Demasiado real…

Por desgracia, se nos han planteado multitud de situaciones parecidas a estas. ¿Cuántas nos han dicho que hagamos las cosas de manera innovadora, amena y participativa en medio de una clase magistral, usando un powerpoint y buscando que simplemente lo memoricemos?

Esta me parece una de las cuestiones más destacable en base a las paradojas existentes en el sistema educativo. Personalmente, y más en el caso de etapas obligatorias, creo que los alumnos aprenden más por lo que ven que por lo que se les dice, por ello me parece tan inmoral el hecho de realizar las cosas de esta manera. Los docentes deben ser los primeros que den ejemplo con sus propios actos y sean capaces de mostrar a sus alumnos cual es la realidad, y que por difícil que sea, se puede avanzar para cambiarla y ser personas honestas con nuestros discursos.

Creo que todos deberíamos reflexionar sobre los valores que transmitimos y los discursos ocultos que se unen a nuestros actos, pero sobre todo creo que los docentes deben tener especial cuidado, ya que en muchos casos se van a convertir en figuras de referencia para los alumnos y generarán en ellos contradicciones que no van a revertir en aprendizajes significativos. Estos deben plantearse qué clase de docentes quieren ser y qué necesitan para lograrlo. 

Comentarios

  • Enelina

    Moi boa Sara, a verdade e que moitas veces ao longo dos anos nos atopamos con mestres, profesores e profesionais da educacion que empregaron exactamente as mesmas palabras que as que se presentan na imaxe, pero claro, aí hai algo que non encaixa, porque se deixas apertura ao descubrimento e a creatividade a través da reflexión, deberás relagarlle un papel secundario ou cando menos reorientar quelo que transmites, porque senon os alumnos van acabar asumindo que hai que facer o que o profesor quere e non o que a min me interesa daquelo que o profesor quere.

     

    Un saudo.