La escuela como formadora de valores

Cuando se hace referencia a los valores los seres humanos pensamos hacemos referencia a lo bueno y malo de nuestras acciones, sin embargo al momento de llevarlos a la práctica lo vemos como algo externo a nosotros y muchas veces pensamos que este tema hace referencia a los agentes formadores externos como la escuela, la familia o la iglesia.

Lo que si debemos tener presente es que están presentes, latentes y son una realidad que debemos pensar, orientar y llevar una práctica hacia la enseñanza de los mismos porque es en la práctica de nuestro diario vivir que los valores se enseñan, practican y por tanto se aprenden. 

La escuela como agente formador debe enseñar a aprender, capacitar pro de los mismos y colaborar en la construcción de un marco axiológico que vincule el conocimiento y su aplicación a un mundo de valores. Debemos educar en valores pero de manera especial en los que son los valores morales. El valor moral debe constituirse en un eje transversal del proceso educativo a través de estrategias que sean viables de forma tal que el valor no se constituya en una imposición sino en un descubrimiento y en una construcción que interactúe de manera dinámica con la realidad transformándola, de esta manera estaremos aportando de manera activa al cambio que buscamos y anhelamos.