La elección de ser docente

Tras haber realizado la lectura del texto titulado “La elección de ser docente” de Martínez y Gutiérrez,  continuaré con un análisis de las ideas que considero más relevantes incluyendo mi opinión personal.

Empieza poniendo de manifiesto que a pesar de la situación actual en la que nos encontramos, es decir, de crisis y recortes en educación como ya todos sabemos; la titulación de Magisterio y las facultades de Educación sigue siendo unas de las más solicitadas. Esto me llamo realmente la atención, ya que a pesar de que casi no hay plazas en las oposiciones de esta profesión, que la inversión que se hace en la enseñanza se ha reducido y que todo son obstáculos en este ámbito, la gente sigue queriendo formarse en esto. Es un dato muy significativo, yo lo entiendo en el sentido de que la gente sigue considerando a la educación como algo fundamental, lo que hace que la vocación y sus ganas de ejercer como docentes sean los motivos que les llevan a matricularse en esta rama.

Uno de los ejes centrales del documento es la búsqueda de una respuesta a la pregunta de: ¿qué lleva a las personas a ser docentes en Infantil y Primaria?. En primer lugar, analiza el término vocación. Esto significa “ser llamado a”, es decir, unos principios internos que te sugieren que te adentres en el proyecto de enseñar. Personalmente creo que esto es un requisito para cualquier trabajo. Si no haces lo que te gusta y lo que crees que realmente  debes hacer, estarás engañándote a ti mismo. Como dice uno de los testimonios que se recogen: “Yo creo que mucha gente se apunta a Magisterio sin vocación, y eso sí que es un fallo del sistema”. Esto lo único que hará es que cuando alguien este desempeñando su función laboral sin vocación, únicamente se ceñirá a lo que es su papel en la escuela, es decir, no tendrá ninguna preocupación. Cumplirá su horario, le da igual si los alumnos aprenden o no, ella continuará hacia adelante porque tiene que cumplir unos objetivos establecidos en el currículo, si un niño tiene problemas los ignorará… Aspectos en los cuales el perjudicado es el educando.  

Como se dice en el texto, es muy común escuchar: “Yo desde pequeña siempre quise ser maestra”, “Quiero ser profesor porque me gustan los niños”… Estas razones harán que sigas una línea del ámbito educativo, y más adelante, cuando maduremos un poco creo que es el momento en el que realmente sabes si te quieres dedicar a esto o no.  En el artículo, se expone un caso parecido, en el que una chica abandona su puesto de trabajo para estudiar Magisterio.

Otra de las razones que te llevan a ser docente, son los “ídolos” que te influyen en un te decisión. Se conocen con el nombre de los otros, y son esas personas que consideras que son significativas para uno mismo. Un docente que te ayudó y te apoyó y que ahora te gustaría ser como él/ella para poder hacer tu buena labor al igual que lo hizo contigo. Personalmente, todos recordamos en nuestra experiencia educativa a algún profesor/a al que nos gustaría parecernos. Sobre todo, esos que con los que tuvimos buen “feeling”, que nos hicieron cómodo nuestro paso por la institución escolar. Por otra parte, también podemos acordarnos de alguien que hizo todo lo contrario, aquel que nos dijo que: “Magisterio es una tontería, no vale para nada”. En mi opinión, creo que es muy fácil opinar sobre algo que se desconoce. Hay que pensar antes de hablar. No podemos ir diciendo por ahí argumento sobre algo que a lo mejor no sabemos ni lo que es. Así mismo, también considero que esta profesión está muy sesgada. Todos hemos escuchado alguna vez: “Los profesores sí que viven bien, buen sueldo y largas vacaciones”. La función de un docente no sólo se limita a la escuela y a un horario determinado, un docente llega a su casa y se preocupa por lo que le ha sucedido ese día en el aula, qué es lo que hará mañana, qué le pasa a ese alumno que no rinde bien… Detalles, que mucha gente se olvida de ellos.

Por último, a modo de reflexión me gustaría señalar que está claro que uno de los muchos motivos que nos llevan a adentrarnos en una rama laboral es la vocación. Sin embargo, también pienso que está es fundamental que permanezca para siempre, ya que sin ella no podemos ejercer nuestra función de la mejor manera posible. Asociada a esta creo que está muy  relacionada la motivación, que son dos términos dependientes. Es decir, si nuestra vocación disminuye, nuestra motivación hacia nuestro oficio también. Por eso, es necesario cuidar estas dos razones a la hora de realizar nuestro trabajo.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Pérez Martínez, S. y Gutiérrez, L.(2013). La elección de ser docente. En Cuadernos de Pedagogía nº 436, 22-25.