Silvia Alvarez Otero

Observadora, intuitiva, temperamental, impulsiva, en ocasiones más emocional que racional, activa, sincera (a veces demasiado), alegre, optimista, habladora... Dicen que incluso gusto de las discusiones...

El autoconcepto en la formación docente. 28/4/2012

Presento el artículo “El autoconcepto profesional en la formación docente”, perteneciente a la Revista Formadores. Su referencia completa es y el link para su consulta se encuentra al final de esta publicación.

He intentado sacar aquello que me ha parecido más interesante de cara a su reflexión y hacia una conclusión al final de dicho post, pero no por ello una conclusión final, pues como se nos ha dicho en clase, no todas las conclusiones, reflexiones o conocimientos quedan cerrados ni finalizados.

Espero que sea de vuestro interés.

Este artículo destaca la importancia del autoconcepto de los/as docentes y la falta de atención que a veces mostramos ante ellos al centrarnos más en el análisis y mejora del autoconcepto del alumnado.

En general, el autoconcepto de las personas es muy importante para nuestro desarrollo personal, social y profesional. Estas dimensiones pueden consultarse de manera más amplia en el artículo al que hacemos alusión.

Por ello  sería importante también fijarnos en este aspecto que forma parte de nosotros cuando trabajemos o analicemos la situación docente, ya que éste tiene suma importancia tanto en el bienestar como en el malestar docente. Según formemos nuestro autoconcepto, estaremos en mayor o menor disposición de sentir malestar o bienestar así como de fomentar situaciones y actuaciones con las que nos sintamos satisfechos o no.

Así mismo, el autoconcepto no sólo depende de nosotros mismos, sino que está influido por todo lo que nos rodea pudiendo diferenciar el autoconcepto asociado a diversas esferas como la social, física, social, emocional y académica siendo esta una realidad cambiante influida por las vivencias y experiencias a las que nos vemos sometidos (Epstein, 1974). Esta es una visión multidimensional del concepto, ya que anteriormente  o según otros modelos o autores no era/es concebido así.

Podemos complementar esta visión con la que presenta Oyarbide (2001) en dicho artículo en la que nos presenta distintos aspectos integrados en el autoconcepto:

- El yo real (la percepción que nos atribuimos a nosotros mismos)

- El yo ideal (las características que nos gustaría tener)

- El yo deber (las características que deberíamos tener)

Esta aportación al autoconcepto podemos relacionarla con la alusión que se nos hacía en clase por parte de la profesora de Ada Abrham, citada por Esteve (1987) sobre el yo ideal y el yo real en relación a las tensiones del profesorado.

Así mismo, englobaríamos dentro del autoconcepto la autoimagen y la autoestima, como la imagen que tenemos de nosotros mismos y los sentimientos que ésta suscita, respectivamente.

Desde esta concepción mutidimensional Shavelson, Hubner y Stanton (1976) presentan siete características básicas: organizado, multifacético, jerárquico, experimental, valorativo, diferencia, estable  y maleable a la vez.

Podemos encontrar así mismo, los orígenes del autoconcepto en dicho artículo así como las orientaciones teóricas desde las que se puede abordar como desde el interaccionismo simbólico, la psicología cognitiva, la teoría de la identidad social… Su desarrollo también es posible consultarlo en dicho artículo al que este post se refiere.

Una cita interesante que podemos extraer de este artículo es la que dice:

 “Recomendamos: Fomentar iniciativas que promuevan reconocimiento público al magisterio ante la comunidad, para mejorar tanto el autoconcepto de los docentes como su estatus social”

Reunión de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe

PROMEDLAC VII – Cochabamba- Bolivia - 2001

Pues la valoración del grupo social al que pertenezcamos también influye en nuestro autoconcepto personal y con ello en las iniciativas que llevemos a cabo.

