Identidades en proceso de formación.

Muy buenas compañeros, acabando con los textos tratados en clase por medio de las técnicas de seminario, esta vez le toca turno al titulado Identidades en el proceso de formación de María Adelina Castañeda Salgado. Para ello realizaré un breve resumen del texto para concluir con una conclusión personal.

Primeramente e introduciendo el tema expuesto la autora afirma que “la formación docente debe ser entendida como una dimensión de la existencia humana que se despliega en la vida profesional” considerando que es una parte más dentro de lo que denomina un ser humano incompleto. Posteriormente afirma que los docentes deben recapitular experiencias pasadas, para así poder llegar a un acuerdo  para establecer la historia de cada individuo. Uno de los puntos que me parecen destacables también es el hecho de implicar a los compañeros como miembros activos de esta historia de vida.

A partir de esto, la autora abre dos campos o dimensiones para construir dicha identidad: una referida a la experiencia personal y otra relacionada con sus colegas de profesión. Debemos tener en cuenta también que la identidad no es algo fijo, sino que va variando permanentemente a lo largo de la vida docente del individuo. Son muchos los factores que pueden afectar a estos cambios como pueden ser los distintos grupos sociales, valores, tradiciones que van formando y transformando nuestra identidad docente.

Seguidamente se refieren los rasgo de identidad del quehacer docente y en el describe que efectivamente la identidad docente depende de experiencias vividas propias y ajenas de las que se nutre dicha identidad , esta identidad empieza nada más se acceda al sistema educativo, produciéndose un proceso de cambio u ajustes condicionando a su vez el proceso de inserción profesional de los mismos, así como de aceptación a la hora de comenzar a ejercer.

Es aquí cuando la autora diferencia entre factores positivos que son aquellos que refuerzan la identidad de docente, factores que hagan valorar su vocación y refuercen su elección, por otra parte se habla de factores negativos que muchas veces se dan mediante situaciones que no dejan expresar la creatividad del docente muchas veces restringida por normas o leyes.

Destacar también como punto final el hecho de compartir estas historias, ya que pueden ser de gran utilidad para los futuros docentes o para la formación mediante experiencias reales de cualquier docente en ejercicio. Todo esto como bien dice la autora ayudará a la creación de esa identidad docente, y no solo a eso si no a crear modelos docentes, algo que puede ser muy rico para crear unas bases en cuanto a la identidad del docente.

Como breve conclusión he de decir que me parece un tema muy interesante pero complejo a su vez ya que, en un país en el cual el docente ocupa un plano relegado dentro de las políticas educativas llevadas a cabo, hacen que el docente sea el que por voluntad propia y sin tener más motivación que el beneficio de la profesión elabore su identidad docente. Debemos tener en cuenta que puede ser un proceso metacognitivo muy interesante para realizar por el mismo, y comprobar así como fue evolucionando su identidad desde la entrada al sistema educativo, encontrando factores positivos y negativos de toda su historia docente. Un proceso que desprende a todas luces un aprendizaje común, que, viendo los tiempos que corren para la formación docente en España , la cooperación entre ‘’colegas’’ de profesión, parece una de las metodologías más prometedoras en el ámbito educativo