Microrrelato

Eran las 8:00 a.m. cuando sonó el despertador. Era un día gris, como grises serían las relaciones personales en el centro. El individualismo y el aislamiento profesional tiñen el ambiente, aclarado por una pizca de comunicación entre los tutores y el orientador. La naturaleza reactiva, directa e individual de las prácticas educativas es respaldada por las rivalidades o conflictos docentes no resueltos. Un ambiente centrado en el alumno, que sitúa el problema, lo diagnostica y trata excluyendo los factores contextuales, cubre el centro como si bajo un manto negro se quisieran ocultar las necesidades individuales del alumnado. La tensión del ambiente es atravesada por las relaciones de cafetería, rescoldo de lo que en su día fueron las interrelaciones profesionales y coordinación docente. 

 

Ana Fernández Viso

5 de mayo de 2012

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