El regreso de los profesores

Hace una semana, durante el desarrollo de las sesiones de formación la profesora nos dijo que íbamos a realizar un experimento, por lo que "debíamos ponernos nuestras batas blancas" y participar en él. Para ello, se nos fue presentando un PowerPoint de la conferencia que dio Antonio Nóvoa en Santander en el 2011, llamada “Cien años más tarde. El regreso de los profesores”,  y nosotros debíamos tratar de rellenar de información las imágenes que se mostraban y los textos. Se nos pidió participación, incluso se dijo que todos acabaríamos hablando.

 

La presentación no resultaba muy clara, ya que en muchas ocasiones eran palabras o imágenes que te daban la impresión de hablar sobre educación y lo importante en ella, pero del cual no se podría extraer mucha información. Aun así, y como somos un grupo que nos gusta participar, lo intentamos hacer. Al principio participábamos muy tímidamente, ya que no sabíamos a donde enfocar nuestro discurso, pero al ver que la profesora buscaba nuestra participación nos íbamos animando, en ocasiones sacando nuestras propias conclusiones y hablando de cuestiones que no eran exactamente las de la presentación. En definitiva, no sabíamos ni lo que estábamos haciendo.

Al acabar la presentación, todos estábamos intrigados por conocer los objetivos y que se buscaba con esta técnica, ya que, como aprendimos el año pasado en dinámicas de grupo, toda técnica que se aplique en el aula tiene que tener un sentido, es decir, debe perseguir unos objetivos claros e ir encaminada hacia algún fin. En este caso, nos descubrimos siendo los más participativos los que realizamos "mal" esta dinámica, ya que pudimos reflexionar al final sobre lo rápido que hablábamos sin tener ni idea del tema que en la diapositiva se exponía, incluso desviando los temas para poder intervenir de manera más fluida, es decir, como se nos pidió participación, nos dedicamos a participar pero no  a flexionar. En base a esto, debo entonar el "mea culpa" ya que yo trate de intervenir en muchas ocasiones, ya sea porque me gusta participar o por que en ocasiones al haber un silencio se iba a pasar de diapositiva y nos sentíamos frustrados como grupo al no decir nada (nuestro lenguaje no verbal era claro, todos nos veíamos perdidos y sin sabes que decir). Así mismo, creo que la dinámica debía tener alguna modificación, ya que se nos pidió participación y por ello todas las personas que no solemos tener problemas en eso interveníamos en ocasiones de manera irreflexiva, para evitar los momentos de silencio.

Con esta técnica reflexionamos sobre la importancia de hablar y tomar decisiones en base a mucho más que una simple imagen o un par de ideas. Se nos demostró que la realidad no es solo aquello que nosotros creemos por lo que estamos viendo, si no que puede ser mucho más amplia y extensa de lo que nos lleguemos a imaginar. Todo esto se puede comparar con las decisiones políticas en torno a educación, ya que muchas veces son tomadas por ideas sueltas o cuestiones en las que no se conoce el contexto, y cuando se reflexiona sobre ello los discursos se encaminan a otros lugares.

 

Al acabar todo esto, se nos acerco el texto el cual ampliaba la información de la presentación, por lo que voy a tratar de realizar una pequeña síntesis (teniendo en cuenta su extensión y que está escrito en portugués).

El texto comienza tratando los temas de la profesión docente, iniciando principalmente con la necesidad de que se valore más a estos, ya que venimos de una etapa en la cual parecían estar menos visibles. Por ello, Nóvoa destaca que es necesario reivindicar esta cuestión y potenciar el papel dominante del docente en la formación de los docentes, para que esta sea mucho más reflexiva. Así mismo, cree que es necesario promover nuevos modos de organizarse profesionalmente, para poder conseguir una mayor autonomía, mayor colaboración, y unos sentimientos de identidad y pertenencia dentro de la profesión. Por último destaca la importancia de reforzar la dimensión personal del docente y aportarle una mayor presencia pública, que cree la conciencia de un aprendizaje a lo largo de la vida.

Así mismo, continúa analizando algunos de los puntos básicos de la Escuela Nueva y su influencia en la pedagogía actual y futura. No se limita a criticar o alabar ciertas cuestiones, si no que trata de ser reflexivo y termina pidiendo que exista un cambio y una reconstrucción de la profesión docente en lugar de seguir corrientes que no se adapten totalmente a la sociedad actual.

Por último, trata de identificar las cinco cuestiones que marcan la diferencia para ser un buen docente. Estas se reflejan en la siguiente imagen. Según el autor, y compartido con mi opinión como se refleja en anteriores blogs, es necesaria una mayor parte práctica en la docencia, se necesita una cultura profesional , una integración de la dimensión personal, un mayor trabajo en equipo y un aumento del compromiso social por parte de estos docentes.

Buen docente según Antonio Nóvoa

 

En conclusión, tras la lectura del texto y la visualización de la presentación, cabe destacar que a pesar de que las cosas fueron cambiando y se aumentara la visibilidad del docente, a este aún le quedan multitud de cuestiones por avanzar y que no difieren mucho de las que ya se venían necesitando mucho tiempo atrás. Según este autor, el papel del docente no podrá ser jamás sustituido, y menos el de un buen docente, por lo que es necesario formarse y modificar la identidad docente para mejorar la situación de estos.

 

Bibliografía:

Nóvoa, A. (2011). O regresso dos profesores.