Y tú, ¿ por qué quiere ser docente?

A pesar de la crisis actual en la que vivimos, y que afecta de pleno a la educación, ha aumentado el número de matriculadosen las facultades de educación, además de haber aumentado la nota de corte para acceder a estas titulaciones.

Los motivos que llevan a estos jóvenes a decidir cursas estos estudios son variados. Por una parte está la idea de la vocación, de querer ejercer como docente en esta sociedad tan cambiante que nos ha tocado vivir. Tambien existe la posibilidad de haber recibido influencia de algun docente proximo a la persona, que le ha inculcado el amor por el oficio y en el que el estudiante ha visto un modelo a seguir.  La cantidad de años que pasamos inmersos en el sistema educativo tambien tienen algo de influencia a la hora de tomar esta decisión y por último, otra de las razones más argumentadas por estos futuros docentes es su "pasión por lo niños". A lo largo de esta entrada se analizarán estos motivos que explican el aumento por la elección de la carrera docente.

El primero de los puntos a tratar es la vocación, por tratarse del tópico tradicional a la hora de fundamentar la decisión de estudiar magisterio. Pero empecemos por el principio, ¿ que se entiende por vocación?. Partiendo de la Real Academia Española, se entiende por vocación la "inclinación a cualquier estado, profesión o carrera", así como un "convocación, llamamiento" a realizar una cierta actividad. Por lo tanto cuando hablamos de vocación nos referimos a una preferencia personal para hacer algo, aunque no sepamos explicar el motivo de dicha eleción. Esta idea va unida tambien a la de un sacrifio por realizar dicha tarea y al hecho de asumir y llevar a cabo unos principios. Convertirse en maestro por vocación, desde mi punto de vista, está relacionado con el compromiso de querer cambiar la sociedad, mejorar aquellos puntos en los que la educación falla y aplicarse, en todo lo posible, para lograrlo. Por este motivo, a mi parecer, no existe o no puede ser desarrollada correctamente esta profesión si no se tiene esa llamada vocación.  El hecho de que existan profesores sin estas ganas o actitud personal a desarrollar este importante papel es, como se menciona en el artículo, un fallo del sistema o de la sociedad.  

La no vocación tiene consecuencias. Dedicarse a la enseñanza porque sí, tiene consecuencias nefastas para la educación, y además a nivel personal para el individuo en sí. Ejercer esta profesión implica algo más que saber unos contenidos e incluso algo más que conocer las estrategias para transmitirlos. Y sobre todo en la situación actual en la que vivimos, en la que este trabajo no está en su mejor momento, y dedicarse a el necesita de una entrega especial, ya que el triunfo de una educación de calidad es uno de las más importantes soluciones y garantías de futuro. 

La vocación no es el único motivo que lleva a los estudiantes a escoger dedicarse a la docencia, existen otras razones, no excluyentes a esta primera. Aunque desde mi punto de vista, la llamada vocación es indispensable para un buen ejercicios profesional.

Entre esos otros motivos que llevan a un joven a dedicarse a la enseñanza está el hecho de que exista una persona significativa en su vida que influya en esta decisión. Ya sea una persona de la familia que se dedique a esta profesión y que por tanto se vea como algo muy cercano al sujeto, podemos incluso llegar a hablar de una profesión familiar, ya que no es muy inusual las generaciones de docentes. La otra persona significativa puede ser tambien un docente que en algun momento haya marcado  la historia escolar del futuro profesor. Se trata de una persona que nos ha marcado, o ayudado y que desde aquel momento tenemos como referente o modelo a seguir. 

Puede resultar chocante, pero puede darse el caso que esa persona que nos ha influido en escoger la carrera de magisterio no haya sido un modelo a seguir sino todo lo contrario. Un profesor que tuvimos a lo largo de nuestra escolaridad que nos hizo ver que las cosas no eran como el las hacía y que veíamos en el un modelo a no repetir, y nos incitó a cambiar las cosas y ser parte activa de ese cambio.

La ultima de las razones tratadas en el texto sobre los motivos para dedicarse a la enseñanza es el tópico de "me gustan los niños". Esta explicación es repetida por la mayor parte de los estudiantes de magisterio. Pero ¿es real este amor por los niños? ¿te gustan todos los niños? porque quizas aquellos alumnos más problemáticos, aquellos con lo que te puede resultar más complicado trabajar, son aquellos a lo que tendrás que dedicarle más tiempo o más ganas... y esta visión no es reflexionada en muchas ocasiones por los futuros alumnos de los grados de magisterio tanto primaria como infantil. Es muy importante trabajar con algo que te gusta, pero no hay que olvidar que este no es el unico punto a tener en cuenta, y que hay otros muchos aspetos que influyen, como son el amor por enseñar y conocer. 

En conclusión, y desde mi personal punto de vista, no se puede hablar de una sola razón que nos lleve a la elección de esta profesión. Hay que entender la educación como una "sensibilización social y de formación de las personas" , y para esto no es suficiente con una llamada interior para dedicarse a ello, una recomendación de una importante persona, o el amor por algo determinado como pueden ser los niños. Hablando desde mi propia persona, desde hace muchos años he decidido que quiero hacer de la enseñanza mi profesión, y con el paso de los años esta tímida decisión está tomando más y más profundo sentido. Si puedo decir que seinto esa vocación, o al menos creo sentirla, que han existido profesores que me han marcado y otros a los que me hubiera gustado expicarle como se da una clase y como se engancha a un grupo de personas a un tema por muy aburrido que pareza, y además de todo esto y aunque no venga de una familia de docentes, la educación en mi casa se ha visto siempre como un tema muy serio y de vital importancia. Pero a pesar de que todas estas razones podrían valerme para explicar proqeu quiero dedicarme a esto, creo que no son suficiente y que hay algo más,  algo que posiblemente la carrera de Pegadogía y esta materia en particular me ha llevado a analizar. Tiene que existir un compromiso personal hacia el desempeño de esta profesión, una dedicación personal intensa, a defender la idea de no conformarse con las cosas, de querer seguir creciendo como persona, a las ganas infinitas de aprender y conocer, y sobre todo a comprometerse a transmitir esta forma de pensar y actuar a los futuros alumnos. Solo si esta amalgama se produce, la docencia tendría sentido para un profesor

Comentarios

  • Lourdes Montero

    Pasión, es la palabra que se me ocurre, pasión por el conocimiento. Enamorarse cada día de lo que tienes entre manos, compromiso y tenacidad... !ah!, y ¡¡¡resiliencia!!! Imprescindible en esta profesión.

    Saludos

    Lourdes