¿Cómo cambiaron las relaciones humanas?

¿Cómo cambiaron las relaciones humanas?
Por Lucía Blanco Comentarios (5)

En mi última entrada hablé sobre como afectan las tecnologías a las relaciones humanas, es decir, como éstas cambian a raíz del progreso tecnológico.

Y hoy os traigo esta imagen porque, como ya se habló en otros post de otras compañeras, las relaciones de pareja son unas de las que más influidas están por las tecnologías y, en concreto, por las redes sociales. Esto se debe a que las redes ya no se utilizan como elemento para la comunicación e interacción, sino que sirven también como forma de control: saber dónde está alguien, con quién está y qué hace. El público que accede a estas plataformas es cada vez más joven y está expuesto a los mismo contenidos que todas y todos, así que a las cuentas que hacen apología de estas conductas tan tóxicas en las relaciones también. Las redes sociales y el escaso control existente en ellas es uno de los motivos por los que las relaciones de maltrato se observan en edades cada vez más tempranas.

Y yo me pregunto y os pregunto, igual que planteo en el título de este archivo: ¿cómo y cuánto creéis que afectan las tecnologías a nuestras relaciones? ¿Creéis que tienen más aspectos positivos que negativos?

¡Un saludo!

Comentarios

  • Ángela Rodríguez

    Hola Lucía! Me parece muy interesante lo que planteas. La verdad creo que las tecnologías, respecto a nuestras relaciones, tienen dos caras opuestas. Por un lado, nos permiten comunicarnos con gente de la que estamos distanciados físicamente, lo cual es uno de las aspectos más positivos que, para mi, tienen las nuevas tencologías. Sin embargo, si hablamos de relaciones cara a cara, soy partidaria de guardarme el móvil en el bolso cuando estoy con más gente. Sin ir más lejos, no es complicado encontrar a cuatro personas sentadas en una mesa y que las cuatro estén cada una con su móvil. Me da la impresión de que a veces pensamos que como ya nos comunicamos por las redes, ya no tenemos nada nuevo que contarnos cuando nos vemos en persona. 

    Pero ya no solo eso, también se debe tener en cuenta que las nuevas tecnologías permiten que otras personas sepan donde estamos o a que hora hemos mirado el móvil por última vez (si nosotras lo permitimos, claro), lo que favorece en muchos casos las relaciones tóxicas de pareja, o el típico: "por qué me dejas en visto".

    Sin embargo, no creo que el problema en sí de las buenas o malas relaciones venga mayoritariamente de las tecnologías. Estas nos aportan una nueva forma de comunicarnos, de conocer gente, de compartir... todo al instante. Sin embargo, para muchas personas se convierte en la "única" manera de comunicarse, de interactuar con más gente, y es esto lo que no puede ser posible.

    Como todo, lo que se necesita es utilizar las nuevas tecnologías de manera adecuada, sin dejar a un lado las relaciones cara a cara ni, por supuesto, el respecto. Personalmente, creo que la educación en este ámbito tiene mucho trabajo por delante, ya desde edades muy tempranas. 

  • Noelia Suárez

    Hola Lucía, que interesante me parecen as cuestións que aquí plantexas. Considero, como di a nosa compañeira Ángela, que as tecnoloxías teñen aspectos positivos, como a comunicación con persoas que están afastadas de nós, como aspectos negativos.

    Cada vez son máis xóvenes as persoas que empregan o móvil e considero que cada vez están máis sumerxidos nestas tecnoloxías. A min, persoalmente gústame tomar algo coas miñas amigas, coa miña familia ou coa miña parexa sen necesidade de ter o móvil constantemente na man, pero cando vou polo camiño sorpréndome ao ver que as persoas en vez de estar falando entre elas nas terrzas dun bar, por exemplo, están comunicándose con outras persoas a través do teléfono. E preúntome ¿de que serve ese estilo de vida? Incluso en ocasión levo aos meus sobriños ao parque e vexo como rapaces de oito ou nove anos están co teléfono en lugar de xogando cos seus amigos... é dicir, están volcando a sùa infancia nun aparello tecnolóxico.

    Isto xa non sei se ocorre por falta de información ou formación, ou porque non nos interesa socializarnos doutra forma. Con isto, non quero dicir que todo sexa malo, claro está, só que deberíamos centrarnos máis nas persoas que temos ao noso carón que as que están a centos de quilómetros. 

    Un saúdo e que teñas un bo día. 

  • Sonia Tarrío

    Boas tardes rapazas! Este tema que presenta Lucía é unha cuestión a ter moi en conta e que está á orde do día. Trátase dun fenómeno que nos comeza a alarmar, pero que está a presentar un crecemento e aumento a gran escala.

    Como ben apunta Ángela, as redes sociais poden aportar moitos beneficios á nosa comunicación baixo un bo uso das mesmas. Non obstante, o problema reside nun uso excesivo e inadecuado. Gustaríame puntualizar sobre este suceso nos cativos de idades máis temperás, onde o uso destas ferramentas tecnolóxicas comeza a ocupar os espazos de ocio e tempo libre. Ademais, no meu caso personal cun irmán pequeno de  13 anos, non se leva a cabo unha observación ou control de seguridade por parte dos pais/nais ou titores responsables sobre os contidos ou actividade que están realizando, o que pode causar fortes perigos e consecuencias á propia persoa como aos demais axentes implicados.

    Por outra banda, é preciso mencionar o outro enfoque que se lle está a dar ás redes sociais por parte de adolescentes e da xuventude en xeral. Refírome ao fenómeno do "postureo" onde a comunicación e obxectivo principal destas redes queda aillado a un lado. Durante as reunións que poden ter lugar nestos grupos de amizades, en lugar de establecer unha conversa ou disfrutar dun tempo en agradable compañia, empregan o tempo en subir e compartir imaxes ou momentos sobre a actividade ou lugar no que se atopan como propósito principal.

    Porén, a educación do odio e do tempo libre así como tamén fomentar hábitos e condutas adecuadas ao fronte das novas tecnoloxías é unha realidade na que debemos actuar e ter moi presente na nosa labor pedagóxica.

    Un saúdo a todas!

  • Lucía Blanco

    Hola chicas!
    Perdón por la tardanza, pero los exámenes quitan bastante tiempo, ya sabéis!
    Leí vuestros comentarios y no tengo mucho más que decir porque lo habéis explicado muy bien y estoy de acuerdo con vosotras; pongo énfasis, sobre todo, en nuestro papel como pedagogas en relación a este tema.
    Un saludo y mucho ánimo con lo que queda!

  • Cristina López

    Hola chicas! Muy interesante esta idea. Considero que las nuevas tecnologías tienen tanto ventajas como inconvenientes. Ventajas a la hora de comunicarnos más rápidamente y de poder contactar con alguien en caso de urgencia, pero, desde mi punto de vista, pesan más los aspectos negativos. Cada vez afectan más a las relaciones de pareja, ahora, ya que puedes hablar con tu pareja las 24 horas del día, cuando llega el momento de verse, ya está todo más que dicho. Además, el whatsapp y otras redes sociales pueden ser el reflejo del control, puesto que estamos pendientes de si nos contesta, de cuanto tiempo tarda en hacerlo, si se conectó o si le dio me gusta a una publicación de otra persona. Esta claro que esto no es nuestra culpa, pero cada vez va a ir a peor, por lo que deberíamos tomar medidas.

    Años atrás, era más emocionante recibir un mensaje de texto al día que ahora un whatsapp cada cinco minutos.