8. 5º Puerto: " En la procura de la colaboración": Revisión

Después de adquirir todos los saberes más relevantes sobre asesoramiento curricular el barco volvió a partir. Pero en esta ocasión estuvimos largo tiempo navegando por diferentes mares sin avistar tierra. Con la finalidad de esclarecer que significa en realidad el trabajo colaborativo.

Antes de iniciar estas reflexiones cobre la importancia de la colaboración en el campo del asesoramiento. Voy a destacar uno de estos símiles que la capitana nos fue aportando a lo largo de todo el viaje, y que resultan tan esclarecedores para quien de primera entrada no conoce en profundidad en asesoramiento.

En esta ocasión se comparó la colaboración con un conjunto de elementos muy particulares y que en principio no guardan mucha relación. Este conjunto de elemento son el pegamento y la vitaminas, si lo analizas con detalle puedes entender perfectamente lo que intentan transmitir.

Símil del “pegamento y la vitaminas”

Estos dos conceptos se vienen a referir a que para poder llevar a cabo una forma de trabajo colaborativo que realmente resulte eficaz y real. Es necesario buscar continuamente los elementos en común entre los agentes implicados en el proceso (en este caso entre asesor y docentes). Este elemento en común sería el pegamento necesario para que se estableciesen procesos de colaboración y confianza mutua entre ambos profesionales. Y por otra parte dicha colaboración se tiene que llevar a cabo con ánimo y motivación, que serían las vitaminas necesarias para la resolución de problemas y la mejora del centro en general.

Después de explicar este símil en cual resulto muy esclarecedor para mí en su día diré que para mi. La colaboración y el trabajo colaborativo comprende una forma de realizar las actividades propias de un grupo de modo consensuado y sin repartirse las tareas a desarrollar. Estableciendo una serie de horas en común para la realización de dichas tareas y discutiendo/ debatiendo los puntos de partida, para de ese modo poder llegar a realizar las tareas o proyectos comunes de forma efectiva.

Y digo esto porque en muchas ocasiones se comprende el trabajo colaborativo o la colaboración como una forma de realizar las actividades de forma fraccionada. Con esto me refiero a que los miembros del grupo se dividen las cuestiones a realizar encargándose cada uno de su parte, no existiendo reunión alguna entre los integrantes del mismo. Y esta forma de trabajar a mí entender no se puede concebir como colaborativa aunque generalmente sea la forma predominante de abordar las tareas.

Definición de trabajo colaborativo: El trabajo colaborativo es trabajo en grupo, pero el trabajo en grupo, no es trabajo colaborativo. El trabajo colaborativo es sin duda una herramienta fundamental para el desarrollo de actividades efectivas y productivas, tanto en el sector educativo como empresarial.

Aunque el aprendizaje colaborativo ha recibido diferentes formas de definirlo, en líneas generales se puede considerar como una metodología de enseñanza y de realización de la actividad basada en la creencia de que el aprendizaje y la actividad se incrementa cuando se desarrollan destrezas cooperativas para aprender y solucionar los problemas y acciones educativas en las cuales nos vemos inmersos. En definitiva es el trabajo donde se desarrollan roles que se relacionan, complementan y diferencian de cara a la persecución de una meta común produciendo algo que nunca podrían haber producido solos.

Después de este acercamiento conceptual a lo que implica la colaboración voy a describir como se deberían de llevar a cabo la creación de planes de mejora de los centros educativo a través de la colaboración entre todos los agentes implicado en sistema educativo, destacado la figura del asesor como agente que tiene que guiar y consolidar el proceso.

