Colaborando con textos de Internet

Fernández y Malvar (1999).pdf Victoria.pdf

En esta entrada realizaré una pequeña reflexión sobre dos textos que encontré en la red que trataban el tema de la colaboración de los diferentes agentes de la institución escolar y que me resultaron interesantes para realizar una pequeña deliberación sobre estos.

El primer texto del que voy a comentar es el escrito por dos compañeras de la USC, que podemos encontrar en el siguiente enlace: http://www.ugr.es/~recfpro/rev31COL3.pdf

Como primer elemento de reflexión, haré hincapié en una idea que desarrolla el texto y con la que estoy plenamente de acuerdo. La afirmación argumenta que “el trabajo colaborativo es una dinámica, sin duda, potenciadora del desarrollo profesional de los profesores y profesoras”. Me parece muy interesante esta idea, pues muestra uno de los principales fines del trabajo colaborativo. Evidentemente, la colaboración tiene muchos objetivos, que pocas veces se consiguen en su plenitud, pero normalmente esta comienza a través de un problema encontrado en la realidad común de los profesores o agentes implicados, lo que conlleva que esta colaboración se realice para darle solución a esa necesidad/problema y así progresar en el ámbito profesional. También me gustaría comentar que la afirmación muestra una realidad fragmentada, ya que solo menciona a los profesores. La educación implica numerosos agentes, por lo que todos ellos (o por lo menos todos los que participen) deberían de estar implicados en el proceso de mejora profesional. De esta última idea también se puede realizar una pequeña puntualización, ya que al realizar un trabajo colaborativo no solo estamos potenciando un desarrollo profesional, sino también un desarrollo integral, puesto que se están potenciando actividades de socialización y trabajo en equipo. Así, podemos estar fomentando al mismo tiempo cuestiones relacionadas con la democratización de la enseñanza, el reparto de tareas, el seguimiento de un objetivo común, etc. Parte de estos objetivos que acabo de citar se mencionan en un párrafo del propio texto: “Esto es, una cultura donde tenga cabida la apertura, la comunicación, el trabajo compartido, el intercambio de prácticas profesionales, la reflexión colectiva, la búsqueda conjunta de soluciones a problemáticas surgidas de la actividad docente, las preocupaciones e intereses profesionales compartidos, etc.”. En este párrafo se están poniendo de relieve los aspectos más relacionados con el ámbito pedagógico, pero no debemos de olvidar los valores, aspectos emocionales, aprendizajes transversales…que esta práctica también conlleva.

Si nos centramos en la realidad, podemos contemplar que esta práctica no está demasiado difundida por el profesorado. “Quizá sea debido a que en las mentes del profesorado subyace una idea errónea del propio concepto. Una idea que les lleva a considerar el trabajo colaborativo como una práctica poco rentable y eficaz”. Me parece una buena hipótesis de partida la mencionada en el texto para explicar la falta de colaboración en los centros educativos, ya que para conseguir cambiar la conducta de alguien, primero hace falta modificar su estructura cognitiva, con vistas a desarrollar posteriormente una estructura emocional acorde con esa postura cognitiva. Si no se tiene esa estructura cognitiva, no se llevará a cabo esa práctica, lo cual me parece realmente interesante y cierto (aunque he de mencionar que se postula como hipótesis, ya que realmente no tiene hechos que lo constaten).

A continuación, se expresa qué es colaboración y qué no es colaboración. “A nuestro modo de ver, la colaboración no debe ser entendida en los siguientes términos: la simple existencia de reuniones conjuntas y esporádicas para tratar por ejemplo asuntos burocráticos. Va más allá”. Me parece realmente llamativa esta idea, puesto que engrana la colaboración como un conjunto de factores; no la define como la reunión de personas, sino que tiene que cumplir otras premisas como que se fomente una cultura compartida, que se lleve a cabo un trabajo cooperativo (diferenciemos en este caso colaborar y cooperar), que se den modelos de relación, etc. “Como ya apuntamos anteriormente, este concepto posee un entramado enormemente complejo. Entonces, ¿de qué estamos hablando cuando hablamos de colaboración? Pues de un conjunto de valores, creencias, normas, conocimientos, destrezas, vivencias, patrones de acción, códigos de conducta, roles, hábitos, modelos de relación, etc. que los docentes comparten en un contexto interactivo y de aprendizaje. En definitiva, una cultura compartida que se va construyendo paulatinamente en un contexto de trabajo cooperativo”.

