El asesoramiento psicopedagógico: una perspectiva constructivista


El asesoramiento psicopedagógico: una perspectiva constructivista


Una perspectiva constructivista  

Este documento, profundiza y reflexiona sobre la intervención educativa en los centros educativos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Concretamente, a través del Equipo Psicopedagógico Munincipal de Sant Boi de Llobregat, de Barcelona.

En primer lugar, quisiera destacar el hecho de que se incide en los problemas existentes alrededor de la figura del profesional que trabaja en el seno de un equipo pluridisciplinar, o sea, la figura que a nosotros nos compete, la de psicopedagogo/a. En nuestro país, hace relativamente poco tiempo que la psicopedagogía ha echado raíces en el sistema educativo. Por tanto, todavía a día de hoy existen problemas derivados de este hecho, tales como la no correcta asunción de roles entre el equipo pluridisciplinar que trabaja en un mismo centro educativo, problemas de comunicación interprofesional, solapamiento de labores profesionales, poco aprovechamiento de los recursos educativos de los centros, etc. Todos estos, son problemas que en mi opinión para su solución debe mediar en buena parte la voluntad del equipo pluridisciplinar al completo, pero sobre todo, el papel mediador de los psicopedagogos y psicopedagogas. Deberán actuar como asesores para un correcto y coherente funcionamiento del centro educativo, aprovechando así al máximo las posibilidades del mismo.

En cuanto al concepto y objetivos pretendidos, destaca que el objetivo final de los servicios psicopedagógicos: conseguir una incidencia real y efectiva dentro de la institución escolar, tanto con vistas a contribuir a la mejora de la calidad de la enseñanza como a encontrar soluciones adecuadas a los problemas de inadaptación y de fracaso escolar. Por tanto, se hace hincapié en contribuir a la renovación pedagógica de la escuela y a ayudar a superar las dificultades de los alumnos y alumnas que fracasan en el sistema educativo. Me ha parecido muy acertado e interesante que para la consecución del objetivo final comentado anteriormente, se trabaje con los alumnos, con los/las profesores/as, los padres y las madres y con la institución escolar. No hay forma de trabajar más efectiva, que hacerlo con la totalidad de la comunidad educativa, pudiendo de este modo analizar todos y cada una de las problemáticas, así como escuchar las aportaciones de todos los grupos, mediar entre los mismos o hacer que dialoguen entre ellos para el buen quehacer de todos. En mi opinión, se presta poca atención a padres, madres y alumnos/as y demasiada a los docentes, y creo que si se prestara un poco más de atención a todos por igual se llegaría antes a consenso en diversos problemas del día a día en las aulas y se evidenciaría una mejora de la calidad educativa.

Por otro lado, este documento recoge el concepto de asesoramiento como un trabajo conjunto y de colaboración con el maestro cuyo objetivo es producir cambios en la situación que se presenta. De este modo se da una gran importancia a la corresponsabilización ante la tarea, sin negar la realidad de que cada profesional tiene unas funciones concretas a realizar, funciones que hay que delimitar y definir Una consecuencia lógica de esta definición es que el trabajo se lleva a cabo en el interior de la escuela, entendida como una institución que se ve muy influenciada y que a su vez influye en la realidad del mundo exterior. Me ha gustado mucho, que interpreten la implicación del psicopedagogo/a en el asesoramiento como “absoluta”, proporcionando al mismo o a la misma un protagonismo enorme en esta compleja tarea.

Pero la pregunta principal es, ¿por qué se debe dar el asesoramiento psicopedagógico desde una perspectiva constructivista? Pues porque es imprescindible que todos los profesionales que trabajan en una institución educativa intenten explicar cómo se lleva a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, para realizar una intervención educativa coherente y de éxito. La perspectiva que adopta el texto, es una perspectiva constructivista, según la cual “el sujeto participa activamente en la construcción de la realidad... y el conocimiento que poseemos del mundo exterior es sin duda una mezcla de sus propiedades «reales» y de nuestras aportaciones en el acto de conocimiento”. (Coll, 1979).

De este modo, el asesoramiento psicopedagógico debe darle una gran importancia y protagonismo a la relación con los maestros, a conocer a fondo la institución, a la comunicación entre todos los miembros de la comunidad educativa y a las relaciones entre los mismos. El olvido de la importancia de todo esto, es lo que lleva al fracaso de muchos psicopedagogos y psicopedagogas en sus labores profesionales.

Otra idea que me ha llamado mucho la atención, es la de los/las psicopedagogos/as como agentes de cambio. Los cambios que se intentan realizar desde el exterior suelen fracasar, como por ejemplo las evaluaciones externas. Se debe construir desde dentro, desde la dinámica interna de los centros educativos. Así, para poder ayudar al alumno con dificultades es necesario partir de lo que ya sabe para facilitarle la construcción de los nuevos aprendizajes. Igualmente, los cambios de todo tipo en la institución escolar deben configurarse partiendo de la realidad actual, mediante plazos y objetivos viables. Finalmente, también los cambios en los profesionales que están implicados en la intervención psicopedagógica, en cuanto a planteamiento de la actuación en la escuela, concepción del aprendizaje escolar, etc., deben partir de la reflexión mediante un trabajo de equipo y de colaboración.