Modelos de Intervención Psicopedagógica


Modelos de Intervención Psicopedagógica


Los diferentes modelos de intervención psicopedagógica configuran un marco de referencia para la investigación y la intervención. Se sitúan entre la teoría y la práctica, entre lo abstracto y lo concreto. Su objetivo es interpretar y comprobar aquello que se intenta explicar desde la teoría.
Por tanto, aunque los investigadores no han consensuado un único significado para el término “modelo”, en todas ellas se puede apreciar la idea de que los modelos sirven de guía para la intervención y que su función consiste en sugerir de qué manera intervenir y diseñar el proceso de orientación.
Existen dentro de los modelos de intervención, tres tipos: Modelo de counseling o consejo; modelo de consulta; modelo de programas.


Modelo de counseling o consejo

También conocido este modelo como de asesoramiento directo, sus creadores consideraron el counseling como un proceso dirigido a ayudar al sujeto a comprender la información relativa a sus aptitudes, intereses y expectativas, con el objetivo de tomar una decisión vocacional. El mundo profesional se considera como un ámbito privilegiado del desarrollo personal y se trabaja para lograr el mejor ajuste y desempeño profesionales.
Posee una relación de ayuda personal, directa e individual, e intervienen en él dos agentes básicos: el o la profesional de la orientación y el/la orientado/a. En el contexto educativo, la figura del profesor/a pasa a un segundo plano, actuando como agente intermedio y tomando el rol de experto y máximo responsable el personal de la orientación. Por otro lado, su intervención es de carácter remedial, reactivo y terapéutico. Su instrumento primordial es la entrevista.
El objetivo prioritario del counseling o consejo es atender a las necesidades que el individuo tiene tanto en los ámbitos personal y educativo como socio-profesional.


Modelo de consulta

El modelo de consulta surge en cierto modo, por la falta de adecuación del counseling para asumir la función orientadora de la educación. Hervás Avilés (2006), señala las siguientes características básicas del modelo:
• La consulta es un modelo relacional, pues incluye todas las características de la relación orientadora.
• Es un modelo que potencia la información y la formación de profesionales y para profesionales.
• Se basa en una relación simétrica entre personas o profesionales con estatus similares, en las que existe una aceptación y un respeto que favorece un trato de igualdad.
• Es una relación triádica en la que intervienen tres tipos de agentes: consultor-consultante-cliente.
• La relación no sólo puede establecerse con personas individuales, sino también con representantes de servicios, recursos y programas.
• Tiene como objetivo la ayuda a un tercero que puede ser una persona o un grupo.
• Afronta la relación desde diferentes enfoques (terapéutico, preventivo y de desarrollo).
• La relación es temporal, no permanente.
• El consultor interviene indirectamente con el cliente aunque, se puede hacer de forma directa en algunos casos.
• El consultante actúa como intermediario y mediador entre el consultor y el cliente.
• Es preciso trabajar con todas las personas relacionadas substancialmente con el cliente.


Modelo de Programas

Este modelo nace como consecuencia de las limitaciones observadas en otros modelos que le preceden en el tiempo (counseling y consulta). Basándome en trabajos de diversos autores, las características principales de este modelo son las siguientes:
• El programa se dirige a todos los estudiantes y se centra en las necesidades del grupo.
• La unidad básica de intervención en el ámbito escolar es el aula.
• El estudiante es agente activo de su propio proceso de orientación.
• Se actúa sobre el contexto con un carácter más preventivo y de desarrollo que terapéutico.
• Los programas se organizan por objetivos a lo largo de un continuo temporal.
• La evaluación es permanente desde el inicio hasta la finalización del programa. Se lleva a cabo un seguimiento y evaluación de lo realizado.
• La orientación por programas favorece la interrelación currículum-orientación.
• Es necesaria la implicación y cooperación voluntaria de todos los agentes educativos.
• La intervención es interna, se sitúa dentro de la institución y forma parte del proceso educativo.
• Se establece una estructura dinámica que favorece las relaciones entre las experiencias de aprendizaje curricular y su significación personal.
• El modelo de programas hace operativa de forma clara y precisa la participación de todos los agentes educativos.
• Requiere un cambio de actitud en los diferentes agentes de la orientación que deben asumir un mayor protagonismo e implicación para lo que necesitan tanto información como formación.