Identidades en proceso de formación.

Como vengo exponiendo en las últimas entradas de mi blog, existen un conjunto de texto que decidía analizar ya que creo que tienen cierta importancia y algunos conceptos y cuestiones que nos sirven para comprender la función docente, su formación y sus necesidades en este ámbito. En este caso se trata de un monográfico titulado “Identidades en proceso de formación” cuya autora es Mería Adelina Castañeda Salgado de la Universidad Pedagógica Nacional de México. En el la autora trata de dar una visión sobre los aspectos más importantes que hacen que ser forme la identidad docente, así como los pasos por los que pasa dicho proceso. Según ella “la formación docente debe ser entendida como una dimensión de la existencia humana que se despliega en la vida profesional” ya que cree al ser humano como un ente incompleto. Por otro lado también afirma la necesidad de que los maestros realicen una vuelta, una recapitulación o como ella dice “acudir al recuerdo” para que sea más sencillo reflexionar sobre la historia personal de cada uno. Afirma también que no debemos olvidarnos de que la figura del otro, del compañero también va a ser fundamental en esta formación continua. Para comenzar con el análisis la autora hace una pequeña introducción en la que explica sus perspectivas globales sobre el tema y los tres ejes de exploración que toma como referencia para hacer el análisis de la creación de las identidades docente. Esto son los sentidos que tiene la identidad en la formación y el significado de formarse, los rasgos de la identidad y del quehacer docente y la identidad narrativa en los procesos de formación.

A continuación comienza a elaborar un párrafo en el que se explica que la formación de la identidad docente es un proceso complejo y los motivos por lo que esto sucede así. Se afirma que la formación docente es un proceso permanente y que, por lo tanto, sucede a lo largo de la vida. Además se explica que este proceso tiene dos dimensiones: una referida a la experiencia personal y otra relacionada con el igual, con sus colegas de profesión. Por otra parte, hay algo en esta parte que me gustaría resaltar y es que se afirma que la identidad docente no es estable ni permanente, ya que se va construyendo y modificando a los largo del desarrollo de la vida. Esto es totalmente cierto ya que en todas nuestras dimensiones de la vida se observan cambios constantes. Además la autora determina dos grupos o dimensiones de cosas que hacen que todo esto se modifique. Por un lado hablamos de los valores , las tradiciones, el grupo social, etc y otra formada por la subjetividad y singularidad de la experiencia de cada uno. La autora afirma que el proceso de creación de la identidad no sólo depende de lo que cada uno haga ni mucho menos si no que los demás van a contribuir en ello y viceversa. De esta forma los maestros realizarán un trabajo de reconocimiento de los saberes de uno mismo y de los demás reconociendo esos distintos saberes y nutriéndose de cada uno de la forma más productiva.

A continuación se expone un apartado en el que se refieren los rasgo de identidad del quehacer docente y en el describe que efectivamente la identidad docente depende de experiencias vividas propias y ajenas de las que se nutre dicha identidad. Además expone que el maestro comienza a crear esa identidad desde que ingresa en el sistema educativo. En este momento se comienza un proceso de cambio u ajustes condicionando a su vez el proceso de inserción profesional de los mismos, así como de aceptación a la hora de comenzar a ejercer. Por un lado las positivas las relaciona con el cumplimiento y el alcance del deseo de ser docente y las expectativas previas que se manifiesta en las ganas de aprende y en el deseo de mantener el saber. Por otro lado el caso negativo se identifica con con aquellas experiencias vividas en las que su interior se ve desplazado y sus saberes y actividades innovadoras se ven limitados para ajustarse a normas y leyes.

Finalmente se habla de la utilidad que los relatos de historias y experiencias de docente pueden acercar para la formación de los mismos. Estos son de gran utilidad formativa ya que las experiencias vividas tanto propias como de los iguales nos sirven para nutrir nuestra experiencia aunque directamente no al hayamos vivido. Esto, por lo tanto, como dice el autor, ayuda a la modificación y creación de la identidad de la que estamos hablando. Los relatos ayudan tanto al propio narrador como al que se nutre de el ya que ayuda a crea esa identidad, como ya dije, y a tener presente los modelos usados en su docencia, la historia a lo largo de su vida profesional y a relatar sus acontecimientos más importantes.