3. Bloque I. Tecnología y educación: Cambios en la concepción del conocimiento y en sus modos de acceso y construcción. Implicaciones para la enseñanza. La sociedad de la información y el conocimiento y la educación.

 

Como dijo recientemente el Papa: “La pereza es buena, porque gracias a ella hay muchos inventos que nos facilitan la vida.”

Nube de conceptos

 

Lo primero que se nos enseña en esta materia son conceptos básicos, lo principal que debemos saber antes de ahondar en las distintas posibilidades de la tecnología educativa. Para empezar, debemos saber qué estamos estudiando. ¿Qué es la tecnología educativa, y qué la diferencia de la tecnología a secas?

Eso es lo primero que quise saber. La tecnología educativa se compone de todas aquellas herramientas y recursos utilizados con fines educativos, es decir, para enseñar y/o aprender. No se trata sólo de cosas materiales que pueden ser utilizadas para el proceso de enseñanza-aprendizaje, sino también se compone de técnicas y metodologías. Todo ello es tecnología educativa. Y, por ende, todo aquello con lo que educamos, es tecnología educativa. Por tanto, se trata de un concepto bastante amplio, y la materia se centra más en la parte que las demás asignaturas no nos enseñan: la enseñanza virtual. Debido a esto, tenían gran importancia las TIC, siguiente concepto que quise conocer. Las TIC, siglas para Tecnologías de la Información y la Comunicación, son aquellas herramientas, procesos y recursos creados y/o utilizados desde que empezó la época de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. No se puede definir una cosa sin definir la otra.

Tecnología Educativa

 

Entonces, ¿qué es la Sociedad de la Información y el Conocimiento? Lo averigüé en su momento (http://stellae.usc.es/red/blog/view/48316/sociedad-de-la-informacin-sociedad-del-conocimiento, y lo definí de la siguiente manera: “Se trata de un nuevo paradigma, que afecta a nivel económico, informacional y sociológico. Se basa en el intercambio de información y conocimientos, y se caracteriza por la facilidad de acceso a estos. La sociedad de la información y el conocimiento es la sociedad en la que vivimos actualmente, en la que, gracias a las nuevas tecnologías, tenemos acceso a grandes cantidades de información en muy poco tiempo. La sociedad del conocimiento se caracteriza por la enorme cantidad de datos de los que disponemos, su facilidad de acceso (ordenadores, móviles, tablets), la eliminación de barreras físicas y distancias, la velocidad de acceso a los datos, la variedad de orígenes que tienen los datos y al mismo tiempo la centralidad de los mismos en las grandes ciudades, la capacidad de interacción y la facilitación de la misma.”

A esto me queda añadir un pequeño dato: la Sociedad del Conocimiento sustituyó a la Sociedad de la Información, añadiendo matices como su influencia sobre la cultura, la economía y la socialización. Pero ambos términos parecen utilizarse indiscriminadamente a día de hoy, así que me decanté por el concepto “Sociedad de la Información y el Conocimiento”.

Dentro de esta Sociedad de la Información y el Conocimiento, nacieron las Tecnologías de la Información y el Conocimiento. Y, ¿qué son exactamente las TIC? Para saberlo, leí el primer capítulo del libro Burbules, N. & Callister, Th. (2001). Riesgos y promesas de las nuevas tecnologías de la información. Barcelona: Granica; y el primer capítulo del libro De Pablo Pons, J. (2009): Tecnología educativa. La formación del profesorado en la era de Internet. Málaga. Aljibe.

El primer libro trataba específicamente sobre las TIC y su aplicación a la educación, lo cual facilitó bastante las cosas. El segundo, directamente sobre Tecnología Educativa.

La tecnología consiste en la aplicación de los resultados de las investigaciones teóricas que se llevan a cabo en la ciencia. Se trata de herramientas, técnicas y procedimientos que creamos para facilitarnos las cosas. La ciencia sería la investigación y la tecnología se correspondería con la acción. Pero no se debe separar drásticamente los conceptos de “ciencia”, “tecnología” y “sociedad”, porque que se encuentran entremezcladas, sin límites fijos entre ellas. Se ha intentado clarificar el híbrido que forman los tres conceptos, separando las tecnologías en distintos tipos: artefactuales (objetos materiales), organizativas (presupuesto y puesta en escena de las herramientas), simbólicas (sistema de signos y símbolos que nacen a partir de la tecnología), y biotecnologías (tecnologías que influyen en la vida). O, por otro lado, y ya ahondando en la Tecnología Educativa, distinguen tres tipos de la misma: TE uno (soporte físico), TE dos (soporte lógico) y TE tres (una combinación de ambas).

Sabiendo esto, ¿qué son entonces las TIC?  Las Tecnologías de la Información y la Comunicación son herramientas, procesos y técnicas que suponen cambios a nivel social, de conductas, valores y formas de pensar. Es decir, el uso de estas tecnologías afecta directamente a sus usuarios y produce cambios en ellos, debido sobre todo a que estas tecnologías facilitan el transporte de la información y las comunicaciones. Gracias a las denominadas Nuevas Tecnologías (ordenadores, tablets, smartphones), situadas dentro de este concepto, podemos saber en tiempo real lo que está sucediendo en casi cualquier parte del mundo, y podemos comunicarnos también en tiempo real con una persona que está a muchos kilómetros de distancia. Esto son las TIC. Y lo que debemos conocer dentro de esta asignatura, son sus aplicaciones específicas a la enseñanza. Es decir, la inclusión de las NNTT a las aulas.