Muchos son los campos disciplinares en los que el asesoramiento educativo actúa, con una amplia gama de contextos, papeles...etc. El asesoramiento se entiende como un fenómeno procesual y dinámico que se dedica a la ayuda y apoyo en los centros escolares donde se encuentran implicados distintos agentes educativos que se encargarán de mejorar la escuela a través de la utilización de un conocimiento pedagógico. En este proceso de asesoramiento podemos distinguir distintas fases donde cada una de estas requiere formas distintas de actuación. Estas distintas actuaciones tienen como característica común la mejora del sistema educativo, y se realizan en tres grandes momentos:

  • Planteamiento del cambio
  • El desarrollo o puesta en práctica
  •  La institucionalización.

De esta forma, el asesoramiento se irá materializando a través de la creación de una relación de aceptación, donde se concretarán las metas, los objetivos, la búsqueda de información, análisis de problemas, causas, contextos, alternativas de solución, formulación de planes de acción, puesta en práctica del plan de mejora y por último, la evaluación y toma de decisiones para conocer los resultados del trabajo realizado.

Se habla del establecimiento del contacto inicial como un punto clave en el asesoramiento, pues es cuando los distintos agentes se conocen y, además, se produce la negociación de los roles, que quizás es de lo que va a depender el buen funcionamiento del proceso de asesoramiento o, por el contrario, el no tan bueno. Es aquí cuando se intercambia información y se discute, alcanzándose acuerdos y compromisos de colaboración y también se organiza todo el programa de la actuación que se va a realizar. Por lo tanto podemos hablar en esta fase como una fase en la cual se establece de un clima de confianza, de compromiso donde se clarifica cómo se va a actuar, cómo se secuenciará el proceso, cual va a ser el rol desempeñado por cada agente, qué es lo que se pretende conseguir.

Como aspecto importante decir que es en este momento cuando se empieza a configurar el rol del asesor. Debemos tener claro que esta relación de apoyo y ayuda de la que hemos hablado no es igual en todos los centros, pues cada uno tiene sus propias particularidades. Durante la construcción de esta relación de asesoramiento, pueden darse factores que favorecen o dificultan la colaboración y la comunicación de la que hablamos. Estos factores pueden ser, por un lado.

  • El modo en que se introduce la propuesta de asesoramiento que queremos hacer, la forma en que se concretan las funciones y actividades que va prestar el asesoramiento
  • Por otro la disponibilidad o condiciones del centro escolar, que incluye la trayectoria del centro, su modo de trabajo, el concepto que poseen acerca del papel del asesor.

Una vez que quedan claros estos aspectos de los que hemos venido hablando, la escuela realiza una autorrevisión crítica para identificar los ámbitos de mejora sobre los que poder actuar.

Estos ámbitos a los que hacemos referencia pueden ser la escuela en su totalidad, o algún aspecto particular de esta sobre el que es necesario actuar para el adecuado funcionamiento del centro. En esta autorrevisión se hace una valoración de cómo funciona el centro actualmente para detectar los logros más importantes y cuáles son los aspectos que son susceptibles de mejora. Todo esto se debe hace a través de la discusión y el diálogo, donde todos los agentes colaboran y por eso hablamos de una perspectiva de colaboración.

Cuando los agentes buscan soluciones y alternativas, se trata de un momento crítico a partir del cual se proponen pautas de acción y se establecen hipótesis de trabajo que el centro investigará. Como vemos, todo este complejo proceso implica una colaboración de todos los agentes y, por lo tanto, un trabajo colectivo donde todos los miembros participan exponiendo sus puntos de vista y sus opiniones acerca de la dirección que va a tomar el proceso de asesoramiento. Tanto los asesores como los centros escolares establecen de forma conjunta los objetivos para la acción y planifican los pasos para solucionar los problemas que se han identificado en el centro y las necesidades de este, por lo que el trabajo colectivo es esencial para el trabajo del asesor, bien sea planificando reuniones, recopilando información, sugiriendo técnicas y estrategias de actuación, creando un clima de confianza, acordando encuentros...etc.

