¿Qué esconden los anuncios?

En mi anterior entrada he reflexionado acerca de la realidad y la representación de ésta a través de imágenes haciendo especial hincapié en la falsa imagen que ofrecemos por las redes sociales,  que alimenta nuestro ego y define nuestra identidad digital. He puesto un claro ejemplo,  la joven modelo australiana que dio un giro a su vida, a pesar de la reputación que sostenía,  siendo capaz de gestionarla mostrando lo que ocultaba tras sus publicaciones  y poniendo en marcha su iniciativa para concienciar a los demás de los peligros que guardan las redes sociales.

He terminado dicha entrada diciendo que todo esto ocurre, no sólo en las redes sociales ni en el entorno de Internet, sino  también en medios de comunicación como pueden ser la prensa y la televisión. Este va ser el tema que presente y desarrolle en mi escrito.

Para empezar decir que, como sabemos,  para las fotografías, existe el  Photoshop y multitudes de  herramientas que permiten mejorar la calidad de la imagen, la luz, el contraste, incluso la belleza de la persona o personas que aparecen,  alterando y transformando nuestro físico, como se ha podido comprobar especialmente en personajes famosos que se descubren en revistas y anuncios o usuarios que habitualmente utilizan las redes sociales y procuran impresionar a su público.  Por tanto, esta representación distorsionada  de la realidad se puede visualizar también en otros campos, por ejemplo en lo referente al comercio, donde a través de la proyección de anuncios se pretende mejorar y potenciar la realidad para incentivar y lograr su venta con éxito.

Con esto, ¿qué quiero decir? Pues que, deberíamos plantearnos algo importante cuando observamos una imagen concreta, y concienciarnos de que siempre va existir una intención detrás de cada una de ellas, siempre nos están ofreciendo algo.

Para entender todo esto, os invito a que os fijéis en cada una de las imágenes que os facilito al finalizar mi reflexión y que os preguntéis a vosotros mismos, cuál es la intención detrás de la fotografía. ¿Qué conclusiones podéis sacar?

Como vemos, se están promocionando productos que, tras su modificación fotográfica aportan belleza, algo impecable y perfecto, y en el caso de los alimentos algo apetecible, con buen aspecto y sabor. En las imágenes de la izquierda, el color, el brillo y la textura que los forman refuerzan el sentido visual llamando nuestra atención por la apariencia que dan, e invitándonos a probarlos una y otra vez. Sin embargo la imagen que se acompaña a su derecha muestra la realidad de cada uno de los elementos, dejando ver aquellos matices menos agradables y maravillosos que se pretendían ocultar tras la imagen magistral e inigualable, pero ilusoria del anuncio.

¿Es esto lo que queremos?, ¿que nos muestren algo artificial que vamos a tener delante en cualquier momento y comprobaremos por nuestra propia voluntad que realmente no es como se nos había presentado en un primer instante? ¿Para qué mentir? Quizás sea una estrategia de negocio, pero si nos detenemos a pensar fríamente, este tipo de técnicas para vender no son sanas, merecerá la pena siempre y cuando nosotros como consumidores accedamos a su invitación. Pensadlo.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Imagen 1. Recuperado de http://masquelindo.com/wp-content/uploads/2015/02/Vestido-de-novia-azul.jpg

Imagen 2. Recuperado  de http://masquelindo.com/wp-content/uploads/2015/02/Vestido-horroroso.jpg

Imagen 3. Recuperado de http://blog.iws.com.ve/wp-content/uploads/2008/04/publicidadvsempaque_04.jpg

Imagen 4. Recuperado de http://www.gran-angular.net/wp-content/img_gran_angular_net2/2012/04/do_fast_food_ads_tell_the_truth_640_01.jpg

Imagen 5. Recuperado de http://www.abrelaboca.com/wp-content/uploads/2012/07/anuncios-realidad-0.jpg

 

Comentarios

  • Ángela

    Hola Jeni! Pienso igual que tú en lo referente a este juego de la imágen. Hace una semana hice una entrada, en la cual hablaba también de la publicidad engañosa que hacían empresas de comida rápida. Fue un ejemplo, pero está claro que se puede ampliar a otras áreas que no sean unicamente de comida.

    Creo que no es lo que queremos, pero por los ojos comemos, nos vestimos, y realizamos todo. Después nos arrepentimos, pero en el momento no pensamos las cosas. Actualmente funcionamos así. Yo personalmente, en casa cultivo hortalizas, tengo gallinas y frutales. Cuando en Santiago voy al súper a comprar algún producto de los que tengo en mi casa del Grove...me da hasta reparo comprarlo. Ya no es lo que cambia la imagen del producto, es el sabor.

