La superficialidad.

Buscando un poco sobre la superficialidad que puede traer asociado el uso de las redes sociales o cualquier otro tipo de tecnología, he encontrado esta imagen que ofrece una visión de esa temible superficialidad de las relaciones virtuales.

De la misma manera he encontrado lo siguiente:

“La superficialidad, como consecuencia de la revolución digital hace sombra a verbos como contemplar, comprender, analizar, evaluar, constatar y/o valorar críticamente o desechar la información con criterio. Sin embargo, otros verbos lucen lozanos de popularidad y uso; compartir, tuitear, clicar, consumir, etc.

Comuníquense, compartan, retuiteen, aunque no se enteren ni papa de lo que comparten. Formen parte de ese estudio donde se revela que la gente retuitea sin averiguar de qué va lo que retuitean. Hagan ruido y sigan la corriente. Tengan cuidado que no se contaminen, ni se líen con tanto totum reovolotum.

Permanezcan, siempre, en la “superficie de la información”, no profundicen por si no salen, o por si no entienden lo que hay allí dentro. Sean fieles al becerro de oro, y a su dogma; el utilitarismo. Sean, por tanto, útiles, pragmáticos, prácticos, sean cultos 2.0, ante todo”

Yo, ante esto que se expresa aquí, estoy totalmente de acuerdo puesto que pienso que es muy acertado todo lo que se dice. Ahora ya no se profundiza tanto en entender o en comprender las distintas áreas de la actividad humana, nos limitamos a decir “me gusta” o “no me gusta”, sin llevar consigo una reflexión o un razonamiento. Igualmente, sucede cuanto vemos determinadas noticias que nos llaman la atención, si, pero que solo las compartimos, y ahí se queda todo. ¿Esto es generar conocimientos, es fomentar aprendizaje significativo?

Yo, hablando desde mi punto de vista, pienso que esto se aleja bastante de generar conocimiento, o por lo menos de la idea que tengo yo de conseguir conocimientos, de reflexionarlos y de que tengan cabida en nuestra memoria. ¿Qué pensáis vosotros?