1.3. SEGUNDO ALBERGUE: Asesoramiento y orientación... ¿Identificación o confrontación?: Revisión

      Una vez que hemos ido haciendo la siluete del concepto de asesormiento, toca ponerlo en relación con otras actividades afinas. En estas comparaciones, surgen dudas que te pueden llevar a redefinir de nuevo ciertos conceptos, para perfilarlos de un modo más adecuado. Así, en ese camino entre albergue y albergue, vamos caminando hacia delante y, de vez en cuando, dando pasos hacia atrás que nos permitan coger impulso y afienzar los pasos posteriores.

      En el albergue anterior, hemos sentado unas bases bastantes sólidas sobre el concepto de asesoramiento. No obstante, resulta interesante definir de nuevo el concepto de asesoramiento, poniéndolo en contraste con el concepto de orientación.

      Asesoramiento: se trata de una interacción que se da en dos sentidos y que está dirigida a ayudar a una persona, un grupo, una organización o un sistema que sea más grande para movilizar una serie de recursos interno o externos con el objetivo de posibilitar la capacidad de resolver problemas y realizar esfuerzos de cambio. Es un servicio indirecto que tiene lugar entre profesionales que tienen el mismo estatus. Suele estar iniciado por el asesorado, involucrando al asesor y al asesorado en una relación de confidencialidad y colaboración. La función de asesorar consiste en participar, informar, orientar, interactuar, consultar, comunicar, comprender, dialogar, aconsejar, mejorar, actuar, resolver problemas, ayuda a tomar decisiones, identifica los puntos débiles y fuertes de cada uno de los clientes.

      El asesoramiento escolar en la actualidad está presente en diferentes ámbitos, desde la inspección a la innovación educativa, pasando por la formación permanente, la organización o la orientación escolar (Rodríguez Romero, 1996). Este último es en el que nosotros nos movemos y sobre el que reflexionamos.

      En referencia a la orientación, podemos decir que el origen de la “orientación” está en el guidance y en el counselling. Se trata de una práctica directa con los estudiantes donde  el poder está basado en la asimetría. La comunicación es unidireccional y la meta es la resolución de problemas. La “orientación” es llevada a cabo por el tutor, el Departamento de Orientación, por la comunidad educativa y por los agentes externos, como por ejemplo, los Equipos de Orientación específica. Se realiza a través de modelos teóricos, como pueden ser los modelos psicoanalíticos, conductistas; los modelos de intervención como son el modelo clínico, de programas, de consulta y mixto de intervención y los modelos organizativos, que son institucionales y los modelos particulares. La orientación tiene lugar durante toda la vida y se realiza en el contexto educativo (educación formal y relaciones familia- escuela), y en el de los medios comunitarios y organizaciones desde los Departamentos de Recursos Humano. Esta actividad  se lleva a cabo con el fin de realizar una prevención primaria, secundaria y terciaria, basada un principio de desarrollo, de intervención social y antropológico. La orientación está enfocada a individuos, tanto a nivel individual, en pequeños grupos e instituciones o comunidades.

Si leemos en profundidad estas dos definiciones, encontramos diferencias notables, pero si nos quedamos con la esencia y el sentido de ambas prácticas, nos hacemos conscientes de que no estamos hablando de realidades confrontadas. 

      Así, el asesoramiento y la orientación son dos prácticas emparentadas en sus metas más valiosas: ayuda y apoyo al sistema educativo. Sin embargo, el asesoramiento está más comprometido con aspectos curriculares, aquellos que tienen que ver con la definición de propósitos del centro, estilos de enseñanza, el currículum oculto, las prácticas de evaluación, las reglas y las virtudes de las rutinas del aula y del centro, organizativos y de desarrollo profesional. Trabajamos la orientación desde la perspectiva del asesoramiento, haciendo de este un elemento transversal de las tareas propias del orientador.

       En este punto, podemos recurrir de nuevo a Rodríguez Romero 1996 quien presenta la orientación escolar tratando situaciones deficitarias de los estudiantes o incluso de sus familias y comunidades. Esta es una diferencia básica porque el asesoramiento es un servicio indirecto que se centra en el profesorado mientras que la orientación trabaja directamente con los estudiantes que llegan derivados a través del profesor.


En las profundas reflexiones realizadas en este albergue, palpita incesantemente una idea:

"la orientación atravesada por el asesoramiento".