También son muy atrayentes las consecuencias que se extraen del trabajo colaborativo, pues este proceso obtiene un resultado. “La cultura de la colaboración, por consiguiente, dibuja una escuela donde tienen cabida la apertura, comunicación, autonomía, corresponsabilidad, colaboración, contraste de pareceres, etc.”. Me llama poderosamente la atención que en este párrafo  sí hace mención a aspectos que van más allá de la índole pedagógica, no reduciendo los resultados de la colaboración a la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje, sino extrapolándolo a la vida del centro escolar: apertura, comunicación…

En el texto también se puede contemplar una cita de Murillo, en la que dice lo siguiente: "El diálogo profesional es el canal para promover la reflexión y el desarrollo profesional de un grupo de profesores en situaciones interactivas no burocráticas" (Murillo, 1998: 236). Podemos resaltar de aquí que la base de la colaboración es el diálogo y la reflexión; así como un clima no burocrático. El diálogo es un pilar fundamental de muchos de los entramados relacionados con cualquier ámbito de socialización, por lo que debemos de darle la importancia que él conlleva. Esta importancia la quiero plasmar en forma de texto: “El aprendizaje dialógico” de Carmen Elboj y otros.

Como penúltima idea de este texto me gustaría mencionar la referencia de Medina: “La colaboración puede ser concebida como una visión crítico-cooperativa que promueve el análisis de la acción docente y de la actualización profesional y un modelo de construcción teórico-práctico de procesos de enseñanza-aprendizaje en común". (Medina, 1994: 62). En primera instancia me gustaría comentar la visión crítica, ya que es imprescindible la evaluación de las necesidades y del proceso para poder comenzar nuestro camino. El segundo paso, sería el paso cooperativo, que requiere la parte operativa del proceso, es decir, la intencionalidad de ponerla en práctica, y por supuesto, finalmente llevarla a cabo. Y por último ,me gustaría comentar de esta cita, que no solo se tiene en cuenta la mejora del proceso teórico de los docentes/orientador/… sino que se debe de potenciar el desarrollo del ámbito teórico y del práctico, haciendo mella en las dos estructuras semánticas de aprendizaje que poseemos: la experiencial y la académica o abstracta.

Como último aporte de este texto, me ceñiré a una alusión del texto que me provocó agrado, debido a la escasa formación que recibimos en este ámbito: “Tal vez sea el momento de que se trabaje sistemáticamente desde esta perspectiva en la formación inicial del profesorado mediante prácticas adecuadas”.

 

El otro texto al que quiero hacer referencia es el llamado “La reestructuración educativa y las culturas de colaboración”, publicado por Julián Antonio Victoria: http://ecaths1.s3.amazonaws.com/liderazgogerencial/La.reestructuracion.educativa.y.las.culturas.de.colaboracion.827694937.pdf

En este texto debemos de tener presente para quién fue escrito, pero creo que las bases sobre el libro de Hargreaves diluyen el aspecto económico con el que se quiere presentar este texto.

De este escrito me llamó la atención las contingencias derivadas del trabajo colaborativo, puesto que en muchas ocasiones nos olvidamos de que nuestras acciones tienen una reacción. Además, debo de comentar que estas contingencias provocarán en el profesorado una atribución causal de la mejora de la calidad de la enseñanza con base en la colaboración, por lo que creo que también debemos de tener en cuenta este aspecto.

Las consecuencias mencionadas en el texto son las siguientes:

-          Apoyo moral: cuando surge algún problema o obstáculo en el camino de un profesor o cualquier persona implicada en el ámbito educativo, se puede resolver con la ayuda de los otros, lo que fomenta en el propio sujeto que recibe la ayuda un soporte tanto físico como moral con el que se siente a gusto, ya que así se soluciona el problema más fácil y con el apoyo de los compañeros.

