4.Proceso: Revisión

4.Proceso

Última actualización de en Laura Rial Bouzas
Desde el momento en que se me propuso la realización de una reflexión acerca de mi proceso de realización del e-portafolio, la metáfora que me pareció más apropiada emplear fue la del proceso de crecimiento de un árbol, el árbol de la vida.
 
En primer lugar, me gustaría  decir que me siento muy identificada con este proceso de crecimiento en relación a mi actuación con respecto a la materia, pues su crecimiento se caracteriza  primeramente por unha etapa pasiva donde la semilla se nutre poco a poco que con el paso del tiempo da lugar a un estado activo, que termina como todos bien sabemos con un árbol más o menos robusto, ya formado.image
 
Así  cabe decir que la vida de los árboles es muy larga pero que su proceso de crecimiento no lo es tanto, por lo que en un corto período de tiempo deben tratar de dar todo de sí, al igual que en esta materia, hasta llegar al estado adulto donde se dá una cierta etapa de acomodo aunque los cambios se suceden igualmente y de manera progresiva, renovación, cambio de hojas, adaptación a las estaciones, a la situación climática; igual que sucede en la actualidad, y al igual que me ha sucedido a mi en esta materia.
 
En el momento concreto en que se me planteó la necesidad de realización del e-portfolio, todavía no se podía hablar de árbol como tal sino más bien de una pequeña semilla sin todavía formar, a la espera, a la expectativa de lo que va aconteciendo a su alrededor.
 
La semilla es consciente de que va a tener que abrirse, que expandirse, que crecer; ante este  reto que debe superar se siente pequeña, se encuentra insegura, desconcertada y en ella reina una cierta incertidume y miedo, al no saber lo que le espera y como va a poder afrontar esa situación. Ésta se encierra sobre sí misma,se aisla, quiere tener un tiempo para la reflexión; pero al mismo tiempo observa, analiza,y se mantiene atenta a todo lo que está sucediendo a su alrededor; ve que existen semillas que ya no lo son que ya han creado tallo y que ya han salido de bajo tierra para ver la luz. Sigue sin saber que hacer.
 
En este momento se van generando una serie de ideas en esta semilla, pero todavía no se encuentra predispuesta a sacarlos fuera, a que los demás lo vean y a compartir su proceso de crecimiento con los demás.
 
Con el paso de una o dos semanas, la semilla asoma su cabeza.Aquí comienza su fase activa y de implicación; el proceso de formación y de aprendizaje ha dado comienzo.
 
Empieza así un proceso de búsqueda de información, indagación, compararación, creación, reflexión, tomando ya sus propias decisiones de forma activa, se empapa de conocimientos, y empieza  a descubrir aspectos nuevos, a observar la realidad desde distintos prismas; y lo más importante, a mostrarse abiertamente ante los demás y aprender de ellos y con ellos.
 
En este período es donde se puede observar un mayor desarrollo y crecimiento, cambios que tienen que ver principalmente con una nueva forma de ver el mundo, una nueva  forma de trabajar y de enfrentarse a la realidad; interaccionando, participando y en definitiva comenzando a mostrar poco a poco una mayor seguridad aunque todavía de manera tímida.
 
No podemos olvidarnos de los nutrientes de los que se sirve el futuro árbol para salir adelante. Se alimenta gracias a las producciones de los demás árboles que están creciendo a la par con ella; pero al mismo tiempo empieza a tratar de buscar el alimento que precisa por sí mismo. Se convierte así en un árbol adulto independente y autónomo, dueño de sí mesmo, de su aprendizaje.
Ahora el árbol se empieza a “buscar sus propias castañas”.
 
Aún así, dentro de esta etapa, el árbol no se encuentra ajeno a la inestabilidad, pues durante este proceso también surgen en él dudas y vacilaciones El número de producciones crece y trabaja de forma más constante para conseguirlo, pero la indecisión y los titubeos continúan presentes. 
 
Digamos que en esta fase es donde se produce un cambio de estación. El contacto con la realidad y la experiencia, hace que el árbol cambie la línea de sus producciones y pase a centrarse más en temáticas relacionadas directamente con la materia.
 
En esta línea se produce la última fase, una fase de tranquilidad, de reorganización del pensamiento, para tratar de realizar una reflexión más profunda, para tratar de dar forma a todos los aprendizajes que fue adquiriendo. 
 
Ésta es la fase más compleja de todas, donde el árbol trata de mostrar todos los aprendizajes adquiridos e interiorizados para darles forma.
 
La última fase del crecimiento es la que se va a poder inferir a partir del impacto que todos los aprendizajes adquiridos causan en el desarrollo tanto personal como profesional. En este momento podemos hablar del árbol perfecto, el árbol de la vida.