"Entre la realidad y el deseo: Una visión del asesoramiento"

El texto de Lourdes Montero y Dolores Sanz, "entre la realidad y él deseo: una visión del
asesoramiento" nos acercan al concepto de asesoramiento y a los diferentes enfoques de
intervención.

Colaboración, trabajo en red y dinamización de proyectos de innovación, son los ejes
fundamentales del asesoramiento psicopedagógico en los centros educativos.

En el documento se plasma una definición del asesoramiento: "uno "servicio indirecto", dirigido, en nuestro caso, al profesorado que trata directamente con los estudiantes; un servicio de apoyo y ayuda, basado en la comunicación bidireccional; que en el limita la capacidad de decisión de la persona asesorada; que se produce entre profesionales de él mismo estatus; de donde se tratan temas y problemas procedentes de la práctica profesional; si trabaja sobre la base de acuerdos negociados; la resolución de él problema supone la capacitación para enfrentarse con éxito a problemas similares (empowerment, dar valor al saber de él asesorado) ".

Asimismo, las mismas autoras (Rodríguez Romero) señalan que el asesoramiento es una práctica compleja, cambiante y socialmente construida. En el mismo se diferencian  tres tipos de asesoramiento:


-Asesoramiento interno: el asesor está dentro de la institución, dependiendo orgánica y
administrativamente de ella. Ejemplo: tutores, profesores, equipo directivo,…
-Asesoramiento externo: el asesor responde a una demanda de la institución pero sin
existir ninguna dependencia con ella. Ejemplo: Servicios de Inspección, Equipos
Especificos de Apoio, Servicios Sociais,…
-Asesoramiento interno-externo: el asesor trabaja periódicamente en la institución pero es profesional de una entidad independiente; no existe dependencia administrativa pero sí funcional.

Es de gran importancia que el asesor interno colabore, sobre todo, con los asesores internos-
externos. En el documento se señala un ejemplo donde el asesor interno está en contacto con los educadores, psicólogas de la UMAD para realizar un programa de prevención de drogas.
Las primeras expectativas que los demás profesionales del centro tenían sobre el orientador es de un profesional que interviene puntualmente sobre el alumno que tiene el problema (sobre el síntoma), constituyendo una intervención clínica, remedial. A través de esta visión el orientador no desarrolla a facetas propias del asesor como puede ser la consulta, colaboración, apoyo,…

Las funciones del asesoramiento interno son realizadas por la figura profesional del orientador del centro educativo; partiendo de un marco teórico psicopedagógico o socio-psicopedagógico, la orientación es atravesada por el asesoramiento.

En el documento se explican dos enfoques de intervención: clínico y consulta (triádica y
colaborativa). El enfoque clínico tiene un carácter remedial, terapéutico. El niño problema es derivado al orientador para que este intervenga con él y solucione el problema. No se tiene en cuenta las influencias contextuales; el niño es quien tiene el problema.
La consulta triádica (asesor-profesor-alumno) es el enfoque de intervención que se acerca más
a la acción de asesorar. El orientador asesora al profesor para que este intervenga directamente con el alumno problema. Pero, el asesoramiento debe ir llegando más allá, si es preciso, a que el asesor intervenga directamente con el alumno sin olvidarse del enfoque global y buscando todos los recursos humanos y materiales que sean necesarios, tanto dentro como fuera del centro educativo; a esto lo denominamos consulta colaborativa la cual debe ser la base para los asesores/las de hoy en día.

Según el documento, el asesor interno debe situarse dentro del modelo sociopsicopedagóxico; concebir al centro educativo como un enfoque sistémico. Esto quiere decir que nuestra intervención debe ser sistemática, atendiendo a todos los elementos integrados en esa red sistémica; debemos tener en cuenta la comunidad educativa y social en la que si
desarrolla el alumnado, además de considerar de que si un elemento cambia, esa
modificación puede afectar a los demás elementos que componen esa red.

La perspectiva sistémica está muy relacionada con el trabajo en red. El profesorado debe
dejar la cultura individualista que existe hoy en día en los centros educativos y desarrollar
una cultura colaborativa para que, con la ayuda del asesor/a, propiciar procesos de reflexión,
escucha activa. Debe desarrollarse la cooperación y el trabajo colaborativo entre todos los
agentes implicados en la educación (agentes internos como externos al centro educativo: servicios sociales, familia, asociaciones ...) para así mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje y conseguir una educación de calidad. La escuela debe ser una entidad abierta a la sociedad, desarrollando una relación de colaboración.

Montero y Sanz enumeran ocho aspectos en los que se basa el modelo de intervención:


1. Entender el centro como un sistema, inmerso en otros.
2. Conocer el clima y la cultura del centro y tenerlo muy presente en las formas y estrategias de aproximación y colaboración con los distintos sectores.
3. Tener presente la diversidad como riqueza.
4. Trabajar por programas.
5. Trabajar en equipo. Matiz: si el trabajo cooperativo es importante para el alumnado,
para los docentes también lo es. Por lo tanto, trabajo colaborativo dentro del centro, aun
que trate de pequeños grupos ... y no de claustros completos.

6. Trabajar en red. Se habla de trabajo colaborativo fuera del centro, a nivel socio-
comunitario: otros centros, entidades sociales, culturales,…O centro abierto al entorno.
7. Sentirse una parta (más o menos importante) del rompecabezas, porque todos
somos necesarios.
8. Ser cauto, pero perseverante con los cambio y las innovaciones. Poco a poco, pero que
vayan enraizando. Que los cambios para la mejora sean sostenibles, tengan continuidad
en el tiempo.

El asesoramiento también está muy en relación con los procesos de innovación. Respecto a esto en el documento se comenta que es necesario el apoyo, asesoramiento cuando los procesos de cambio e innovación "nacen" en el propio centro educativo. El asesor/a debe colaborar, ser partícipe en el desarrollo del cambio; analizar los aspectos positivos y negativos del proceso de innovación.