Una nueva escuela es posible.

¿Quién no recuerda haber memorizado las tablas de multiplicar para que después tu profesor/a te las preguntara en voz alta? Lo mismo pasaba con las preposiciones, las fórmulas en matemáticas, los verbos...

El sistema en el que hemos sido educados se basaba en potenciar un conocimiento memorizado donde el maestro juega un papel dominante y activo en el proceso, mientras el alumno se limita, generalmente, a ser un elemento pasivo en el mismo proceso.

El método Montessori, es un método alternativo basado en las teorías del desarrollo del niño que elaboró María Montessori. Éste no solo enfatiza las estructuras cognoscitivas y el desarrollo social, sino que el profesor o la profesora desempeña un papel que no presenta obstáculos en el proceso educativo y el alumno pasa a ser un elemento activo en éste.

Además, los alumnos son motivados a ayudarse, colaborar y enseñar entre ellos mientras que en el método tradicional esta función la desempeña el profesor o la profesora. El alumno, es también quien escoge lo que quiere hacer según sus intereses y habilidades, y trabaja el tiempo que quiere en este trabajo, de forma que él mismo marca el tiempo que necesita para aprender, encuentra sus propios errores y aprende de ellos.

En el método empleado por nuestros profesores, el alumno llegaba a clase y tenía una trabajo establecido por el profesor, que debía desempeñar en un tiempo limitado. El trabajo elaborado es corregido por la profesora, de forma que los errores los marca la misma.

La pedagogía de Montessori, apuesta por un aprendizaje que precisa de un material multi sensorial, donde los niños son los que exploran por sí solos y se fomenta una preocupación por el cuidado propio y de lo que le rodea (limpiar,  fregar, etc.).

Bajo mi punto de vista, el método Montessori potencia que los alumnos sean capaces de trabajar individualmente y en grupo sin ningún tipo de problema. Desde bien pequeños, se les ha dado la oportunidad de tomar decisiones por lo que son capaces de escoger alternativas apropiadas. No solo eso es positivo, sino que según varias investigaciones, se ha comprobado que los resultados en un futuro son mucho más positivos debido a que se incentiva la autoestima desde pequeños.

Ahora bien, ¿hasta qué punto quiere la sociedad contar con personas que sean capaces desde el primer momento? y más ahora, en esta época de recortes ¿es posible una nueva escuela?

Lo primero que tiene que cambiar, como ya se ha mencionado en otros blogs, es la mentalidad de las personas, ya que teniendo en cuenta el tipo de mentalidad que domina en la sociedad actual no considera cambios en el pilar más importante de ésta, la Educación.

Comentarios

  • Eva Barbazán

    O método Montessori é unha alternativa aos métodos tradicionais moi innovadora. Pero dende o meu punto de vista, ambos deberian complementarse. É dicir, penso que os métodos tradicionais non lle permiten ao alumno o desenvolvemento pleno dunha autonomía propia, xa que este está suxeito ao que o profesor lle establece en cada clase.

    Por outra banda, creo que se un rapaz é educado toda a súa vida (dende infantil ata bacharelato, que é ata onde abarca este método)co modelo de montessori, o seu aprendizaxe será de calidade pero moi lento. Chegaría un momento no que certas esixencias educativas (selectividade, oposicións...) non se poderían estudiar mediante o xogo e a demanda social se sobrepuxera a este método.

    Dito isto, creo que unha boa compaxinación entre unha técnica e outra, sería un bo modelo de aprendizaxe para todos os mozos e mozas.

  • Alba Gonzalez

    Eva, he de decirte que yo pensaba igual que tú, hasta que comprobé que diversas investigaciones demostraban que si que era posible, y no solo en bachillerato o selectividad, sino que al llegar a la Universidad los alumnos educados bajo este sistema obtienen mejores resultados.

    Aún y así, estoy de acuerdo en el que la Educación ideal sería una combinación de ambas, pero para ello queda una labor dificil, que es la de cambiar las mentes.