Pablo Rivas Díaz

En tres palabras me definiría como una persona sociable, paciente y tenaz

Internet y su lado oscuro

Internet y su lado oscuro
Por Pablo Rivas Díaz

Internet tiene lados oscuros y tenebrosos difíciles de combatir aunque se intente por todos los medios erradicarlos. Me estoy refiriendo a los delitos de abusos sexuales contra menores en la red.

A través de las redes sociales los niños y niñas pueden interactuar con sus semejantes y expresar públicamente sus ideas y pensamientos pero es necesaria una conexión segura y eficaz que proteja sus derechos e intimidades debido a que la red tiene su lado peligroso y es que hay personas que por medio de numerosas artimañas consiguen engañar a los menores y a la juventud para ganarse su confianza y seducirlos. De esta manera, pretenden obtener materiales con fines sexuales, citas... Para enfrentarse a estas distorsiones la policía trabaja mano a mano con diversas asociaciones privadas pero también es necesaria la implicación de la familia y del ámbito educativo en la concienciación del peligro que se esconde detrás de la pantalla ya que una vez que envíen una imagen se perderá el control de la misma.  

En la actualidad multitud de menores poseen redes sociales (Facebook, Tuenti, Twitter…) abiertas a todos los usuarios pudiendo estos ver sus fotografías e información personal sin ni siquiera haber hablado antes con ellos. Por lo tanto, es necesario desde el ámbito educativo concienciarlos de la importancia de la privacidad de la intimidad en la red porque, como se ha podida comprobar en numerosas encuestas, la mayor preocupación de los niños y niñas es perder la conexión y no poder comunicarse con sus semejantes.

Por su parte, los padres deben apoyarlos y mostrarles su confianza para que estos les cuenten sus experiencias y problemas, inculcándoles una serie de actitudes que los prevengan ante “abusadores”. Nunca deben citarse con personas que no conozcan, ni facilitarles datos privados (direcciones, número de teléfono…) dado que nunca se sabe cuál es la intención de esas personas ni tan siquiera si son quien realmente dicen ser. Además, para tener un mayor control de sus hijos y salvaguardar su intimidad pueden instalar algún filtro en su ordenador para vigilar los sitios a los que acceden.