Se alude en dicho artículo además, a la formación del profesorado, y entre otras referencias, se cita al pedagogo Gilles Ferry con una interesante reflexión aportada por este mismo: “La formación es algo que tiene relación con la forma. Formarse es adquirir una cierta forma. La formación consiste en encontrar formas para cumplir con ciertas tareas para ejercer un oficio, una profesión, un trabajo, un empleo (…)”

Este autor citado en este artículo declara que el formador es uno de los muchos mediadores a los que la persona formada está expuesta. Éste sería un mediador humano pero se vería influido (el formado) por otros muchos como las circunstancias, los contenidos de aprendizaje, el curriculum… consolidándose éstes como medios para la formación y no como habitualmente se puede pensar, la formación en sí.

Otra cita que me ha parecido muy interesante y que el autor recoge en este artículo es la de Honeyford (1982) conocerse a sí mismo es la primera regla para el buen dominio de la clase. Ya que el profesor está fuertemente implicado con las personalidades de sus alumnos, necesita tener una clara comprensión de sí mismo, de sus necesidades, de sus ansiedades, y de su estilo personal para expresarse y relacionarse con otros.

Nosotr@s mism@s, tanto como futuros profesionales de la orientación o de la docencia  como posibles formador@s o asesor@s de docentes en ejercicio, entre otros, debiéramos conocernos a nosotros mismos para saber lidiar y dominar nuestra propia personalidad y sentimientos de modo que podamos sacarle todo el provecho posible y controlar aquello que no nos lleva a buen puerto. Así mismo, lo mismo debiéramos hacer con aquellos con los que trabajemos, intentar conocerlos y poner los medios adecuados para que éstos se conozcan a sí mismos y trabajar a partir de ahí para sacar lo máximo de cada uno.

Del mismo modo, a nivel de aula, por ejemplo, también sería importante conocernos, saber nuestras debilidades y nuestros puntos fuertes, para no dejar entrever aquellas ansiedades, dificultades o debilidades y no llegar a convertirnos en “docentes al borde de un ataque de nervios”, más aún cuando trabajemos con discentes que en algún momento se les pase por la cabeza intentar buscar dichas debilidades. Y sí valernos de aquellas fortalezas que hay en nosotros para el trabajo que desarrollemos y aprovecharlas al máximo.

Como siempre sucede, es muy fácil decirlo y ponerlo en práctica por mucho que seamos conscientes quizá no resulte tarea fácil, por ello es importante que se nos ofrezcan y nosotros ofrecer, buscar…  estrategias y técnicas que nos ayuden en esta labor.

El autoconcepto como filtro: ya que según sea éste veremos la realidad  actuaremos sobre ella en consecuencia. Un autoconcepto distorsionado, nos hará ver la realidad distorsionada, por ejemplo.

Preguntas como ¿quién soy yo como docente? ¿Cómo creo que la sociedad me ve como docente? ¿Qué significa ser docente hoy?

Son preguntas que nos pueden ayudar a reflexionar.

Enumera así mismo dos dimensiones a tener en cuenta con respecto al autoconcepto profesional de los docentes a tener en cuenta:

- Las transformaciones en la sociedad y el sistema educativo: masificación, vulgarización, introducción desigual de innovaciones tecnológicas…

- Crítica del docente tradicional y sustitución por el docente profesionalizado.

 

Pues bien, a raíz de lo leído, podemos ir un paso más allá en cuanto al trabajo como o con docentes, ya que el autoconcepto, el conocimiento o percepción de uno mismo también son aspectos importantes a tener en cuenta para el eficaz desempeño de una profesión. Y no sólo conocernos a nosotros mismos, sino también el contexto social o profesional en el que estamos insertos, las personas con las que tratamos, la imagen que damos de nosotros mismos, la que existe sobre nuestra profesión, entre otras.

Con ello, podemos encontrar aquí otra dimensión más a tener en cuenta como futuros profesionales.

 

Referencia:

Psicología evolutiva, tomo I. Madrid: Alianza. Pappalettera, N. B. y Kepic, A. (2005). El autoconcepto profesional en la formación docente. Revista Formadores, 1. Disponible en  http://www.formadores.org/RFautoconcepto.pdf [Consulta 25/4/2012, 16:30]

 

Silvia Álvarez Otero
Asesoramento Curricular a Centros e Profesores
28/4/2012