Introducción en la Tecnología Educativa

     Comenzamos un nuevo cuatrimestre, y es interesante que el primer día de este nos encontremos con la propuesta de una materia que seguirá una metodología novedosa hasta el momento para nosotros.  Por un lado, es inevitable sentir cierto temor, pues es algo nuevo que desconocemos y con toda seguridad nos sorprenderá. 

Sin duda una materia que tiene por nombre tecnología educativa a priori nos lleva a pensar que nos enseñará una visión hasta ahora poco trabajada de la pedagogía. Para ello hemos de ser conscientes de que las nuevas tecnologías condicionan nuestro día a día y por ello nuestra evolución como estudiantes y como ciudadanos.

Como comentamos en la primera sesión de dicha materia, las tecnologías están en mayor o menor mediada presentes en nuestras vidas, y a pesar de que en un primer momento nos queramos  resistir a vernos condicionadas por su uso, indiscutiblemente lo haremos.

Los ordenadores portátiles, tablets, Smartphone, etc, no son de uso exclusivo de una franja de edad, profesión o estatus económico, pues desde edades bien tempranas somos usuarios de estas y otras muchas tecnologías. Bien es cierto que el uso que les damos si variará en consecuencia a una serie de factores, como pueden ser nuestra profesión, intereses personales, estilos de vida etc.

Debemos tener conciencia de que  en el mundo que gira a nuestro alrededor las nuevas tecnologías están presentes, y el papel que adquieren cada día tiene más importancia. Un claro ejemplo lo tenemos si observamos el funcionamiento de una empresa, en la cual consiguen que la expansión a nuevos mercados sea mayor y con más rapidez, por otro lado consiguen eliminar barreras.

 En conclusión podemos afirmar que tanto ordenadores, maquinaria de alta precisión, internet y otras tecnologías presentes en nuestras vidas nos facilitan el día a día en general, estas van  desde tareas complejas como las que suponen algunos trabajos, a la comunicación entre amigos y familiares estando de esta manera al alcance de cualquier ciudadano, eliminando así pequeños obstáculos.

Por todo lo expuesto, debemos abogar por una educación que nos enseñe que las nuevas tecnologías son positivas y negativas dependiendo del uso que nosotros mismos queramos hacer de las mismas, pero que a pesar de lo positivo y lo negativo que podemos extraer las nuevas tecnologías deben formar parte de la educación, y consecuentemente la pedagogía debe estar preparada para atender y trabajar en esta área.

La tecnología puede convertirse en un arma de doble filo.