Artículo "Identidades en proceso de formación"

En la siguiente entrada me dispongo a realizar un análisis y una reflexión sobre el texto titulado “Identidades en proceso de formación” de María Adelina Castañeda Salgado. Comienza explicando el concepto de identidad docente, que se entiende como el resultado de las experiencias educativas vividas, las prácticas y los modos de aprendizaje, las interacciones con sus iguales y su trayectoria como profesional. Creo personalmente que todo esto hace que un docente genere en sí mismo una personalidad y un pensamiento que lo caracterizará y lo diferenciará del resto.  

Nos situamos ante un proceso complejo y que se desarrolla a lo largo de toda la vida, es permanente. En el documento se diferencia dos términos importantes: heteroformación y autoformación. La primera modalidad, hace referencia a las relaciones que se producen con el resto, a la interexperiencia. En mi opinión, unos aprendemos de los otros, y por medio del intercambio de opiniones e ideas vamos formando en nosotros mismos una identidad. Respecto a la autoformación, se dice que es el sujeto el que se encarga de su propio proceso, quien se cultiva y desarrolla un trabajo sobre sí mismo. Estoy totalmente de acuerdo, un aprendizaje para que sea realmente interiorizado, tenemos que ser nosotros mismos los que meditemos y pensemos hasta integrarlo como un conocimiento formado en nuestra mente.

De aquí surge la idea de que la formación es una dimensión de la existencia humana que aparece a partir de la vida profesional. Pienso que cuando alguien se encuentra en una situación laboral es cuando realmente se reflexiona sobre si está bien formado o por lo tanto necesitamos de un saber complementario.

La relación existente entre formación, experiencia y subjetividad da lugar a la constitución de identidades docentes. Cabe destacar la idea propuesta por Dubar para definir los tipos de relación que estructuran las formas de identificación. Estos son tres: la forma “biográfica para los otros”, que se refiere a la cultura heredada, a los valores transmitidos. Aquí, creo que es importante el papel de las familias, ya que es donde empieza la educación y la formación de unas actitudes que guiarán nuestro camino futuro y nuestra personalidad. Otra de las formas es “la relación para los otros”, donde los individuos se identifican a partir de las funciones, obligaciones y papeles asumidos dentro de un sistema. El sujeto se constituye a partir de las relaciones y de la posición que ocupe en una sociedad o comunidad. Y por último, la forma “la forma biográfica para sí”, que implica el cuestionamiento de las identidades atribuidas. Esto pienso que significa que la persona recapacita acerca de los principios y de la identidad que le fue traspasada, pensando si es lo que realmente piensa que le define. En definitiva, lo que se busca creo que es hacer de la formación y de las relaciones con los demás un espacio que te ayude a crear tu propia identidad.

Me gustaría resaltar el apartado titulado: rasgos de identidad en el quehacer docente. En este sentido, se explica que la identidad profesional surge de las concepciones y experiencias sobre la práctica docente; la enseñanza y el aprendizaje que se ha ido construyendo; y nuestro recorrido de la escolarización y la formación. Esto es para mí lo que realmente influye en la identificación de un maestro.

También se habla de dos conceptos como son los rasgos de identificaciones positivas y negativas. Un ejemplo de las primeras sería ver cumplido nuestro deseo de ser docentes, poder cumplir nuestra vocación ejerciendo el trabajo que nos gustaría. Es lógico creo yo, que de esta forma nos encontremos con nosotros mismos, que desempeñemos lo que nos gustaría hacer. Por otra parte, una identificación negativa sería por ejemplo cuando un docente es normalizado en su aprendizaje y tarea, es decir, cuando no le dejan innovar, no le dejan aprender de la experiencia.

Por último se habla del conflicto existente entra la identidad heredada y la identidad adquirida, es decir, como una tensión entre tus principios y tus nuevos pensamientos. Esto repercute produciendo cambios en nuestra configuración identitaria. Personalmente, que esto ayuda a reflexionar y a que nos constituyamos como personas.

A modo de conclusión, estoy muy de acuerdo con el título del texto ya que considero que la identidad es algo que al igual que nosotros es algo que necesitamos formar. Esta surge de nuestra experiencia, de nuestros aprendizajes, principios, valores y actitudes que tenemos como personas. Estas características son las que nos forjan en nosotros una identidad,  la cual nos representa como sujetos únicos ante los demás.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Castañeda Salgado, Mª A.(2013). Identidades en el proceso de formación. En Cuadernos de pedagogía, nº436, pp.14–17.