Cambios de tipo 1 y cambios de tipo 2

Sánchez Moreno y López Yáñez en la Revista de currículum y formación del profesorado, (2010) hacen referencia a que las escuelas deben conocerse y comprenderse a sí mismas cuando emprenden un proceso de cambio, es decir, todo proceso de innovación debe de ser planificado teniendo en cuenta la cultura escolar en la que se va a llevar a cabo.

En relación a esto, cabe pensar que cuando un profesional llega nuevo a un centro educativo, también debe de conocer en primer lugar dicho centro comprendiendo su cultura antes de realizar cualquier modificación que considere necesaria. Esta reflexión considero que es muy importante tenerla muy presente ya que, como comenté en el documento “El asesoramiento desde dentro: lo que sobra y lo que importa”, en mi opinión vale más esperar hasta conocer el entorno antes que romper bruscamente con la dinámica de trabajo y cultura del lugar al que llegas. No queriendo decir esto que tengamos que conformarnos con lo que haya si creemos que se puede mejorar, sino realizar pequeñas modificaciones siendo prudentes en un principio para más adelante realizar cambios más profundos.

Existen dos tipos de cambios a los que López Yáñez (2008) hace referencia, estos son los cambios de tipo 1 y los cambios de tipo 2:

Los primeros son aquellos que todos los sistemas llevan a cabo en sus estructuras para “mantener su viabilidad”. En la realidad cambiante en la que vivimos los cambios de este tipo suponen una forma de adaptación ya que consisten en realizar pequeñas modificaciones garantizando “(…)un desarrollo del sistema sin pérdida de identidad”. Un ejemplo de este tipo de cambios podría ser mejorar la entrada de un colegio o limpiar el patio; estos cambios pueden traer consigo una serie de cambios en cascada (término acuñado por Watzlawik en 1978) ya que las pequeñas modificaciones pueden motivar a los profesionales del centro a emprender modificaciones más importantes.

Los cambios de tipo dos, consisten en realizar cambios más profundos es decir, cuando surgen problemáticas que para ser resueltas necesitan romper “círculos viciosos”. Este tipo de cambios se caracterizan por suponer un giro en el conjunto de reglas que rigen la estructura del centro. Un ejemplo podría ser reelaborar el PEC

En definitiva en palabras de López Yáñez (2008): “(…)el cambio de segundo orden es un cambio del sistema mismo, mientras que el cambio de primer orden es un cambio en un sistema que, pese a ello, continúa siendo el mismo”.

Bibliografía

  • SÁNCHEZ MORENO M., LÓPEZ YÁÑEZ, J. (2010) Revista de currículum y formación del profesorado. Vol. 14 nº1. Culturas institucionales que facilitan y dificultan la mejora de la escuela.
  • LÓPEZ YÁÑEZ, J. (2012) Revista de currículum y formación del profesorado. Construir la relación de asesoramiento. Un enfoque institucional basado en la comunicación.