Lara Camiña Martínez

Tímida, buena observadora, amiga de mis amigos y sabiamente ignorante, consciente de todo lo que me queda por aprender

Usar y tirar.

Hoy en día nuestra sociedad se puede decir que es de usar y tirar. Esto es debido a que tenemos una mala costumbre que cada vez crece más y más de hacer uso indiscriminado de los objetos y no darles una vida algo más duradera. Pero ¿realmente somos totalmente culpables? Ya hemos hablado de la obsolescencia programada pero no solo se da en los electrodomésticos, en el sentido de que muchas veces somos nosotros los que marcamos y nos marcan esa obsolescencia. Esto suele pasar mucho con los teléfonos móviles ya que el desarrollo de estos objetos es tan rápido que se van quedandando atrasados. No podemos olvidarnos de que muchas empresas utilizan estrategias comerciales en las que lanzan al mercado móviles y aparatos que no están desarrollados en su totalidad (aunque ellos ya conozcan nuevas mejoras) para así vender ese producto y el nuevo producto, con pequeñas mejoras, sale al mercado en poco tiempo, haciendo que el anterior quede medianamente obsoleto. Un ejemplo de esto, es Apple con su iPhone. Apple tiene el iPhone 3, iPhone 3S, iPhone 4, iPhone 4S y el iPhone 5. La diferencia que hay entre el modelo normal y el modelo llamado "S" es mínima ya que está destinada a ser una prueba en el mercado haciendo que muchos usuarios inviertan en algo que va a ser mejorado rápidamente, pudiendo lanzar al mercado el modelo siguiente sin necesidad de crear ese modelo intermedio.

Comentarios

  • Sara Cancelo Pereiro

    No entiendo aun esa parte de la sociedad, ya que creo que en ocasiones es el lavado de cerebro que la publicidad nos hace. Quien no esté a la última no será el mejor, quien no tenga todas las aplicaciones no será interesante o quien tenga un modelo de hace 1 año y sin un “S” estará totalmente obsoleto… ¿a donde vamos a ir a parar? Creo que además de exigir que los productos no tengan una vida tan corta debemos dar ejemplo no comprando indiscriminadamente y dándoles una larga vida a todo aquello que aún nos sea útil. 

  • Nerea Bastón Martínez

    Estoy de acuerdo con Sara, la publicidad por mucho que no queramos acaba teniendo que ver muchísimo en nuestras decisiones, aunque no lo creamos. En mi caso sinceramente no podría decir el número de móviles que ya han pasado por mi vida con 21 años que tengo, es triste, pero cierto. Lo peor de todo es que muchas veces ni siquiera es necesario cambiar el producto, tan solo se pasa de moda y ahí vamos a por el siguiente.