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El docente reflexivo

Última entrada del blog, y por lo tanto vamos a reflexionar, pero no a reflexionar sobre la asignatura, eso lo haré en las posteriores páginas que recogerán todo el trabajo elaborado en mi e-portafolio. En este caso, me gustaría cerrar el trabajo, con una entrada dedicada a la necesidad de la práctica reflexiva, y del docente reflexivo. Cabe también destacar, que en la primera o una de las primeras clases, la profesora nos pidio que nos definiésemos en una palabra, a lo que yo respondí, REFLEXIVO, así que no hay mejor elección posible para cerrar el e-portafolio.

El adjetivo reflexivo asociado a lo profesional viene usándose cada vez más en los últimos años (como se cita en http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=806&id_libro=122 ). Se habla de profesor investigador, de docente reflexivo, y estos conceptos se han convertido en lemas característicos a favor de la reforma y mejoras de la enseñanza y la formación del profesorado en todo el mundo. Estas expresiones suponen una valoración de la práctica docente, en cuanto a espacio de producción de saberes y el reconocimiento a los profesores como profesionales que tienen teorías y experiencias que pueden contribuir a la constitución de una base sistematizada de conocimientos sobre la enseñanza. Estos conceptos, consideran al docente llevando a cabo un rol activo en la conjugación de sus objetivos y métodos de enseñanza. Todo ello, en contraposición al profesor que administra y ejecuta propuestas técnicas ya establecidas, y diseñadas desde el exterior de las aulas.

Un iniciador de este movimiento fue John Dewey (1989), que realizó una importante distinción entre la acción humana reflexiva y la rutinaria. Gran parte de lo expresado por Dewey, estaba dirigido a los docentes y sigue presente en el siglo XXI.  Dewey definía la acción reflexiva como la acción que supone una consideración activa, persistente y cuidadosa de toda creencia o práctica, a la luz de los fundamentos que la sostienen y de las consecuencias a las que conduce.  Así mismo, Stenhouse, L. (1985) en la década de los 60, tras su participación en la reforma educativa inglesa, define al profesor como investigador con el fin de promover un desarrollo efectivo del currículum. Además, señala cuatro características esenciales en estos educadores, a los que denomina profesionales amplios (Stenhouse, 1985, p. 196):

            1. El compromiso de poner sistemáticamente en cuestión la enseñanza que ellos   mismos imparten.

            2. El compromiso y la destreza para estudiar el propio modo de enseñar.

            3. El interés por cuestionar y comprobar la teoría en la práctica.

            4. Una disposición para permitir que otros profesores observen la propia labor –   directamente o a partir por ejemplo de diferentes recursos audiovisuales- y discutir      con ellos con confianza, sinceridad y honradez.

Stenhouse afirma que no puede producirse desarrollo del currículum sin desarrollo del profesor, lo que significa desarrollo de sus capacidades reflexivas. Es necesario entonces, la adopción de los profesores de una “actitud investigadora”, que la define como (Stenhouse, 1985: 209) “una disposición para examinar con sentido crítico y- sistemáticamente la propia actividad práctica”. Distingue además teoría y práctica y sostiene “… en esta situación (se refiere a la actitud investigadora), el profesor se preocupa por comprender mejor su propia aula. En consecuencia, no se enfrenta con los problemas a que da lugar generalizar más allá de la propia experiencia. Dentro de este contexto, la teoría es simplemente una estructuración sistemática de la comprensión de su propia labor.”

Para ello insiste en que en este género de investigación, los profesores deben comunicar sus trabajos, con el fin de desarrollar conceptos y lenguaje teórico. Es en este punto donde reconoce una contribución importante por parte de los investigadores profesionales.

Otro aporte fundamental al movimiento de la acción reflexiva, fue el de Donald Schön (1983) quien distingue entre el profesional identificado con la experticia técnica, que entiende una práctica efectiva como la aplicación del conocimiento a las decisiones instrumentales y el profesional reflexivo como aquel que conoce desde la acción. Considera que todo profesional, consciente o inconscientemente, elabora conocimientos a partir de su práctica cuando enfrenta problemas que debe resolver, cuando evalúa casos específicos, etc. Schön (1983: 72) valoriza la reflexión desde y sobre la acción como forma legítima de conocimiento profesional. Dice: “cuando alguien reflexiona desde la acción se convierte en un investigador del contexto práctico. … No separa el pensamiento del hacer, racionalizando su camino hacia una decisión que más tarde debe convertir en acción. … La reflexión desde la acción puede seguir adelante, aun en situaciones de incertidumbre o de un carácter único porque no está limitada por las dicotomías de la racionalidad técnica“.

