• Blogs
  • Dani Pregal
  • Pequeño Relato sobre las culturas profesionales en la enseñanza.

Pequeño Relato sobre las culturas profesionales en la enseñanza.

Se decidió por votación que el padrino de su promoción sería el señor Mario, que además se jubilaba ese año, leyó en voz alta el delegado de la promoción una clase que llegaba unida al fin de su singladura como estudiantes. Había pensado en hacer un homenaje grabando a sus compañeros, otros docentes, mencionando sus características como compañeros y ser humano.

 

image

Se dirigió pues a los despachos de la universidad, donde escuchó una y otra vez las mismas historias:

-Es un profesor estupendo, aunque lo conocíamos poco personalmente, realmente en esta casa y en los tiempos que corren, cada uno tiene que labrarse su nombre, siempre quería hacer una cosa u otra en las reuniones de departamento, pero no tenían mucho éxito. No creas que no nos reunimos, lo que sucede es que lo hacemos en reuniones y juntas con muchos trámites a tratar, realmente no tratamos mucho personalmente y las juntas son algo obligatorio, ya sabes, no se crea el clima más adecuado para participar, pero bueno, en algún congreso si que hablamos… era muy decidido y capaz.

El delegado entendió que la cultura en la que se movía su maestro era una cultura Balcanizada, algo que había estudiado hacía poco, pero se enteró de que había sido profesor en un instituto de secundaria durante años, así que allí se fue cámara en ristre

-Bueno, aquí sabemos que era un gran maestro, aunque bueno, teníamos nuestros grupos debido a los cursos que nos asignaban, cuando más nos reuníamos era en las evaluaciones, todos los maestros hablando de los alumnos uno por uno, Mario luchaba mucho por que sus alumnos aprobaran con buena nota, pero constantemente teníamos que acatar las diferentes tareas que cambiaban mucho según los de arriba, y creo que eso le desilusionó un poco, además no era de mi departamento…

El delegado encontró muy triste el relato, pensó ser maestro en secundaria era el ejemplo perfecto de una cultura burócrata de trabajo, artificial. Pero no se detuvo y siguió adelante alentada por sabe que había trabajado formando a jóvenes en una escuela de idiomas

-Veras niño, aquí no tenemos mucho trato porque la mayoría tenemos otros trabajos y más que nada esto es un sobresueldo. Fue mi jefe pero bueno, yo estaba centrado en ser director y el finalmente se acabó marchando cuando le aumentaron el sueldo en el instituto, aquí se viene a que cada alumno aprenda inglés, alemán,…

“Pero serán egocéntricos”- pensó el muchacho, toda esa competencia parecía desmesurada, su trabajo era tan rutinario que ni siquiera se conocían bien. Primaba la cultura del individualismo. Cansado decidió no grabar más pero se acordó que en una clase el profesor mencionó que había sido maestro en una pequeña escuela en su pueblo, cuando aún era muy joven. Unos días después supo que varios de sus compañeros aún seguían dando clase allí. Y de nuevo emprendió su viaje.

-Mario, pues claro que nos acordamos, en esta escuela trabajábamos con niños con dificultades, niños que en otros pueblos habían sido tratados como tontos incurables. Pero cuando él llegó aquí, todos le acogimos porque nos enseñó mucho y diseñamos planes para trabajar con los niños, las ideas nos brotaban como madreselvas, éramos jóvenes y entre todos, unos cuantos maestros, conseguimos sacar adelante a aquellos niños, compartíamos amistad y valores, y celebramos durante mucho tiempo aquel éxito, pero la vida… nosotros seguimos aquí, y le invitamos todos los años a que venga a dar una charla a los nuevos, siempre le hacemos regalos, aquí se le quiere mucho, no como en la facultad…

El delegado grabó a sus viejos compañeros contando increíbles historias sobre cómo se inspiraron para ayudar a los niños, y lo mucho que se apoyaron en los momentos difíciles. Aquello si era una cultura de colaboración, lo que deseaba, y el día de su graduación el gran maestro se llevo el mejor de los recuerdos de aquella clase y de aquel niño, que supo encontrar a sus compañeros de verdad, aunque hubiera perdido la fe durante años, aquel día se dijo a sí mismo que escribiría libros sobre sus experiencias. Algunas lenguas dicen que aquel alumno, se llamaba Andy Hargreaves, pero nunca me lo he creído…

Comentarios

  • Silvia Alvarez Otero

    Ola ! 
    Sólo quería decirte que me ha gustado mucho como has relatado esta historia para definir los términos señalados! :)

    Un saludo, Silvia. 

  • Sonia Figueira González

    Xenial Dani, paréceme moi orixinal o teu relato e moi acorde coa clase de onte!

    Un saúdo!

  • ::

    enhorabuena por tu relato!

  • Dani Pregal

    Muchas gracias por vuestros comentarios, hacen que el trabajo valga la pena!

  • Lourdes Montero

    Bien Dani, no sé si entraría en la categoría de microrelato, pero has logrado hacer un uso creativo de algunas de las culturas de la enseñanza. No obstante, me gustaría compartir contigo, y con Silvia, Sonia y Aida, la teorización implícita en el relato: balcanización en la universidad, burocratización en  secundaria, individualismo en las escuelas de idiomas... y cultura de colaboración en la "pequeña escuela de su pueblo". Tintin y su perro ¿era Milú?, a la caza de una historia en la que acaba brillando la colaboración. Gracias por la historia.

    ¿Delegado o delegada?

    Saludos

    Lourdes

     

  • Dani Pregal

    Pues en principio pensé en una delegada pero no me servía para el giro final de la historia si quería mencionar a Hargreaves Laughing, por ello el cambio de sexo virtual. Gracias, hoy hemos tenido un debate sobre estas cuatro culturas en la asignatura de Procesos psicológicos de aprendizaje de los contenidos escolares que compartiré con vosotros en el grupo de Diálogos con sabor a café porque me ha parecido interesante su contenido. Saludos.