2. Un puente con dos salidas.

2. Un puente con dos salidas.

Última actualización de en Andrea Pereiro González

Desde hace unos años, he decidido comenzar un largo camino y adentrarme en el gran mundo de la educación. He ido recorriéndolo, en el he vivido un montón de experiencias inolvidables, pero tengo la sensación de que este gran camino aun no ha acabado, es decir, que aun me queda mucho por recorrer y aprender.

 

Después de tener el mapa bien analizado y estudiado al detalle me decidí a levantarme un día, coger el mapa, ponerme la mochila y emprender esta gran aventura.

 

Después de dar mis primeros pasos me sentí perdida, había un gran precipicio delante de mi ¿qué podía hacer? A lo lejos podía ver como un pequeño monte, seguro que el camino era por ahí, pero el precipicio era demasiado grande para saltarlo. Decidí echar mano del mapa que me había dado un gran orientador, pero no me daba la solución, no sabía que hacer ni por donde seguir. Me entraron innumerables dudas de seguir con mi gran camino, incluso llegue a pensar en dejarlo todo, dar media vuelta y volver a casa. Pero me dí cuenta de que eso sería ser cobarde, por lo que me arme de valor y decidí ponerme a buscar una solución a ese gran precipicio.

 

Lo que me impedía seguir mi camino era pensar en todas las dudas que me rondaban la cabeza nada más comenzar ¿y si este camino no era para mi? ¿y si no estoy en la dirección correcta? Mientras esperaba sin saber que hacer a que la solución me viniera de la nada… fue cuando de repente encontré una brújula que ayudaba a la gente a encontrar otra alternativa, es decir, otro sendero que nos llevaría al mismo camino al que queríamos llegar. Era una brújula que nos enseñaba a buscar otras salidas cuando nos encontramos perdidos y sin saber que hacer. Poseía el poder de no desistir y seguir investigando para encontrar otro camino. Me pareció un objeto muy interesante y útil para poder seguir adelante, así que la guardé en mi mochila y seguí mi gran camino a través de un puente que había un poco más alejado.

 

Mientras iba caminando hacia el puente iba pensando en lo orgullosa que estaba de mi nueva adquisición y de lo aprendido, que era que a veces tenemos que desplazarnos un poco de nuestro camino para solucionar las adversidades y poder seguir hacia delante. Pensaba que nada me podía parar, que en el camino que me quedaba por recorrer ya no iba a encontrar ningún obstáculo, cuando de repente el puente se dividía en dos. ¿Qué camino era el correcto? ¿Cuál debía seguir? ¿El que tenía un cartel que ponía asesoramiento? ¿o el que ponía orientación? ¿Pero no era lo mismo? Ni el mapa, ni la brújula me daban la solución. Era algo que tenía que solucionar yo sola adentrándome y recordando el camino pasado, el de magisterio y el primer tramo de trayecto del camino de la psicopedagogía. ¿Realmente hablábamos de un mismo concepto? ¿los dos conceptos van hacia una misma dirección?, ¿qué diferencias podemos encontrar entre ambos? Cada vez me encontraba más perdida, ya que aseguraría de que son dos conceptos que significan lo mismo. Decidí que lo mejor era asentar las ideas que tenia de ambos conceptos plasmarlas en mi pequeña libreta de viaje.

 

- Asesoramiento: tradicionalmente se ha entendido el asesoramiento en educación como un servicio indirecto que no trata directamente con los alumnos o sus padres y en el que ocupa un primer plano la relación con el profesorado, precisamente para ayudarle a resolver problemas que éste encuentra en su práctica profesional. Unos (los asesores, agentes externos o internos al centro escolar) prestan ayuda a otros que la necesitan (normalmente los profesores, ya sea en el plano individual, grupal u organizativo). Dependiendo de la situación, varían los cometidos del asesoramiento (analizar necesidades, proporcionar consejos, proveer recursos o materiales, formar o capacitar, coordinar o gestionar, etc.) y la forma más o menos directiva de establecer la relación de ayuda (Rodríguez 1996; Nieto 2001; Monereo y Pozo, 2005).

 

- Orientación: orientar consiste en proporcionar información, guía y asesoramiento a alguien para que pueda tomar decisiones más adecuadas, teniendo en cuenta tanto las características de las opciones elegibles, como las características, capacidades y limitaciones de la persona que ha de tomar la decisión, así como de ajuste entre ambas. (Solé, 1998).

 

A mi modo de ver, son términos que van íntimamente relacionados, pero se podría concretar que el asesoramiento es un servicio más indirecto que el de la orientación, en el que normalmente el proceso lo inicia el “cliente” o “asesorado”, mientras que en el caso de la orientación se trabajaría de una manera más directa y suele ser un proceso iniciado por el orientador. También sabemos que un “asesor” es aquella persona que tiene la capacidad de actuar como un guía, poder proponernos una solución a un conflicto o problema específico y ofrecernos un punto de vista diferente. Donde éste nos ofrece información, consejo y “asesoramiento” sobre un tema determinado con la finalidad de ayudar a un individuo o un grupo. Tanto el asesor como el asesorado colaboran conjuntamente y se involucran en un proyecto en común por el bien del segundo. La función de asesorar consiste en participar, informar, orientar, interactuar, consultar, comunicar, comprender, dialogar, aconsejar, mejorar, actuar, resolver problemas, ayuda a tomar decisiones, identifica los puntos débiles y fuertes de cada uno de los clientes. También recordé algo muy interesante que se comento uno de los días de clase dialogando de las diversas funciones del asesor, se llego a una pequeña conclusión la cual decía algo así “el trabajo de un buen asesor acaba pronto”. En el momento me pareció muy obvia, pero ahora, perdida en medio del camino, pudiendo pensar con detenimiento me pareció que era una gran verdad, ya que una persona que tiene dudas, problemas, necesidades de ser aconsejado, ayudado, etc. desea que éstos se solucionen pronto, en otras palabras el asesorado acude a un experto con la finalidad de que estos problemas o necesidades se extingan pronto o que vayan disminuyendo progresivamente. Si por el contrario, este proceso de asesoramiento se prolonga demasiado tiempo quiere decir que esas dudas o problemas no disminuyen, por lo que, el asesor no está realizando correctamente su trabajo.

 

Y por lo contrario, la orientación dirige a un sujeto en concreto y hacia un lugar determinado, mientras que asesorar podría entenderse como dar un consejo a alguien.

 

Por otra parte, en algunas de las clases se realizaron diversos trabajo tanto en grupo como individual a lo largo de la materia a través de unas cuestiones, las cuales nos ayudaron a comprender un poquito mejor el ámbito de actuación del asesor para reflexionar sobre ambos conceptos. En estas preguntas tuvimos que investigar sobre los escenarios en los que se llevaban a cabo las tareas de asesoramiento, nombrar algunas de las tareas desarrolladas en cada una de ellas, elaborar una definición de lo que nuestro grupo de trabajo entendía por asesorar y buscar información para comprender más esta función.

 

http://stellae.usc.es/red/file/view/42555/modelos-de-orientacin


Modelos asesores. Texto sobre Pilar Iranzo


Por lo que considero que son procesos demasiados relacionados y que en ambos se ve sumergido el otro, realmente creo que no hay una barrera que limite cuando termina uno y empieza otro.

 

Después de haber reflexionado e interiorizado ambos conceptos me propuse a cruzar el puente por el puente del asesor, ya que no son tan diferentes los caminos solo varían un poco.

Puente