    Finalmente, decirte que hasta que no paremos de comprar y de caer en la tentación de la publicidad engañosa seguirán jugando con nosotros! Un saludo

  • Sandra Santamarina

    Boas Jeni, o xogo da publicidade é unha realidade que vai máis alá do propio engano consciente dos responsables destes productos. Toda comunicación ten tes elementos, e como a publicidade é un medio de comunicación mostra estes tres aspectos, os autores (empresas que buscan vender o seus productos de forma rápida e con altos beneficios), os medios de comunicación (pagados polas empresas para manipular os productos e que así se produza antes o ingreso de beneficios), e o público que o recibe (nos, os consumidores). Ésta, é unha realidade da que nos somos totalmente conscientes e participes, sabemos que existe a publicidade engañosa en milleiros de productos que consumimos, como exemplo máis claro McDonalds. E si o sabemos, porque seguimos consumindo estos productos. Igual é porque non estamos formados nin nos propoñemos freala. Entón o problema, igual non está nas empresas que o realizan, senon en nos mesmo, que o seguimos permitindo, porque a oficina do consumidor, as leis de publicidade engañosa están ahí, pero o verdadeiro problema é que non as usamos porque non nos compensa, non cres?.Senon, ca cantidade de consumidores que existen no planeta, este tema xa estaría solucionado.

  • Jenny Prieto

    Tienes toda la razón Ángela. Solamente hay que ver la comida que se vende en el supermercado. Yo, especialmente, me fijo en la fruta, ya que me llama mucho la atención todo lo que le deben de echar para conseguir que tenga ese aspecto. Es ver las manzanas con ese color y brillo, y sí, parece que son tan perfectas que ni se pueden comer. Lo mismo sucede con estos elementos en carteles publicitarios y en anuncios, donde nunca jamás muestran cómo realmente es esta fruta tras cogerla del árbol, sólo intentan camelarnos con esas cualidades que le atribuyen para que nos apetezca comprarla.

    Está claro que somos nosotros como consumidores los que debemos dejar estos hábitos, como bien dices Sandra, pero no contamos con la formación necesaria ni tenemos la fuerza suficiente para ayudar a detener su expansión, ya que resultaría muy complicado si no contamos con apoyo desde "más arriba"  que posibilite un cambio con respecto a este problema y nos aporte una solución reformando o innovando la forma de vender. Es desde este momento cuando nosotros como compradores debemos actuar unidos ya que así, sí nos podría compensar realmente.

    ¡Un saludo chicas!

  • Cristina Fiuza Rodriguez

    Hola Jenny! A mí personalmente me gusta mucho este tema, y aunque estoy de acuerdo con mis compañeras en cuanto a que son las compañías publicitarias las que tergiversan las imágenes, e incluso los propios productos (cada vez se introducen más productos químicos y otras alteraciones en los alimentos para conseguir "la manzana perfecta"), pero está claro que eso se hace por alguna razón, y en mi opinión es que somos nosotros, como grupo consumidor los que hacemos posible esta situación. Hace poco vi un documental llamado "Just eat it" en el cual una pareja se propone alimentarse de comida de la basura, ya desechada durante tres meses. En este vídeo se veía cómo desde el primer nivel de producción, en las propias plantaciones de fruta o vegetales eliminaban unas cantidades de comida increíbles por no ser suficientemente bonita. Sí sí, tiraban TONELADAS de comida en perfecto estado por no ser bonita. Los propios productores denunciaban la situación, pero comentaban resignados que esos productos no iban a ser comprados y al haber tanta producción esto finalmente bajaba los precios. 

    justeat.jpg

    Con respecto al tema del photoshop que también comentabas, ocurre lo mismo. Todos sabemos que son imágenes falsas pero sin embargo no podemos evitar compararnos, compramos los productos que anuncian esperando lograr vernos como esa imagen que venden que ya sabemos de antemano que es falsa. 

    En mi opinión creo que es necesario un proceso de educación y concienciación social. Tanto en los consumidores, que al fin y al cabo somos los que hacemos posible esta situación, como evidentemente en las empresas, que han de avandonar esta situación tan dañina. 

    Un saludo!!

    Documental: http://putlocker.is/watch-just-eat-it-a-food-waste-story-online-free-putlocker.html

  • Jenny Prieto

    ¡Hola Cristina! Muchas gracias por comentar el tema del documental  "Just eat it" y proporcionar el enlace. La verdad es que es un tema muy interesante, del cual había oído hablar con anterioridad. 

    Me gustaría destacar especialmente que, estoy totalmente de acuerdo en un aspecto que propones sobre el proceso de educación y concienciación social, ya que es fundamental formar a los consumidores sobre este tipo de actos y la repercusión que tiene, así como a los creadores de los elementos, las empresas.

    Como veo que te fascinan estas temáticas, te recomiendo que leas mi ANTERIOR ENTRADA que también refleja todo lo que se puede esconder tras una imagen que parece real, pero en este caso, es una noticia que trata de una persona famosa que muestra los engaños en sus publicaciones sobre su vida.

    ¡Un saludo!