El inicio de la Sociedad de la Información y el Conocimiento y la expansión del uso de las nuevas tecnologías tuvo sus consecuencias, y supuso el nacimiento de nuevos términos a definir. Se dividió a la población en dos grupos: por un lado, aquellas personas que utilizaban las nuevas tecnologías asiduamente y que sabían sacarles provecho, etiquetándolos como “alfabetizados digitalmente” y haciendo nacer así el término “Alfabetización digital”, del que hablo aquí http://stellae.usc.es/red/blog/view/47532/alfabetizacin-digital; por otro lado, aquellas personas que no sabían usar estas tecnologías y tampoco lo hacían. La alfabetización digital es el proceso mediante el cual una persona aprende a utilizar las nuevas tecnologías y las asimila en su día a día, lo que favorece habilidades como la capacidad de comunicación, la autonomía personal, la interrelación, la preparación para el mundo laboral o la motivación. Hay entonces dos grupos, aquellos que utilizan usualmente las tecnologías y aquellos que no. Esto hizo aparecer la denominada “brecha digital”, que separa precisamente ambos colectivos, y de la que trato en esta entrada http://stellae.usc.es/red/blog/view/47705/brecha-digital.

Debido a que la implantación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento sucedió en la década de los 90, las personas más jóvenes ya nacieron rodeadas de nuevas tecnologías y, cada vez más, crecen rodeados de ellas, las asimilan y aprenden a usarlas con facilidad. A estas personas, que conviven día a día con las nuevas tecnologías desde su nacimiento, se las denomina “nativas digitales”. Y la brecha digital más profunda es la existente entre éstas y las personas más ancianas de la sociedad, que viven ajenas a estas nuevas tecnologías. Pero no es la única, ya que la brecha digital es un concepto mucho más amplio. Como concreté en dicha entrada de blog: “Sirve también para diferenciar a los países con acceso a estas tecnologías y países que no lo tienen; dentro de los que sí, para diferenciar entre personas que tienen acceso y personas que no lo tienen y dentro de las personas que tienen acceso a las nuevas tecnologías, diferencia entre aquellas que saben utilizarlas apropiadamente y aquellas que no poseen los conocimientos necesarios.” Podríamos diferenciar así tres tipo de brechas digitales: a nivel global (países que tienen acceso y países que no), a nivel comunitario (personas que tienen acceso y personas que no) y a nivel conocimientos (personas que saben usarlas y personas que no).

Esta brecha digital se ve como un problema, ya que lo ideal sería que todas las personas tuvieran igualdad de acceso a las nuevas tecnologías, y que todas contasen con las habilidades y aptitudes necesarias para poder usarlas correctamente. Debido a esto, muchas investigaciones tratan de cómo se puede minimizar esta brecha, para favorecer a la sociedad.

En mi caso específico, me sorprendí de averiguar todos estos complejos procesos que suponen las nuevas tecnologías. Cuando aparecen avances tecnológicos y se incorporan a nuestras vidas, realmente no nos damos cuenta de los profundos cambios que se están produciendo a nivel externo (sociedad) e interno (personal). Y, al haber nacido a principio de los 90, he vivido la inserción de diversas tecnologías. Primero vino el teléfono móvil, cuando yo era pequeña, que supuso una revolución: una manera inalámbrica de llamar a otras personas que además te permitía enviarles mensajes escritos. En su momento fue una revolución. Veinte años después, se usa el móvil para todo menos para llamar y mandar mensajes. La tecnología evoluciona a pasos agigantados, y los nacidos a partir de los 90 lo hemos visto con nuestros propios ojos. Los ordenadores eran grandes, aparatosos y lentos, muy poca gente los tenía. Lo mismo sucedía con la conexión a Internet, antes poca gente tenía acceso a la red y para conectarse debían desenchufar el teléfono. Si querías llamar, tenías que desenchufar Internet. Ahora los ordenadores son portátiles y cada vez más pequeños y ligeros, y gracias a las redes wifi puedes conectarte sin problemas en casi cualquier espacio público. Además, puedes utilizar Internet y el teléfono fijo al mismo tiempo en casa, sin que se produzca ningún tipo de error o interferencia.

En tan sólo unos pocos años, se sucedieron un montón de avances y mejoras a las tecnologías ya existentes, y aparecieron algunas nuevas, y el panorama tecnológico dio un giro de 180 grados, al tiempo que las tecnologías iban siendo cada vez más intuitivas, asequibles y sofisticadas. Y nosotros fuimos asimilando estos cambios y adaptándonos a ellos como si nada, casi sin darnos cuenta. Y, sin embargo, esto supuso muchos cambios a nuestro alrededor. Cambió nuestra forma de vivir, y de ver el mundo. Y, lo que a nosotros como profesionales de la educación más nos importa: cambió nuestra forma de aprender, enseñar y educar.

Gracias a este bloque, me di cuenta de lo presentes que están las tecnologías en mi día a día, de cómo influyó en mi proceso de aprendizaje y de lo importante que fue en su momento mi interacción con la misma. Esto lo reflejé en su momento en uno de los ejercicios específicos del bloque I, disponible para su descarga aquí: http://stellae.usc.es/red/file/download/45555

Y me hizo preguntarme hasta qué punto las tecnologías influenciaban nuestra vida, y hasta qué punto éramos manipulados mediante ellas, lo que me llevó a ver el documental llamado "El cuarto poder: los medios en la sociedad de la información", del que hablé en la siguiente entrada: http://stellae.usc.es/red/blog/view/44930/la-manipulacin-de-los-medios-de-comunicacin