¡¡¡Que vivan las evaluaciones justas!!!

Tras tratar en alguno de los blogs la temática de la elección de ser docente, se trabajó el tema de selectividad y lo injusto que resulta tener un sistema educativo que se base en notas cuantitativas y no analice a la persona en su totalidad, tratando de potenciar aquello en lo que cada uno destaca y trabajando las deficiencias para corregirlas. Con estas reflexiones me dediqué a buscar esta viñeta que, personalmente, ya empleé para ilustrar varios trabajos sobre evaluación y equidad en el sistema educativo.

En este caso, creo que hay que ser conscientes de las potencialidades de cada persona, sus intereses y motivaciones. No es justa una prueba única para cualificar a las personas, ya que en muchos casos (y por mi propia experiencia en el paso del instituto a la universidad) te das cuenta de que lo que te cuesta no es estudiar, es estudiar ciertas cosas de manera repetitiva y sin llegar a comprenderlas. Como digo, en mi propia experiencia el paso del instituto a la universidad supuso un aumento exponencial en mis cualificaciones, pero sobre todo de m interés y motivación por el estudio de las diferentes materias (a pesar de no siempre obtener los resultados que esperaba). Por ello, creo que los docentes deben tener claro el punto en el que se encuentran y tratar de siempre formar a los alumnos de manera integral (no basándose solo en contenidos que lleven a un aprendizaje memorístico), flexible y justa. Para ello es necesario que los docentes no solo cambien sus planteamientos de trabajo si no que se mantengan en constante formación para poder ser lo más eficientes en sus respuestas a las situaciones que se les planteen.