Silvia Alvarez Otero

Observadora, intuitiva, temperamental, impulsiva, en ocasiones más emocional que racional, activa, sincera (a veces demasiado), alegre, optimista, habladora... Dicen que incluso gusto de las discusiones...

La colaboración en los centros educativos. Conceptualización

Ante la necesidad de definir “Colaboración” y “Culturas de Colaboración” y conocer  lo que realmente significan estas prácticas según los expertos, he encontrado este artículo de dos autoras que pertenecen a nuestra universidad (USC) y alguna seguro incluso os ha dado clase.

Fernández Tilve. y Malvar Méndez, “La colaboración en los centros educativos: una oportunidad de aprendizaje profesional”. La referencia completa a este artículo se encuentra al final de este documento.

En este breve y claro artículo se hace una conceptualización sobre lo que supone el trabajo colaborativo, la colaboración y en consecuencia la construcción de una cultura de colaboración.

Se hacen algunas referencias tanto a autores destacados en la temática, cómo a la normativa gallega que hace alusión al trabajo colaborativo, ambos apostando por éste.

Además, presenta una experiencia real en un centro educativo sobre una práctica de trabajo colaborativo y finaliza dicho artículo con una conclusión que apuesta firmemente por el trabajo colaborativo en las escuelas y sus beneficios.

Brevemente hago un pequeño extracto de este artículo de aquello que me parece que resume mejor qué se puede entender por culturas de colaboración.

La colaboración en los centros permite:

- Analizar las prácticas educativas desde todos sus prismas.

- Valorarlas desde una óptica reflexiva e indagadora.

- Es una oportunidad para el aprendizaje profesional de profesores/as.

Aunque también reconocen que es una tarea compleja y ardua, ya que se aúnan innumerables perspectivas teóricas, intereses, preocupaciones… y dónde la variable tiempo también puede ser un factor que dificulte esta tarea.

Algunos términos que las autoras de este artículo relacionan con Cultura de Colaboración son: Apertura, Comunicación, Trabajo compartido, Intercambio de prácticas profesionales, Reflexión colectiva, Búsqueda conjunta de soluciones a problemáticas surgidas de la actividad docente, las preocupaciones e intereses profesionales compartidos, autonomía, corresponsabilidad, colaboración, contraste de pareceres…

 

 

Siguiendo a Ruíz de Gauna (1997) estas autoras afirman que el trabajo colaborativo en los centros pretende superar la concepción individualista del trabajo docente y va más mucho más allá de reuniones conjuntas y esporádicas para tratar temas burocráticos, por ejemplo.

Con respecto al término Colaboración podemos citar a las autores cuando se refieren a “Conjunto de valores, patrones de acción, códigos de conducta, roles, hábitos, modelos de relación, etc. que los docentes comparten en un contexto interactivo y de aprendizaje. (…) Cultura compartida que se va construyendo paulatinamente en un contexto de trabajo cooperativo.” (Fernández Tilve y Malvar Méndez, 1999).

 

Fernández y Malvar siguen la línea de Hargreaves (1996: 42), "El trabajo con los compañeros significa mucho más que las reuniones de profesores estructuradas o las conversaciones esporádicas. Puede suponer además la planificación cooperativa, actuar como tutor de un compañero, ser el monitor de un maestro nuevo, participar en actividades colectivas de desarrollo del profesorado o sentarse en comisiones de revisión para comentar casos individuales de alumnos con necesidades educativas especiales”. (La negrita es una distinción propia)

Proponen además que quizás sea el momento de trabajar esta perspectiva ya desde la formación inicial del profesorado y no sólo desde la formación continua o permanente, que también.

La experiencia que mencionan se refiere a un CPI de la provincia de Coruña en la modalidad de formación “Grupos de trabajo” que surge ante la necesidad de elaborar adaptaciones curriculares y organizar refuerzos educativos. El objetivo es la puesta en común, el análisis e intercambio de experiencias, la indagación, compartir perspectivas, reflexionar sobre la práctica… Del mismo modo, establecen una actuación coordinada y sistemática para la consecución de hábitos de trabajo en equipo, estableciendo un espacio físico y un tiempo concreto.

Referencia:

Fernández Tilve, M. D.; Malvar Méndez, M.L.; La colaboración en los centros educativos: una oportunidad de aprendizaje profesional. En Profesorado: Revista de currículum y formación del profesorado, 3, 1 (1999). Universidad de Santiago de Compostela.

Disponible en http://www.ugr.es/~recfpro/rev31COL3.pdf  [Consulta 2/5/2012, 10:50]

Silvia Álvarez Otero
Asesoramento Curricular a Centros y Profesores
2/5/2012

Comentarios

  • Silvia Alvarez Otero

    En mi opinión, estoy de acuerdo con la perspectiva que las autoras presentan en dicho artículo, ya que en un mismo centro sería necesario estar de acuerdo en cuanto a las pautas que guían nuestro trabajo, como puede ser en cuanto a la realización de Adaptaciones Curriculares o Refuerzo educactivo, como se hace en la experiencia presentado. Pues si cada docente actúa, programa, evalúa, trasmite... de distinta forma o sin complementarse unas formas de trabajo con otras, podemos a llegar a entorpecer el trabajo del otro, a confundir a alumno/a, a plantear distintas concepciones sobre un mismo aspecto o tema... teniendo este individualismo serias consecuencias en el alumnado. 

    Sería más favorable ponerse de acuerdo, llegar al consenso y a la reflexión sobre la metodología que se va a llevar, qué va a hacer cada uno, cómo tratar un caso, qué proponemos para dicho caso, consensuar la realización de proyecto y su futura puesta en práctica, donde en mayor o menor medida los docentes de un mismo centro estén de acuerdo y sepan qué van a hacer y cómo lo van a hacer, compartir que han sacado en limpio de su trabajo diario, cómo evoluciona un/a alumno/a, apoyarse, corregirse... y un largo etc. 

    Cuando esta cultura de colaboración no se produce creo que es cuando pueden surgir conflictos cómo transmitir un mismo contenido a un/a alumno/a de manera distinta, tensiones entre los propios compañeros/as docentes, malas prácticas, descoordinación entre docentes, es decir, ante un mismo aspecto unos/as actúan hacia un lado y otros/as hacia otro... Y por consiguiente, los mayores perjudicados siempre son los/as alumnos/as.