Después de todas estas aportaciones teóricas, es necesario aclarar por lo tanto, que se entiende por un docente reflexivo. Pues bien, después de todo lo analizado, yo entiendo personalmente este concepto del siguiente modo:

            Un docente reflexivo, acude al aula sabiendo lo que va a hacer. Tiene claros los contenidos y los objetivos que quiere  conseguir. Analiza siempre las situaciones, toma nota de todas las opiniones, supervisa, escucha, atiende,  y reformula según cree conveniente sus acciones y planificaciones posteriores en base a los datos que obtiene.

            Para realizar sus propuestas y planificaciones, primero observa. Se fija en todas las propuestas que el grupo le hace, en sus intereses, en sus motivaciones e inquietudes, y a partir de ahí, crea.

            Sabe que las fuerzas sociales, tienen una gran influencia en la educación, llegando por lo tanto a todos, y atravesando nuestras prácticas cotidianas. Selecciona y tiene en cuenta, múltiples y diversas formas de intervención. Siempre reflexiona y  piensa, para adaptar cada una de ellas a los contenidos apropiados. Tiene por lo tanto pensamiento crítico a la hora de elegir, y realiza un papel investigador muy importante.

            Suele normalmente preparar el ambiente del aula, para sugerir de algún modo participación, interés, atención de los alumnos, y al mismo tiempo tiene la situación controlada para que nada salga mal, y poder reconducir en caso de que se tuerza el objetivo previsto.  Por lo tanto tiene que tener en cuenta también,  aspectos de seguridad y comunicación.

            Comprende y trata de adaptarlo todo al contexto, es decir, investiga e identifica todos los factores implicados, para tener todo pensado. Todo esto lo hace, lógicamente, trabajando desde la complejidad de la realidad. Es autónomo, capaz de tomar decisiones por si mismo, fundadas en los análisis que realiza de la realidad compleja y volátil en la que se mueve, y por lo tanto, posee distintos saberes, para poder fundamentar las elecciones de su práctica.

Por lo tanto, queda clara la necesidad del profesor reflexivo en la sociedad. Esta entrada, está así también relacionada con las últimas en las que traté las películas de "Hoy empieza todo" y "La lengua de las mariposas". Como ya dije sobre las mismas, muestran claramente dos ejemplos de profesores reflexivos. En una, el que trata de compaginar sus dos cargos, y controlar todo; y en la otra el que reflexiona y hace reflexionar a sus alumnos a partir del entorno y de otras metodologías más apartadas del currículum establecido. Para finalizar esta entrada, me gustaría hacerlo con una cita sobre la reflexión, de (Goodman (1987), en "Aportes para una didáctica", Cáp.6, Harf, Pastorino, Spinelli. El ateneo.), acompañada de una imagén de "El pensador" de Auguste Rodín.

"La reflexión consiste en la integración de los procesos de pensamiento racional e intuitivo. Al legitimar la intuición, no hay que perder de vista la importancia de la racionalidad.
Mientras que el pensamiento rutinario constituye la antítesis de la reflexión, los individuos reflexivos son capaces de mezclar formas de pensamiento racional e intuitivo para conformar un único proceso de pensamiento dinámico (…)"

El pensador

Nada más, este blog cierra mi e-portafolio de este curso, y ya sólo me queda hacer una buena presentación del mismo a través de las páginas. La elaboración del e-portafolio necesita un trabajo constante, que muchas veces es difícil de mantener debido a las diferentes obligaciones que tenemos, pero he tratado de hacerlo lo mejor posible, y al final, creo que he conseguido transferir hasta aquí todo el buen trabajo realizado en esta asignatura de “Formación e desenvolvemento profesional do profesorado”. Creo que hemos aprendido muchas cosas, y sobre todo un año más hemos tenido la posibilidad de trabajar en esta red y compartirlas con nuestros compañeros, llevando a cabo un proceso de retroalimentación, que tiene mucho significado y valor para todos.

Un saludo a todos! (profesora, compañeros y demás posibles lectores de la red), y muchas gracias por compartir todas vuestras aportaciones conmigo, espero que esto haya sido nuevamente, un gran aprendizaje para todos. 

"The last but not the least" (Montero, L. 2013)

 

Webgrafía utilizada:

http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=806&id_libro=122 (Consultada a 04/12/2013)

En esta web, está implícitamente incluída (y citada en el propio enlace) toda la bibliografía nombrada en la entrada, ya que fue a través de la misma dónde obtuve la información pertinente.