Nos suena de algo esta situación

Mirando en la web viñetas de Mafalda, me encontré con esta que me llama la atención por sentirme muy identificada con ella, incluso en la universidad. Ningún mobiliario del aula está adaptado para la inserción de las nuevas tecnologías, bien porque no existen fondos suficientes para hacerlo, bien porque existe reticencia por parte del profesorado. Me resulta llamativo como hoy en día en pleno siglo XXI sigamos teniendo estes problemas, con la gran cantidad de programas de integración de nuevas tecnologías que se llevan a cabo continuamente.

¿Por qué creeis que esto está pasando? 

WEBGRAFÍA

Rescatado de: https://www.google.es/search?q=mafalda+y+las+nuevas+tecnologias&es_sm=93&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=YD1SU_3fKqGc0wWYyoCwCg&ved=0CAgQ_AUoAQ#facrc=_&imgdii=_&imgrc=hFdUYdSaRk5D4M%253A%3BzZtrvP2a272BAM%3Bhttp%253A%252F%252Fsimplementemafalda.files.wordpress.com%252F2009%252F11%252F531.jpg%3Bhttp%253A%252F%252Fsimplementemafalda.wordpress.com%252F%3B974%3B873

Comentarios

  • Sandra Dorado

    Pues sí, la verdad que me son muy familiares. No son solo incómodas para escribir, sino que además impiden cualquier intento de introducción de TIC. Yo creo que esta situación viene provocada por la gran cantidad de recursos económicos y humanos que se tendrían que invertir en remodelar el espacio y el mobilario; sino, pensemos en muchas de las aulas con mesa y sillas anclados al suelo ¿cuánto costaría desengancharlos? ¿quién se encargaría de hacerlo? ¿cuánto costaría la instalación de nuevos muebles? En cuanto a los motivos de esta situación, desde mi punto de vista es la actual tendencia de centrar la educación en el profesor (todas las meses mirando hacia él), en vez que en el alumno/a (colocaciones de las mesas en forma de herradura por ejemplo); así como en algunos casos, los malos resultados que produce la introducción de una innovación en un contexto tradicional. Con esto a lo que me refiero, es que en muchos casos la integración de una TIC en un contexto tradicional supone una mejora latente (pizarra virtual en la Universidad), aunque en otros casos ambas chocan la una con la otra, como el caso que se ve representado en la viñeta. Interesante entrada Isabel, un saludo Smile

  • Rosa Rodríguez

    Me parece interesante este punto, siempre estamos hablando de que las aulas no son buenas para la comunicación, que solo sirven para seguir anclados en la enseñanza tradicional donde el profesor es el centro del aula.... Pero no me habia parado a pensar que tampoco están adaptadas a la introduccion de las nuevas tecnologias. En un primer momento creo que es, como decis vosotras, por dinero: es mucho más sencillo y economico instalar un aula de ordenadores que modificar la propia aula para que las nuevas tecnologias esten en ella.

    De todas formas creo que a parte del dinero tambien hay un punto de "comodida", es decir, da pereza ponerse a cambiar las cosas, nadie tiene la iniciativa de hacerlo (y cuando se hace está el lastre económico detras). Como se decia en clase, que hay muchos centros a los que se dota de recursos y ni siquiera abren los paquetes. En mi opnión se necesita un cambio radical, tanto en las aulas, como en las mentalidades de educadores y educandos, abogar de verdad por unas políticas educativas que integren las nuevas tecnologias en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y no solo que sean un medio, si no que formen parte activa del proceso.

    Las viñetas de mafalda nunca decepcionan :)
    Un saludo chicas! 

  • Pablo Rivas Díaz

    Gran cuestión. Las aulas de las facultades están ancladas en el pasado al igual que muchas de las metodologías docentes basadas en un aprendizaje memorístico que desconecta la teoría de la práctica. 

    Como dice Sandra, la remodelación de la facultad supondría un gran investimento que a día de hoy se antoja complicada pero, hago yo una pregunta: si parte del profesorado de la facultad no cambia la metodología y las estrategias de aprendizaje que usaban cuando empezaron a impartir clase, ¿de qué sirve dotar a las clases de ordenadores, distribuir las mesas de otra manera o simplemente aumentar el número de enchufes en las aulas? Es que llegamos a tal punto que en algunas aulas no hay el suficiente número de enchufes para conectar los portátiles (véase los aularios del sótano). 

    También conviene señalar que en nuestra facultad al igual que en la de Psicología tenemos la ventaja de tener mesas repartidas por el hall para realizar trabajos en grupo y poder cooperar entre nosotros de un modo más sencillo. Pero no nos equivoquemos, esta iniciativa apareció hace pocos años a petición de unos profesores para que su alumnado pudiese ser partícipe de un aprendizaje constructivo.  

  • Nahyr

    Al igual que a vosotros, esta viñeta se me hace muy familiar Wink

    Los espacios universitarios y la mayoría de las escuelas no están preparadas a nivel estructural para la introducción de las TIC en su rutina diaria. Desde mi punto de vista, esta situación se da por la gran cantidad de recursos materiales, espaciales y humanos que son necesarios para introducir las TIC en la educación. Estos recursos dependen, por supuesto, de los económicos. Creo que nuestros gobiernos y los responsables de la Administración educativa no están dispuestos a invertir en modificar los espacios y los materiales para que la introducción de las TIC esté acompañada de todo lo necesario. Se pretende introducir elementos innovadores a coste 0, y esto es muy difícil de lograr.

    Por otra parte, tieniendo en cuenta mi experiencia en la facultad, creo que la introducción de las TIC sin el acopañamientos de los espacios y recursos necesarios es un poco "ilógica". En nuestras aulas únicamente hay uno o dos enchufes para conectar los ordenadores, alejados de las mesas y obviamente insuficientes para todos nosotros. Se nos piden trabajos y prácticas realizadas a ordenador y en el horario de clase, pero las mesas no nos permiten trabajar con comodidad y la falta de enchufes nos obliga muchas veces a dejar de trabajar y tener que acabar en casa.

    Para mí, existe otro factor que favorece esta situación. Considero que la falta de formación del profesorado en materia de TIC propicia la resistencia a la modificación de los espacios, puesto que la mayoría de los profesores están acostumbrados a impartir sesiones magistrales en las que ellos son el centro de la sesión. Por lo tanto, no sabrían como actuar o como impartir las clases con espacios estructurados de forma diferentes y con materiales distintos a libros o pizzaras.

    Gracias por la aportación ;)