Educando con el Corazon

El maestro  al encontrarse a sí mismo da el sentido correcto a la educación, haciendo que todas las demás cosas puedan venir más fácilmente, pero esto solo se logra cuando se comienza con uno mismo como persona y como ser humano.

En particular, llama realmente mi atención un aspecto de vida personal, que importante es lo que se menciona ahí, que importante el ser originales, el cada quien ser creativos, el creer en nosotros mismos y dejar los escrúpulos, cuantas cosas podemos reflejar mediante la seguridad de cada persona! Y aún más cuantas cosas no pudiéramos hacer si cultiváramos nuestra inteligencia de una manera real y sin tener más temores, y todo esto delata de dónde venimos y de donde hemos sido educados.

El reto de esto es experimentarlo, quererlo hacer ya que si no lo hacemos “llama del descontento seguirá encendida”, y el quererlo hacer forma parte indispensable en la formación de un profesionista, ya que como maestros ocupamos ser honestos, ser sinceros primeramente con nosotros mismos y con nuestro interior.

 “El maestro no es un simple transmisor de información, sino alguien que señala el camino de sabiduría ante la vida, que antes se ha comprendido a si mismo e imparte a los demás la esencia de cómo ayudarse a descubrir sus propios medios de esclarecimiento” Creo que esta frase encierra una buena y completa definición de lo que es o debería ser un profesor, y de lo que trata esta lectura, y por supuesto sin olvidar también tomar en cuenta el fomento de valores, el individualismo y la competencia

Cuanto hemos de sufrir a veces los seres humanos por no lograr lo que anhelamos? No vale la pena aferrarse a las cosas de este mundo o a factores que no son realmente importante, y que a veces nosotros mismos nos empeñamos en hacerlas importantes, sino cuan mejor sería preocuparnos por otros aspectos más importantes de vida como lo dice la lectura: los aspectos físicos, mentales, emocionales y espirituales de cada persona para así poder tener una formación educativa plena sin miedos y temores que no nos dejen avanzar y de esta manera así poder transmitir como profesionistas nuestras capacidades a los demás y así mismo ellos también las puedan desarrollar. Y como lo dice el título no hay nada mejor y más eficiente que realmente “Educar con el Corazón”.

Bibliografía:

(Educando con el corazón, Rubén Armendáriz Ramírez)