El asesor ha de tener en cuenta que su opinión es importante, pero también lo son las opiniones del resto de los agentes implicados en el proceso, ya que estos poseen su propia opinión y sus propias perspectivas acerca de los temas tratados, por lo que tiene que cuidar la libertad para expresar estos. Además, el rol del asesor implica encontrarse continuamente en una posición conflictiva entre la administración y los políticos, y, por otro lado, entre el centro, los profesores y las familias, por lo que los asesores deben ser concientes de las posibilidades y limitaciones que poseen. Una vez que el plan ha sido elaborado, se debe atender a la preparación para su puesta en práctica, teniendo en cuenta los indicadores y criterios que el centro adoptará para valorar las acciones que se realizarán, sin olvidar la formación que se ha de adquirir para que el plan de acción sea exitoso. Este plan de acción que se aplica en un centro consiste alteración en la práctica, pero no se trata de la sustitución de una práctica por otra, se trata de una mejora de la práctica, no de una sustitución. Lo más productivo que se obtiene de este proceso, además de la mejora del sistema educativo, es el aprendizaje que adquieren todos los agentes implicados en el proceso.

Los centros no sólo mejoran su práctica educativa, sino que además construyen su imagen y comprensión de la mejora que se lleva a cabo, ser capaz de adaptarse al cambio, cambiar su forma de actuar, de pensar de otra manera, asimilar los elementos del cambio. Por último hablar de la evaluación, que en este caso no debemos pensar en ella como el producto del plan de mejora, sino que en este caso se trata de un proceso de evaluación constante, que se realiza a lo largo de todo el proceso a través del análisis crítico, la valoración y la toma de decisiones, con el fin de generar confianza y reforzar la capacidad de mejorar. Desde mi punto de vista esta perspectiva colaborativa es la mas aceptable a la hora de llevar a cabo un plan de mejora, ya que todas las ideas y aportaciones individuales conforman un proyecto más completo y más homogéneo que contempla todas las particularidades existentes en el centro, lo que en definitiva propicia un mejor funcionamiento del mismo y un mejor ambiente de trabajo.

Conclusiones personales a cerca del asesoramiento colaborativo:

  • La colaboración no puede entenderse como algo meramente burocrático. Sino que tiene que consistir en un proceso real en el cual asesores y docentes trabajan juntos sobre los problemas que se dan en el centro educativo.
  • El cambio en educación y el aprendizaje del profesorado y de los centros se genera más fácilmente si existen sistemas de apoyo integrados que actúen desde modelos colaborativos.
  • Para que se de una colaboración fiable y perdurable en el tiempo el asesor debe trabajar con, en lugar de intervenir sobre. Con esto me refiero a que el asesor debe adoptar una posición de igual con el otro profesional. En lugar de resolver el problema que este le plantea sin tener en cuenta las aportaciones que dicho profesional puede hacer para resolver el problema (asesor y docentes son profesionales de igual estatus que colaboran para resolver problemas).
  •  La colaboración es la forma de trabajo a adoptar más viable por parte de asesor. Ya que le ayuda a crear un clima de confianza y de respuestas mutuas con sus asesorados.
  • Un aspecto fundamental a tener en cuenta en la colaboración son los procesos de establecimiento de diálogo. Porque ayudan a que no se creen relaciones de dependencia y que todos aprendan con todos.
  •  También para que se de la colaboración es fundamenta democratizar el liderazgo. Con esto me refiero a que el asesor no debe actuar como un líder que todo la sabe y todo lo puede resolver. Sino que tiene que dejar que el otro también exponga sus saberes personales sobre el tema que les compete resolver.
  •  En este sentido se debe de tener en cuenta el empoderamiento. Que se refiere a dotar de poder de decisión y autonomía a los asesorados para que aporten sus saberes.
  • El asesor a través de la cultura colaborativa debe capacitar a la persona dándole autonomía para que ante la aparición de problemas similares a los que se resolvieron con la ayuda ofrecida por el asesor , sean capaces de resolverlos solos.