemos a nuevas aportaciones que hay que tener en cuenta.

Por otra parte, la convivencia en el centro es algo a lo que hay que prestar especial anteción. Ante esto, el aprecio y la ayuda entre compañeros es algo básico y fundamental. Nadie nace aprendido, por lo que entre todos se deben ayudar e intercambiar experiencias vividas. El cometer errores y equivocaciones hace que el docente aprenda. También puede recurrir a formación adicional y externa, a través de cursos, conferencias etc.

Personalmente, creo que las ideas aportadas por el texto tienen toda la razón. El contexto y ambiente de trabajo tiene que ser de ayuda, en el que todos vayan en la misma dirección y no cada uno por su lado. Hay que tener cierto grado de empatía cuando alguien llega a un nuevo puesto laboral. Este tendrá dudas, dificultades,obstáculos... a los que buscará dar solución. Para ello, quizás necesite de la colaboración del resto de compañeros. También hay que tener en cuenta que cuando se llega por primera vez a un sitio es necesario un período de adaptación; tanto al funcionamiento como a las normas y a la diversidad del centro. En definitiva, podemos decir que todos necesitamos un sentimiento de solidaridad y colaboración para desempeñar de la mejor manera posible nuestra función.

BIBLIOGRAFÍA:

Fernández, L., Martínez-Arbelaiz, A. y Jiménez, E. (2013). La docencia, una experiencia compartida. En Cuadernos de Pedagogía nº436, pp. 58-61.