-          Aumento de la eficiencia: Cuando dos profesores se comunican, evitan así repetir la materia ya dada y su trabajo se vuelve más eficiente, ya que con el diálogo se puede crear también un hilo conductor del aprendizaje en las diversas asignaturas.

-          Reducción del exceso de trabajo: Compartir las tareas y las cargas educativas es un pilar básico de la colaboración. Así, podemos encontrar profesores que se reúnen para confeccionar materiales didácticos o similares, con vistas a reducir el trabajo personal de cada uno.

-            Perspectivas temporales sincronizadas:La colaboración fomenta una señalización de metas temporales comunes, tanto a nivel pedagógico como organizativo, lo que fomenta el crecimiento de un objetivo común al que le ponen diferentes marcas temporales con vistas a conseguirlo de manera fehaciente.  

-         Certeza situada: Creo que este apartado viene perfectamente definido en el texto, por lo que no le introduzco modificaciones, debido a que no lo podría explicar mejor.  “Los dos peores estados del conocimiento son la ignorancia y la certeza. La colaboración reduce la incertidumbre y limita el exceso de culpabilidad que, en caso contrario, invade la docencia, al fijar de común acuerdo unos límites sobre lo que razonablemente puede conseguirse en cualquier ambiente. La colaboración crea también una confianza profesional colectiva que puede ayudar a los profesores a resistir la tendencia a depender de falsas certezas científicas sobre la eficacia docente, la eficacia de las escuelas y similares. La colaboración reemplaza las falsas certezas científicas o las debilitadoras incertidumbres ocupacionales por las certezas situadas de la sabiduría profesional colectiva de las comunidades concretas de profesores”.

-          Asertividad política: Este aspecto es muy importante en el aura educativa, ya que al crearse un grupo de profesionales que colaboran, se crea un mismo pensamiento convergente. Con este pensamiento unificado se puede hacer más hincapié en factores externos políticos o extra políticos. Asimismo, la colaboración también ayuda a introducir o rechazar novedades del exterior, ya que la fuerza social es más grande que la personal.   

-          Mayor capacidad de reflexión: “La colaboración en el diálogo y la acción constituye una fuente de retroalimentación y de comparación que incita a los profesores a reflexionar sobre su propia práctica”. Así, obtenemos el diálogo como una fuente de controversias y críticas constructivas que hacen reflexionar a los sujetos sobre su forma de pensar y sobre su práctica docente.

-          Capacidad de respuesta de la organización: El proceso colaborativo insta a agentes internos y externos a la institución educativa a compartir un proyecto común. Este proyecto común crea lazos que ayudan a dar cabida a la solución de las necesidades de la escuela, así como a crear una adecuación de esta al entorno mucho más satisfactoria. En este ámbito, no solo debemos de contemplar el proceso reactivo, sino que la prevención de la escuela también es un determinante, a lo que la colaboración ayuda en gran medida, ya que así se podrá conseguir muchas más información sobre el entorno que si consideramos a la escuela como un sistema aislado.

-          Oportunidades para aprender: Este aspecto está en plena concordancia con la mayor capacidad de reflexión, puesto que con la colaboración, el diálogo y la reflexión obtenemos un mayor y mejor aprendizaje, tanto por parte del profesorado como por otras partes implicadas.

-          Perfeccionamiento continuo: La colaboración incita a la evaluación. Esta premisa no está determinada por estudios científicos, pero según mi realidad, cada vez que se produce la colaboración en cualquier ámbito, el proceso metaevaluativo esllevado a cabo de manera más correcta y común que si realiza solo el trabajo una persona. Así, conseguimos un perfeccionamiento continuo, ya que el clima de retroalimentación y feed-back estará presente durante todo el proceso.

  Colaboración

Esta imagen la integro como una sátira a algo comentado en el texto. ¿Qué es y qué no es colaboración?